Las cirugías plásticas de mama se relacionan con aumento en el riesgo de suicidio

Según los investigadores, los problemas psiquiátricos subyacentes son la causa más probable

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Reportera de Healthday

JUEVES 9 de agosto (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio reciente halla que las mujeres que se someten al aumento quirúrgico de los senos son tres veces más propensas a suicidarse que las que no se han sometido a esa cirugía.

La investigación señala que el aumento en el riesgo de suicidio no surge hasta unos 10 años o más después de que las mujeres reciben sus implantes.

Este estudio más reciente complementa el creciente cuerpo de investigación que halla que las mujeres que tienen implantes cosméticos de seno son mucho más propensas a quitarse la vida, aseguró Loren Lipworth, investigador líder y epidemiólogo principal del Instituto internacional de epidemiología de Rockville, Maryland. "Es uno de cinco estudios que han demostrado constantemente un aumento en el riesgo de suicidio en las mujeres que tienen implantes cosméticos de mama", anotó.

No hay nada de que el implante en sí conduzca a un aumento en las probabilidades de suicidio, agregó Lipworth, quien también es profesor asistente de medicina preventiva del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt en Nashville, Tennessee. "Algunas mujeres que los tienen son más propensas a los problemas psiquiátricos que conducen al suicidio", especuló.

El estudio aparece publicado en la edición de agosto de Annals of Plastic Surgery.

El aumento de mamas fue el procedimiento de cirugía plástica más popular de los EE.UU. en 2006, según las estadísticas más recientes publicadas por la American Society of Plastic Surgeons. Se calcula que se realizaron 329,000 de estos procedimientos y la asociación halló que el cirujano promedio cobró unos $3,600 por procedimiento.

En el estudio más reciente, el equipo de Lipworth le dio seguimiento a los resultados de más de 3,500 mujeres suecas que se sometieron a cirugía de aumento de mamas entre 1965 y 1993. Utilizaron información de certificados de defunción para analizar las causas de muerte de las mujeres que tenían los implantes y luego los compararon con datos de la población femenina general.

Luego de un seguimiento de unos 19 años, el índice de suicidio fue tres veces superior para las mujeres que tenían implantes, en comparación con la población general. Hubo 24 suicidios en el grupo de los implantes. Los investigadores hallaron que el riesgo de suicidio fue casi siete veces superior para las mujeres que recibieron los implantes a la edad de 45 años o más.

El exceso en el riesgo no se hizo significativo hasta 10 años después de la colocación de los implantes.

En cuanto a por qué se hizo el riesgo estadísticamente significativo sólo posteriormente, Lipworth especuló que "es posible que algunas mujeres que podrían haber tenido enfermedades psiquiátricas antes del implante experimentaran mejoras en el funcionamiento psicológico poco después [del implante], pero éstas no se mantuvieron. Así, 10 ó 20 años después podría haber recurrencia o empeoramiento de los problemas psiquiátricos".

Lipworth aseguró que otros cinco estudios que también hallaron tendencias similares se realizaron en cinco países distintos, EE.UU., Suecia, Dinamarca, Canadá y Finlandia.

A pesar del riesgo de suicidio, las mujeres cuyos senos han sido agrandados tuvieron índices más altos de muerte por trastornos psiquiátricos, como un aumento de tres veces en las muertes causadas por el alcoholismo o la farmacodependencia. En total, 38 muertes (cerca de la quinta parte del total) del grupo de implante de mama, se relacionaron con suicidio, problemas psicológicos, o abuso o dependencia de alcohol y otras drogas, aseguró Lipworth.

El Dr. Richard D'Amico, vocero de la American Society of Plastic Surgeons, cirujano plástico de Englewood, Nueva Jersey, y presidente electo de la asociación, señaló que en el estudio no se halló "una relación de causa y efecto entre los implantes de mama y el suicidio".

Los cirujanos plásticos son conscientes, agregó, de que algunos pacientes potenciales de cirugía plástica podrían no ser candidatos apropiados. "Nuestros asociados buscan problemas psicológicos, así como médicos", dijo. Si hay cualquier indicio, agregó, el cirujano plástico remitirá al paciente potencial para que reciba ayuda. Esa es la práctica de rutina entre los cirujanos plásticos, sostuvo D'Amico.

Otro experto, David B. Sarwer, profesor asociado de psicología del Centro de apariencia humana de la Facultad de medicina de la Universidad de Pensilvania en Filadelfia, escribió la "discusión invitada" que acompañó al estudio.

En ella, urgió a los médicos a prestar atención a los resultados del estudio y a evaluar a las pacientes antes de que se sometan a implantes cosméticos de mama y otros procedimientos, en particular para detectar problemas psiquiátricos. Si una mujer está en tratamiento psiquiátrico, Sarwer también instó al cirujano plástico a ponerse en contacto con el profesional de salud mental que la atiende para determinar si es lo suficientemente estable para someterse a la cirugía.

En una entrevista, Sarwer aseguró que "una mujer que esté pensando en implantes de mama o en cualquier forma de cirugía plástica debería hacerse tres preguntas básicas" como: ¿Qué es lo que me preocupa? ¿Hay cosas que quiero mejorar que son defectos tan modestos que los demás ni siquiera los ven cuando se les mencionan?

La mujer debería preguntarse si su motivación es interna o externa. Por ejemplo, si se va a someter a un aumento de mama para obtener un ascenso o salvar su matrimonio, esa no es buena señal, anotó. Sin embargo, si considera que el cambio en sus senos mejorará su apariencia de manera razonable, esa es una mejor señal.

A las mujeres debería preguntárseles si tienen expectativas realistas para después de la cirugía. Los que están de acuerdo con afirmaciones como "la gente me va a encontrar más atractiva" o "voy a tener más amigos" probablemente tendrán problemas después, señaló Sarwer.

Sin embargo, agregó que la noticia no es del todo mala. "Claramente, hay beneficios psicológicos relacionados con la cirugía plástica y los implantes de mama", advirtió. "Pero, una pequeña minoría de los pacientes presenta estos resultados tan desafortunados".

Más información

Para más información sobre el aumento de mamas, visite la American Society of Plastic Surgeons.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango

FUENTES: Loren Lipworth, Sc.D., senior epidemiologist, International Epidemiology Institute, Rockville, Md., and Vanderbilt University Medical Center, Nashville, Tenn.; Richard A. D'Amico, M.D,, president-elect, American Society of Plastic Surgeons, and plastic surgeon, Englewood, N.J.; David B. Sarwer, Ph.D., associate professor, psychology, Center for Human Appearance, University of Pennsylvania School of Medicine, Philadelphia; August 2007, Annals of Plastic Surgery

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