El entrenamiento con pesas beneficia a las supervivientes del cáncer de mama

Estudio halló que además de los beneficios físicos, las mujeres informaron acerca de mejor calidad de vida

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Reportera de HealthDay

LUNES 27 de marzo (HealthDay News/HispaniCare) -- Una reciente investigación sugiere que levantar pesas un par de veces a la semana puede ayudar a las supervivientes de cáncer de mama a sentirse y verse mejor

El estudio es uno de los primeros en enfocarse en el entrenamiento con pesas para mejorar la calidad de vida de las supervivientes del cáncer de mama, aunque varios otros estudios han hallado algunos efectos positivos del ejercicio aeróbico, como caminar.

Los resultados fueron dados a conocer en línea el lunes y aparecen en la edición impresa de mayo de Cancer.

Las supervivientes del cáncer de mama muchas veces se enfrentan a diversos problemas sobre la calidad de vida, como el insomnio, el aumento de peso, la fatiga crónica, la depresión y la ansiedad.

Para determinar si el entrenamiento con pesas podría ayudar a mejorar la calidad de vida de las pacientes, los investigadores asignaron a 86 mujeres que habían terminado su tratamiento para el cáncer a un programa de entrenamiento con pesas o ningún entrenamiento. A las del grupo del entrenamiento con pesas se les enseñó a realizar nueve ejercicios comunes con pesas a través del uso de pesas libres y máquinas de pesas para entrenar los músculos de su tórax, espalda, hombros, brazos, glúteos, caderas y muslos.

"Realizaron dos sesiones a la semana, de una hora cada vez durante seis meses", aseguró el Dr. Tetsuya Ohira, coautor del estudio y becario visitante de la división de epidemiología y salud comunitaria de la Universidad de Minnesota.

Ohira y su equipo evaluaron la grasa corporal, el peso, la densidad ósea y la fortaleza en la parte superior e inferior del cuerpo de las mujeres, así como otras medidas. Y le preguntaron a las mujeres acerca de los problemas diarios y su calidad de vida, como el estado de ánimo y la satisfacción con sus relaciones.

"Nuestro estudio demostró que la fortaleza de la parte superior del cuerpo y de los músculos mejoró más que la de la parte inferior", aseguró Ohira. Debido a que estudios anteriores han hallado que el ejercicio aeróbico, como caminar también es bueno para mejorar la calidad de vida de las supervivientes del cáncer de mama, Ohira aseguró que ahora considera que agregar el entrenamiento con pesas al ejercicio aeróbico "podría mejorar la calidad de vida aún más".

Las mujeres que entrenaron con pesas presentaron aumentos en la masa muscular magra, en comparación con las que no entrenaron. Aquellas que levantaron pesas también "presentaron una calidad de vida moderadamente mejorada", aseguró Ohira.

Otro experto que ha estudiado el tema alabó el estudio y aseguró que no le sorprendieron los resultados.

"Me pareció un estudio muy interesante y muy oportuno", aseguró Andrea Mastro, profesora de microbiología y biología celular de la Universidad del Estado de Pensilvania.

Los resultados son similares a los que halló en su propio estudio, que incluyó entrenamiento de resistencia para las supervivientes del cáncer de mama. Al igual que el entrenamiento con pesas, el entrenamiento de resistencia (en su estudio se realizó con bandas elásticas para entrenar los músculos) es una forma de entrenamiento de fuerza. Se ha demostrado que el entrenamiento de fuerza para fortalecer huesos y músculos, incrementa la masa muscular y mejora la calidad de vida, según el American Council on Exercise.

"También observamos mayor calidad de vida en nuestro grupo" que realizó entrenamiento de resistencia, aseguró Mastro. "Y usamos otra herramienta para medirla".

Presentó estos hallazgos el año pasado en la reunión de investigación sobre el cáncer de mama del ministerio de defensa en Filadelfia. También halló que las mujeres que realizaron entrenamiento de fuerza aumentaron sus niveles de células T, las que combaten las infecciones. También tenían mayor fuerza en la parte superior del cuerpo, menos fatiga y mejor calidad de vida en comparación con los que no hicieron ejercicio.

Mastro le dice a las supervivientes de cáncer de mama que deseen iniciar o reanudar un programa de ejercicios que se aseguren de "preguntarle a su médico primero". "No vaya al gimnasio y empiece a entrenar con pesas así como así", recalcó. Hay que saber cuál es la forma adecuada, idealmente por un entrenador certificado por un grupo acreditado, como el American College of Sports Medicine, el American Council on Exercise o la National Strength and Conditioning Association.

Según Mastro, dos a tres sesiones a la semana, de 20 a 30 minutos cada una es aceptable.

Más información

Para saber más acerca del entrenamiento con pesas, visite el American Council on Exercise.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Tetsuya Ohira, M.D., visiting scholar, University of Minnesota, Minneapolis; Andrea Mastro, Ph.D., professor, microbiology and cell biology, Penn State Univesity, University Park; May 1, 2006, Cancer

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