El descenso en el uso de TRH puede haber provocado el descenso en las tasas de cáncer de mama

Las tasas de incidencia de esta enfermedad se han reducido en casi 9 por ciento después de que un estudio hallara que las hormonas causaban problemas de salud

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Reportera de Healthday

MIÉRCOLES 18 de abril (HealthDay News/HispaniCare) -- Cuando millones de mujeres se deshicieron de las recetas para la terapia de reemplazo hormonal en 2002, sucedió algo interesante: las tasas de cáncer de mama empezaron a caer casi inmediatamente, según encuentra un estudio reciente.

Un informe que aparece en la edición del 19 de abril del New England Journal of Medicine analizó la incidencia del cáncer de mama antes y después de que saliera a la luz la noticia del estudio de la Women's Health Initiative (WHI) de que la terapia de reemplazo hormonal (TRH) podía ser más dañina que beneficiosa para la salud de las mujeres. Este estudio muestra que entre 2001 y 2004, la incidencia total del cáncer de mama se redujo en 8.6 por ciento en las mujeres posmenopáusicas.

Debido a que el declive empezó justo después de que muchas mujeres dejaran de usar la TRH, los expertos sospechan que la TRH pudo haber sido la responsable de algunos cánceres de mama.

"De 1975 a 2000, la incidencia del cáncer de mama se incrementó más bien dramáticamente. Aunque parte de ese aumento se debió claramente a la introducción de la mamografía, una vez que sacamos ese efecto, aún persistía un incremento asombroso de 30 por ciento", señaló Donald Berry, director del departamento de bioestadísticas del Centro contra el cáncer M.D. Anderson de la Universidad de Texas en Houston.

"A pesar de que se han planteado un número de teorías para explicar ese incremento, parece ahora que una parte del aumento se debe al uso de la TRH", apuntó Berry. "Cuando las mujeres dejaron de usar la TRH, es como si se hubiera producido una corrección en el mercado y las cifras empezaron a caer".

Al principio, parecía que la terapia de reemplazo hormonal combinada de estrógeno y progestina era la respuesta de muchos males. Los investigadores esperaban que la TRH redujera el riesgo de enfermedades graves como la enfermedad cardiaca y la demencia. Sin embargo, el estudio de la WHI, en el que participaron más de 16,000 mujeres posmenopáusicas, se interrumpió de forma prematura en mayo de 2002 debido a que la TRH estaba aumentando el riesgo de enfermedades coronarias, como el accidente cerebrovascular y la formación de coágulos sanguíneos.

Después de la suspensión del ensayo de la WHI, muchas mujeres dejaron de tomar hormonas. De hecho, el uso de TRH se redujo en 38 por ciento en los Estados Unidos a finales de 2002. En 2001, se escribieron 61 millones de recetas para la terapia de reemplazo hormonal. En 2002, hubo cerca de casi 47 millones de recetas. En 2003, esa cifra se había reducido a 27 millones, y en 2004 apenas unos 21 millones, anotaron los autores del estudio.

La tasa del cáncer de mama empezó a caer justo después de la publicación de los resultados de la WHI en 2002, según plantea el estudio reciente.

Entre 2001 (el último año completo del uso de la TRH combinada) y 2004, las tasas de cáncer de mama en los Estados Unidos descendieron un 8.6 por ciento en las mujeres posmenopáusicas. Las tasas del cáncer de mama del tipo receptor positivo de estrógeno (los cánceres estimulados por la hormona estrógeno) disminuyeron un 14.7 por ciento en las mujeres entre 50 y 69 años. Sin embargo, las tasas de los cánceres del tipo receptor negativo de estrógeno bajaron sólo 1.7 por ciento en el mismo periodo de tiempo, lo que sugiere aún más que la suspensión de la TRH desempeñó un papel en ese declive.

"Es probable que la TRH no sea la causante del cáncer, sino que posiblemente estimule los cánceres existentes", explicó Berry. "Si el cáncer se alimenta, crece, y si deja alimentarse, deja de crecer".

Berry agregó que los investigadores de la Emory estudiaron otras causas potenciales para el declive de las tasas del cáncer de mama, incluido el hecho de que menos mujeres se sometieran a la prueba de mamografía para detectar tumores. Los investigadores también comprobaron factores ambientales y el uso de medicamentos contra el cáncer de mama como el tamoxifeno y raloxifeno. Pero ninguno de estos factores había cambiado de forma tan significativa como para causar un descenso de esta magnitud en las tasas de cáncer de mama, recalcaron los autores del estudio.

Las tasas del cáncer de mama se estabilizaron en 2004, en porcentajes que no se habían observado desde 1987, enfatizaron los autores del estudio.

"En general, esta noticia es bastante alentadora", aseguró la Dra. Julia Smith, directora del Programa de Prevención y Evaluación del Cáncer de mama del Instituto contra el cáncer de la Universidad de Nueva York.

No obstante, Smith subrayó que le gustaría saber si este descenso afectará las tasas de supervivencia en el futuro. "¿Se habrán erradicado estos cánceres, o sencillamente se encuentran por debajo de nuestro nivel de detección? ¿Volverán a aumentar su incidencia?", planteó.

Mientras tanto, un estudio de casi un millón de mujeres en el Reino Unido mostró que las que tomaban TRH después de la menopausia eran 20 por ciento más propensas a desarrollar cáncer de ovario o a morir a causa de ello que las mujeres posmenopáusicas que nunca la habían tomado. Esa investigación aparece en la edición en línea del miércoles de The Lancet.

Tanto Berry como Smith señalaron que si una mujer sufría síntomas menopáusicos, como sofocos, el uso a corto plazo de la terapia de reemplazo hormonal era probablemente seguro.

"Se pueden administrar dosis bajas de TRH durante periodos cortos de tiempo a las mujeres que tienen verdaderamente un problema de calidad de vida", apuntó Smith. Agregó que es necesario evaluar el riesgo individual caso por caso, pero que incluso algunas mujeres con alto riesgo de cáncer de mama podrían ser elegibles para usar TRH a fin de obtener un alivio a corto plazo.

"No tiene sentido hacer algo en nombre de la prevención y la protección (eliminar la TRH) que acabe haciendo daño a la persona", destacó Smith.

Berry agregó que: "Si alguien toma TRH para beneficios a largo plazo en la salud, no vale la pena. Pero, si toma TRH para aliviar los síntomas de la menopausia y resulta efectiva, es probable que lo razonable sea seguir tomándola. La suspendería de vez en cuando para ver si los sofocos aún persisten, pero el uso a corto plazo durante un año o dos no afectará probablemente el riesgo a largo plazo".

Más información

Para saber más sobre la prevención del cáncer de mama, visite la American Cancer Society.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Donald Berry, Ph.D., chairman, department of biostatistics, The University of Texas M.D. Anderson Cancer Center, Houston; Julia Smith, M.D., Ph.D., director, New York University Cancer Institute Breast Cancer Screening and Prevention Program, and director, Lynne Cohen Breast Cancer Preventive Care Program, New York University Cancer Institute and Bellevue Hospital, New York City; April 19, 2007, New England Journal of Medicine; April 19, 2007, online The Lancet

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