Vinculan un medicamento común para la presión arterial con un riesgo de cáncer de pulmón

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Reportero de HealthDay

MIÉRCOLES, 24 de octubre de 2018 (HealthDay News) -- Millones de estadounidenses toman inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA) para reducir su presión arterial, pero un nuevo estudio sugiere que también podrían aumentar sus probabilidades de desarrollar cáncer de pulmón.

Entre las personas que toman esos fármacos durante más de cinco años, el aumento en el riesgo podría ser de hasta un 14 por ciento. Aunque quizá eso parezca una cifra baja, podría representar un gran número de pacientes, anotaron los autores del estudio.

"El lado positivo de nuestros hallazgos es que aunque encontramos una asociación, el riesgo a nivel del paciente individual es probablemente bajo, incluso tras 10 años de uso", señaló el investigador principal, Laurent Azoulay, profesor asociado de epidemiología y oncología en la Universidad de McGill, en Montreal.

"Por ese motivo, esto no debe disuadir a los pacientes de tomar estos medicamentos si su médico considera que el tratamiento es adecuado", dijo.

Azoulay también advirtió que este estudio es observacional, y no puede probar que esos medicamentos en realidad provoquen cáncer de pulmón.

Aunque los inhibidores de la ECA son magníficos para reducir la presión arterial, también podrían aumentar unas sustancias en el cuerpo que se vinculan con el cáncer de pulmón, explicó.

Específicamente, unas sustancias llamadas bradicinina y sustancia P de los pulmones se han encontrado en el tejido tumoral pulmonar, y la bradicinina podría estimular el crecimiento del cáncer de pulmón.

Entre los inhibidores de la ECA comunes se encuentran Lotensin (benazepril), Prinivil (lisinopril) y Altace (ramipril).

Deirdre Cronin Fenton, del departamento de epidemiología clínica de la Universidad de Aarhus en Dinamarca, dijo que los pacientes deben sopesar los beneficios de estos medicamentos con un pequeño riesgo potencial.

"En un paciente individual, cualquier preocupación sobre el riesgo de cáncer de pulmón se debe equilibrar con el beneficio en la supervivencia asociado con el uso de los inhibidores de la ECA", comentó Cronin Fenton, autora de un editorial que acompañó al estudio.

Ambos aparecen en la edición del 24 de octubre de la revista médica BMJ.

En el estudio, Azoulay y sus colaboradores recolectaron datos sobre casi 1 millón de pacientes cuyos expedientes médicos se encontraban en una base de datos británica. Los pacientes comenzaron a tomar medicamentos para controlar la presión arterial entre 1995 y 2015.

Los participantes tenían al menos 18 años de edad, sin antecedentes de cáncer, y se les dio un seguimiento durante un promedio de seis años. En ese periodo, casi 8,000 desarrollaron un cáncer de pulmón.

Tras tomar en cuenta factores que podrían influir en los hallazgos, como la edad, el sexo, el peso, el tabaquismo, el consumo de alcohol y los antecedentes de enfermedades pulmonares, el equipo de Azoulay encontró que los inhibidores de la ECA se vinculaban con un aumento del 14 por ciento en el riesgo de cáncer de pulmón.

El riesgo de cáncer de pulmón se observó tras cinco años de tomar esos medicamentos. Entre los que lo tomaron durante más de 10 años, el riesgo aumentó a un 31 por ciento, encontraron los investigadores.

Un especialista que no participó en el nuevo estudio dijo que los pacientes que toman inhibidores de la ECA no deben preocuparse, porque los beneficios de esos fármacos superan en gran medida a cualquier riesgo de cáncer de pulmón.

"Los inhibidores de la ECA se han estudiado extensivamente en una multitud de ensayos clínicos aleatorios a gran escala, en poblaciones de pacientes muy diversas", aseguró el Dr. Gregg Fonarow, profesor de cardiología en la Universidad de California, en Los Ángeles.

En esos ensayos, los beneficios de los inhibidores de la ECA han superado a cualquier riesgo potencial, y muchos de esos estudios mostraron reducciones en las muertes sin ninguna evidencia de un mayor riesgo de cáncer en general ni de cáncer de pulmón en particular, dijo.

"Estos hallazgos no deberían provocar preocupaciones sobre la seguridad de los inhibidores de la ECA", añadió Fonarow.

Más información

Para más información sobre los inhibidores de la ECA, visite la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Laurent Azoulay, Ph.D., associate professor, epidemiology and oncology, McGill University, Montreal; Deirdre Cronin Fenton, Ph.D., department of clinical epidemiology, Aarhus University, Denmark; Gregg Fonarow, M.D., professor, cardiology, University of California, Los Angeles; Oct. 24, 2018, BMJ

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