En los lugares donde las clínicas de salud de las mujeres cierran, los resultados del cáncer de cuello uterino empeoran

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LUNES, 16 de septiembre de 2019 (HealthDay News) -- A medida que la financiación gubernamental ha ido desapareciendo y muchas clínicas de salud de las mujeres han cerrado por todo EE. UU., las tasas de pruebas de detección del cáncer de cuello uterino se redujeron y las muertes por la enfermedad aumentaron, muestra un informe reciente.

Casi 100 clínicas de salud de las mujeres cerraron en Estados Unidos entre 2010 y 2013, apuntaron los investigadores, con frecuencia debido a la promulgación de unas leyes más restrictivas o la pérdida de la financiación gubernamental del Título X.

En total, 37 estados de todo el país experimentaron una reducción en el número de clínicas de salud de las mujeres en ese periodo.

"A medida que esas clínicas han cerrado a lo largo del tiempo, parece que menos mujeres reciben pruebas de detección [del cáncer de cuello uterino], y esa tendencia parece asociarse con un mayor número de mujeres que al final mueren por el cáncer de cuello uterino", comentó el autor principal, el Dr. Amar Srivastava, médico residente en oncología de la radiación en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, en St. Louis.

Según la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society), cada año, en Estados unidos se diagnostican más de 13,000 casos nuevos de cáncer de cuello uterino, y se estima que 4,250 mujeres fallecen de la enfermedad.

En el nuevo estudio, el equipo de Srivastava analizó datos de 2008 a 2015 de un estudio federal en curso sobre la salud. Los investigadores encontraron que los estados donde cerraron clínicas tuvieron una reducción del 2 por ciento en las pruebas de detección del cáncer de cuello uterino, en comparación con los estados donde no cerraron clínicas.

Los mayores declives en las pruebas de detección ocurrieron en las mujeres sin seguro, las mujeres hispanas, las que tenían de 21 a 34 años y las mujeres que no estaban casadas, reportaron los investigadores el lunes en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología de la Radiación (American Society for Radiation Oncology, ASTRO).

Al mismo tiempo, hubo un aumento significativo en el riesgo de muertes por cáncer de cuello uterino entre las mujeres que vivían en los estados donde habían cerrado las clínicas, sobre todo entre las mujeres urbanas. En cambio, la supervivencia al cáncer de cuello uterino en realidad aumentó en los estados donde no habían cerrado clínicas.

Los cierres de clínicas también parecieron afectar el momento en que se realizaba el diagnóstico del cáncer de cuello uterino en las mujeres que vivían en los estados afectados. Los diagnósticos de cáncer de cuello uterino en su etapa más temprana, cuando es más curable, se redujeron en un 13 por ciento entre las mujeres de 18 a 34 años en los estados donde cerraron clínicas, en comparación con las mujeres que vivían en estados donde no hubo cierres de clínicas. Los diagnósticos de la enfermedad en etapa tardía eran un 8 por ciento más comunes en los estados donde cerraron clínicas que en los estados donde no habían cerrado clínicas, encontró el equipo de Srivastava.

El estudio no puede probar que los cierres de clínicas fueran responsables de las tendencias, pero la velocidad a la que las estadísticas del cáncer de cuello uterino están cambiando es alarmante, señaló el equipo de investigación.

"Para poder ver una diferencia en las tasas de supervivencia al cáncer, usualmente se necesitan unos datos de seguimiento muy longevos y a largo plazo", anotó Srivastava en un comunicado de prensa de la ASTRO. "En algunos casos pueden ser de 15 a 20 años. Lo sorprendente de este estudio es que aunque esos cierres ocurrieron hace apenas unos años, ya vemos claras diferencias en las muertes, en comparación con la supervivencia, por el cáncer de cuello uterino. Fue tanto sorprendente como aterrador".

Los pacientes diagnosticados con un cáncer en unas etapas más tardías en general tienen un peor pronóstico y se someten a un tratamiento más agresivo, apuntó.

En general, "los datos son preocupantes", aseguró Srivastava. "Reducir la disponibilidad de las pruebas de detección del cáncer de cuello uterino tiene unas consecuencias negativas muy reales para las mujeres".

La noticia es particularmente desconcertante dado que "el cáncer de cuello uterino es en gran medida prevenible debido a la amplia disponibilidad de la vacuna contra el VPH [el virus del papiloma humano] y de las pruebas de detección que pueden encontrar a las lesiones precancerosas", añadió Srivastava.

"De verdad que estos hallazgos deberían hacernos recapacitar", enfatizó. "En general, observamos una mejora en la supervivencia al cáncer de cuello uterino en relación con otros tipos de cáncer, pero en los estados donde han cerrado clínicas vemos justo lo contrario. Debería hacernos pensar (no solo a los proveedores y profesionales médicos, sino a las personas en general) sobre por qué esto está sucediendo y qué podemos hacer para aumentar, en lugar de limitar, el acceso a la atención de la salud".

Las investigaciones presentadas en reuniones médicas se deben considerar preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

Más información

El Instituto Nacional del Cáncer de EE. UU. tiene más información sobre las pruebas de detección del cáncer de cuello uterino.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTE: American Society for Radiation Oncology, news release, Sept. 16, 2019

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