Follow Our Live Coverage of Covid-19 Developments

Una muestra nasal podría ayudar a medir las probabilidades de cáncer de pulmón de los fumadores

In English

Por
Reportero de HealthDay

JUEVES, 24 de octubre de 2019 (HealthDay News) -- ¿Podría el riesgo de cáncer de pulmón de una persona algún día determinarse al tomar una rápida muestra de la nariz?

Si los hallazgos preliminares de un nuevo estudio son una indicación, es una clara posibilidad.

La muestra nasal experimental se basa en el hecho de que la mayoría de los pacientes de cáncer de pulmón son fumadores actuales y exfumadores. Se busca que sea un medio no invasivo de separar a los pacientes con un riesgo alto de los pacientes con un riesgo bajo al detectar señales de daño genético producido por la exposición a largo plazo al humo de cigarrillo.

"[Pero] no se trata de una herramienta de detección", enfatizó la autora del estudio, la Dra. Laura Lamb, directora de pulmonología intervencionista en el Hospital y Centro Médico de Lahey, en Burlington, Massachusetts.

En vez de ello, el propósito de la muestra es "ayudarnos a determinar cuáles nódulos pulmonares [sospechosos] requieren unas evaluaciones más invasivas". La meta primordial, dijo, es "ayudar a orientar la toma de decisiones".

Y esa meta es útil, aseguró el Dr. Norman Edelman, asesor médico sénior de la Asociación Americana del Pulmón (American Lung Association).

"El método [estándar] usado para la detección temprana es una TC de baja radiación", anotó Edelman, que no participó en el estudio. "Un problema importante de este método es que con frecuencia es difícil decidir si una anomalía que detecta es un cáncer o no".

El equipo del estudio indicó lo mismo, y anotó que la gran mayoría de los aproximadamente 2 millones de nódulos pulmonares que se identifican cada año en Estados Unidos al final son benignos.

Pero sin herramientas infalibles, los médicos con frecuencia tienen que hacer la mejor determinación inicial basándose en "las pistas y el juicio clínico", explicó Edelman.

Lamb anotó que "esa incertidumbre puede conducir a procedimientos diagnósticos invasivos innecesarios, y retrasar el diagnóstico y el tratamiento".

Entonces, con financiación del fabricante de la prueba basada en la muestra (Veracyte, una compañía de diagnóstico genómico con sede en San Francisco), el equipo se dispuso a evaluar la efectividad de la prueba en un grupo de 261 pacientes.

Todos se habían sometido antes a una TC, y esos escáneres habían descubierto nódulos pulmonares potencialmente problemáticos. Unas evaluaciones posteriores confirmaron cuáles pacientes en realidad tenían cáncer de pulmón, y cuáles no. Pero aunque la investigación con las muestras había comenzado, nadie del equipo del estudio sabía los resultados definitivos.

Tras usar un hisopo para raspar el conducto nasal de cada paciente, los contenidos recolectados se sometieron a una rigurosa evaluación genética.

Si la prueba detectaba señales de daños inducidos por fumar, se clasificaba al paciente con un "riesgo alto". Eso no necesariamente significaba que tuviera cáncer o no. Pero significaba que se justificaban unas pruebas más invasivas, por ejemplo la extirpación y el análisis de tejido (una biopsia). Solo unas pruebas de seguimiento invasivas (y no solo la prueba con la muestra) podían confirmar el cáncer de pulmón.

Por otro lado, si la prueba no encontraba señales de daños, entonces se podía considerar que el paciente tenía un "riesgo bajo". El paciente se libraba entonces del calvario de más exámenes invasivos, a favor de TC y monitorización de rutina.

Al final, la prueba de la muestra clasificó de forma correcta a más de un 40 por ciento de los pacientes sin cáncer con un riesgo bajo. De manera similar, la prueba de la muestra clasificó con precisión a un 40 por ciento de los pacientes que en realidad tenían cáncer con un riesgo alto.

El equipo dijo que la prueba tuvo un desempeño "consistente" en los nódulos de todos los tamaños, los nódulos en todas las ubicaciones, y los tipos y etapas del cáncer.

Y los resultados "tuvieron una especificidad muy alta", señaló Lamb, lo que significa que los pacientes que se consideraron de alto riesgo y se remitieron a pruebas posteriores fueron muy propensos a tener un cáncer de pulmón.

Los hallazgos del estudio sugieren que "la prueba desarrollada por estos investigadores debería reducir la incertidumbre respecto a si una anomalía es benigna o maligna en más o menos un 40 por ciento de las personas evaluadas", aseguró Edelman.

"Y esto podría muy bien resultar útil en el proceso de toma de decisiones", concurrió. Pero advirtió que, tal como están las cosas, "la prueba no es suficientemente específica como para reemplazar a todas las demás herramientas que los médicos usan ahora para determinar si una anomalía es o no maligna".

Por ahora, planteó Edelman, "el mejor consejo para los fumadores actuales y los exfumadores es consultar al médico para ver si son elegibles para una prueba de detección mediante TC. Podría salvarles la vida".

Los hallazgos (que se consideran preliminares y todavía no se han sometido a la revisión de profesionales) se presentaron esta semana en la reunión anual del Colegio Americano de Médicos del Tórax (American College of Chest Physicians, CHEST), en Nueva Orleáns.

Más información

Para más información sobre las pruebas de detección del cáncer de pulmón, viste los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Carla Lamb, M.D., director, interventional pulmonology, Lahey Hospital and Medical Center, Burlington, Mass.; Norman Edelman, M.D., senior medical adviser, American Lung Association, and professor, medicine, State University of New York at Stony Brook; Oct. 22, 2019, presentation, American College of Chest Physicians (CHEST) annual meeting, New Orleans

Last Updated: