La carne roja podría aumentar el riesgo de cáncer de mama

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Reportero de HealthDay

MIÉRCOLES, 7 de agosto de 2019 (HealthDay News) -- Abstenerse de ese filete a la parrilla y optar por el pollo podría ayudar a reducir el riesgo de cáncer de mama de una mujer, sugiere un estudio reciente.

La Organización Mundial de la Salud ha declarado a la carne roja como un carcinógeno probable, y este nuevo estudio añade al cáncer de mama a la lista de tipos de cáncer que se han vinculado con la carne roja, incluyendo la de res, ternera, cerdo, cordero y algunas carnes de caza.

El cáncer de mama es el principal tipo de cáncer en las mujeres de todo el mundo.

Aunque este estudio no prueba que la carne roja provoque el cáncer de mama o que el pollo lo prevenga, su autor principal sugiere que vale la pena considerar hacer el cambio.

"Sustituir la carne roja con aves podría ser un cambio sencillo que puede ayudar a reducir los casos de cáncer de mama", planteó la investigadora principal, Dale Sandler, del Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental de EE. UU., en Research Triangle Park, Carolina del Norte.

El equipo de Sandler observó la forma de cocción y el consumo de carne entre más de 42,000 mujeres en la parte continental de EE. UU. y Puerto Rico.

De ese grupo, más de 1,500 mujeres desarrollaron un cáncer de mama durante el seguimiento promedio de 7.5 años.

Las mujeres que comían la mayor cantidad de carne roja tenían un riesgo un 23 por ciento más alto de desarrollar un cáncer de mama, en comparación con las que comían la cantidad más baja, encontró el estudio. Y las mujeres que comían la mayor cantidad de aves tenían un riesgo un 15 por ciento más bajo de cáncer de mama, en comparación con las que comían la cantidad más baja.

Los investigadores también encontraron que las mujeres que cambiaron de la carne roja a las aves redujeron su riesgo, pero no saben por qué.

"Pero nuestro estudio sí ofrece evidencias de que cambiar la carne roja por aves podría ayudar a reducir la incidencia del cáncer de mama", aseguró Sandler.

El vínculo entre la carne roja y el cáncer de mama persistió incluso cuando los investigadores tomaron en cuenta otros factores asociados con la enfermedad. Esos factores incluyeron la raza, el estatus económico, la obesidad, la actividad física, el consumo de alcohol, y otros factores de la dieta.

Aunque investigaciones anteriores han encontrado que comer carnes asadas a la parrilla podría aumentar el riesgo de cáncer, el equipo de Sandler no encontró ninguna asociación con el cáncer basada en las sustancias que se liberan cuando se cocinan las carnes con un calor alto.

Comentó que sería difícil probar de forma definitiva que la carne roja provoca el cáncer de mama, aunque unos estudios de intervención en la dieta, por ejemplo unos ensayos aleatorios, podrían ayudar.

"Tendrían que tener un seguimiento muy largo para estudiar el cáncer de mama", añadió Sandler.

El informe se publicó el 6 de agosto en la revista International Journal of Cancer.

Samantha Heller, nutricionista clínica principal del Centro Médico Langone de la NYU, en la ciudad de Nueva York, revisó los hallazgos.

"La investigación ha encontrado que comer menos carne roja reduce el riesgo de varias enfermedades, incluyendo el cáncer colorrectal, la enfermedad cardiovascular, la diabetes tipo 2 y la mortalidad general", señaló Heller. Añadir el cáncer de mama a esa lista tiene sentido, anotó.

"Cuando comemos una dieta con más alimentos de origen vegetal, hacemos ejercicio con regularidad, evitamos el tabaco (en cualquier forma) y dormimos lo suficiente, preparamos a nuestros cuerpos con los nutrientes que necesitan para combatir a la enfermedad, proteger a las células y mantener una salud óptima", concluyó Heller.

Más información

Para más información sobre el cáncer de mama, visite la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society).


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Dale Sandler, Ph.D., head, Chronic Disease Epidemiology Group, National Institute of Environmental Health Sciences, Research Triangle Park, N.C.; Samantha Heller, M.S., R.D., senior clinical nutritionist, NYU Langone Medical Center, New York City; Aug. 7, 2019, International Journal of Cancer

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