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Los exfumadores que adoptan el vapeo son más propensos a recaer, según un estudio

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Reportero de HealthDay

VIERNES, 5 de junio de 2020 (HealthDay News) -- Lejos de ayudarlos a evitar los cigarrillos, los exfumadores que fumaron durante mucho tiempo que prueban el vapeo se arriesgan a una recaída, encuentra un estudio reciente.

Las personas que han pasado un año sin fumar son cuatro veces más propensas a volver a fumar si experimentan con el vapeo, en comparación con las que no lo hacen, según los hallazgos, que se publicaron en la edición del 5 de junio de la revista JAMA Network Open.

"Incluso probar la nicotina puede hacer que el cerebro desee más", señaló el investigador principal, el Dr. Wilson Compton, subdirector del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas en Bethesda, Maryland. "Una vez se ha dejado la nicotina del todo, el método más seguro es evitarla al 100 por ciento".

Pero otro estudio, que usó la misma fuente de datos, encontró que los cigarrillos electrónicos con sabores podrían en realidad hacer que para los fumadores adultos dejar el hábito resulte más fácil.

Los fumadores adultos que usaban cigarrillos con sabores a dulces o a frutas tenían más del doble de probabilidades de dejar de fumar, en comparación con los fumadores que vapeaban sabores de tabaco, informan los investigadores.

"Es posible que el sabor de un cigarrillo electrónico tenga un vínculo más fuerte con fumar si las personas sienten el mismo sabor parecido al tabaco", planteó la investigadora, Abigail Friedman, ofreciendo una explicación posible de sus hallazgos. Friedman es profesora asistente de salud pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale.

En conjunto, los estudios "sugieren que es probable que vapear plantee tanto ventajas como desventajas" para los fumadores actuales y los exfumadores, indicó Timothy Baker, profesor de la Facultad de Medicina y Salud Pública de la Universidad de Wisconsin, en Madison. Baker fue coautor de un editorial publicado junto con los dos estudios.

En el primero, el equipo de Compton analizó los datos de casi, 2,300 exfumadores, recolectados entre 2013 y 2018 por el estudio Evaluación de tabaco y salud en la población (PATH, por sus siglas en inglés), un estudio en curso sobre el uso del tabaco en Estados Unidos.

Todos los que dejaron de fumar con éxito estaban en riesgo de recaída si probaban un cigarrillo electrónico, encontraron los investigadores.

El mayor riesgo fue entre los que habían dejado de fumar a largo plazo, quienes tuvieron 3.8 veces más probabilidades de recaer si experimentaban con un cigarrillo electrónico. Los que habían dejado de fumar hacía un año o menos tenían un 63 por ciento más de probabilidades de recuperar el hábito si probaban el vapeo.

El uso de otros productos de tabaco produjo unos riesgos similares de recaída, añadieron los investigadores.

Los datos parecen mostrar que los cerebros de los fumadores están "predispuestos" para responder a cualquier exposición futura a la nicotina, apuntaron Compton y Baker.

"Casi se puede pensar que la adicción tiene un rastro de memoria que se puede reactivar si se le da a una persona la droga a la que era adicta", planteó Baker. "Si se tiene a un humano que no ha usado una droga adictiva, como la nicotina, durante un periodo largo, y se les da una dosis de esa droga, reactiva su adicción. Reactiva la memoria y la devuelve al estado en que quiere usarla de nuevo".

El segundo estudio también usó los datos del PATH, para analizar si los cigarrillos electrónicos con sabores contribuyen a la iniciación o a la cesación del tabaquismo entre los adolescentes o los adultos jóvenes.

Los investigadores compararon a casi 12,000 jóvenes que no fumaban con casi 6,000 adolescentes y adultos jóvenes que eran fumadores, para ver cómo los cigarrillos electrónicos con sabores afectaban a su conducta de fumar.

El vapeo aumentó las probabilidades de fumar 6.7 veces entre los adolescentes y 3.2 veces entre los adultos jóvenes.

Pero los resultados encontraron que los sabores que no eran a tabaco no se asociaron de forma más firme con la iniciación al tabaquismo juvenil que los sabores de tabaco, apuntaron los investigadores.

El estudio también encontró que los adultos que comenzaron a vapear cigarrillos electrónicos con sabores tenían casi 2.3 veces más probabilidades de dejar de fumar que los que usaban cigarrillos electrónicos con sabor a tabaco tradicional.

Un motivo posible podría ser que los cigarrillos electrónicos con sabor a tabaco "preparen" a la persona para la adicción a la nicotina, dijo Friedman.

"Lo que sabemos sobre el abuso de sustancias en general es que si las personas que están intentando dejar un hábito vuelven a un contexto o a una persona o a una situación que asocian con la droga, dejarlo es mucho más difícil. Se ven más recaídas", advirtió.

Friedman dijo que es posible que los cigarrillos electrónicos con sabores no induzcan al tabaquismo convencional al mismo nivel que los cigarrillos de tabaco. "En este caso, los hábitos están menos interrelacionados, y quizá para los fumadores sea más fácil abandonar el hábito", agregó.

Otras explicaciones potenciales podrían ser que las personas que tienen una mayor motivación para dejar de fumar prueban los cigarrillos electrónicos con sabores, o que los adultos jóvenes que experimentan con ambos quizá simplemente decidan que prefieren el vapeo con sabores y tiren sus cigarrillos, añadió Friedman.

Su equipo concluyó que cualquier esfuerzo por prohibir los cigarrillos electrónicos con sabores podría aumentar el tabaquismo, dado que los sabores podrían ayudar a los adultos a dejar de fumar pero no parecen estar asociados con la adopción del tabaquismo entre los adolescentes.

Los autores de ambos trabajos enfatizaron que sus resultados se basaron en la observación, y que no pueden probar una relación causal entre los cigarrillos electrónicos y las conductas de tabaquismo.

Se necesita más investigación para mostrar si los cigarrillos electrónicos pueden o no servir como una herramienta fiable para dejar de fumar, aseguró Baker.

Mientras tanto, recomienda la terapia de reemplazo de nicotina que cuenta con la aprobación federal (alguna combinación de un parche, chicles y pastillas), junto con una consejería de respaldo.

"Sabemos que esto duplica o triplica las probabilidades de un fumador de abandonar el hábito con éxito", señaló. "Debe ser la primera estrategia que un fumador debe probar".

Más información

El Cirujano General de EE. UU. ofrece más información sobre los cigarrillos electrónicos y los jóvenes.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2020, HealthDay

FUENTES: Wilson Compton, M.D., deputy director, U.S. National Institute on Drug Abuse, Bethesda, Md.; Abigail Friedman, Ph.D., assistant professor, public health, Yale School of Medicine, New Haven, Conn.; Timothy Baker, Ph.D., professor, University of Wisconsin School of Medicine and Public Health, Madison; JAMA Network Open, June 5, 2020

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