Más hombres de EE. UU. postergan la cirugía para el cáncer de próstata

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Reportera de HealthDay

MARTES, 12 de febrero de 2019 (HealthDay News) -- Muchos más hombres estadounidenses están rechazando la cirugía para el cáncer de próstata de bajo riesgo, y eligiendo monitorizar la enfermedad en su lugar, encuentra un estudio reciente.

En apenas cinco años, encontraron los investigadores, el número de hombres que optaron por la monitorización se triplicó, de un 14 por ciento en 2010 a un 42 por ciento en 2015.

El cambio siguió a unas nuevas directrices que planteaban la "vigilancia activa" como una opción para los hombres con un cáncer de próstata de riesgo bajo. Esto se refiere a tumores pequeños y de crecimiento lento que es poco probable que progresen hasta el punto de suponer una amenaza para la vida de un hombre.

La vigilancia activa conlleva análisis sanguíneos y exámenes periódicos, y quizá biopsias, para ver si el cáncer progresa. Al final se podría recomendar un tratamiento, o quizá nunca resulte necesario.

Los expertos en el cáncer afirmaron que ese cambio es una buena noticia.

"En la medicina, en general el cambio ocurre con lentitud", dijo el Dr. Len Lichtenfeld, director médico de la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society). "En mi opinión, estamos viendo un cambio muy rápido. Creo que es extraordinario".

Lichtenfeld, que no participó en el estudio, dijo que "felicita" a los médicos que han adoptado el cambio.

El cáncer de próstata es común. Los hombres de EE. UU. tienen unas probabilidades de alrededor de 1 de cada 9 de ser diagnosticados con la enfermedad, según la sociedad oncológica. Pero con frecuencia el cáncer de próstata crece con lentitud, y podría nunca progresar de forma significativa.

La investigación ha mostrado que si un hombre vive suficiente tiempo, tiene probabilidades altas de desarrollar un tumor en la próstata, apuntó Lichtenfeld. Explicó que, hace años, muchos hombres mayores tenían la enfermedad sin saberlo, porque "nunca los afectaba", y morían de otras causas.

Pero entonces llegó la era de la prueba del antígeno prostático específico (APE), y la cantidad de hombres de EE. UU. diagnosticados con tumores pequeños de próstata se disparó. Inicialmente, la mayoría de esos hombres se sometían a cirugía para extirpar la glándula prostática.

Y ese tratamiento conlleva riesgos, entre ellos una incontinencia y una disfunción sexual duraderas.

"'Curamos' a muchos hombres que no necesitaban curación", indicó Lichtenfeld.

Ahora, las cosas están cambiando, afirmó el Dr. Brandon Mahal, investigador principal del nuevo estudio.

El punto de la vigilancia activa, señaló, es ayudar a los hombres con un cáncer de bajo riesgo a evitar los efectos secundarios de un tratamiento innecesario.

"Esos pacientes deben al menos hablar sobre la vigilancia activa con su médico, y tenerla en cuenta", afirmó Mahal, oncólogo de la radiación en el Instituto Oncológico Dana-Farber/Hospital Brigham and Women's, en Boston.

Lichtenfeld se mostró de acuerdo. "Algunos hombres deciden de cualquier forma que quieren extirparlo, y eligen la cirugía. Pero otros elegirán la vigilancia activa felizmente", afirmó.

"Lo importante", añadió Lichtenfeld, "es que haya una conversación cuidadosa sobre las opciones. No piense que debe apresurar el tratamiento".

Los hallazgos, publicados en la edición en línea del 11 de febrero de la revista Journal of the American Medical Association, se basan en una base de datos sobre el cáncer del gobierno. Incluyó información sobre casi 165,000 hombres de EE. UU. diagnosticados con un cáncer de próstata en etapa temprana limitado a la glándula.

Entre los hombres con un cáncer de bajo riesgo, el porcentaje de los que se sometieron a cirugía como tratamiento inicial se redujo de alrededor de un 47 por ciento en 2010 a un 31 por ciento en 2015. La tasa de radioterapia se redujo de un 38 a poco menos de un 27 por ciento, mostraron los hallazgos.

En 2015 (los datos más recientes disponibles), un 42 por ciento de esos pacientes elegían la vigilancia activa. ¿Pero es esa tasa "suficientemente alta"?

"Sin duda es alentador ver que se use con una mayor frecuencia", comentó el Dr. James Eastham, jefe de urología en el Centro Oncológico Conmemorativo Sloan Kettering, en la ciudad de Nueva York. "Pero todavía se puede mejorar".

Quizá esa mejora esté ocurriendo. Eastham comentó que es probable que la tasa de vigilancia activa haya continuado en aumento desde 2015.

Y eso no solo se debe a que los médicos estén cambiando su práctica, anotó, sino también a que los pacientes están más abiertos a la vigilancia activa. "Los pacientes se están sintiendo más cómodos al respecto", aseguró Eastham.

Según Mahal, sigue habiendo una pregunta a largo plazo: ¿Cómo afectará el cambio hacia la vigilancia activa a la calidad de vida y a la longevidad de los hombres en última instancia?

Como los hombres pueden vivir mucho tiempo con un cáncer de próstata de riesgo bajo, comentó Lichtenfeld, se tardará "años, o incluso décadas", en averiguarlo.

"Todavía no tenemos todas las respuestas", añadió.

Más información

La Sociedad Americana Contra El Cáncer ofrece más información sobre el tratamiento del cáncer de próstata.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Brandon Mahal, M.D., division of radiation oncology, Dana-Farber Cancer Institute/Brigham and Women's Hospital, Boston; Len Lichtenfeld, M.D., chief medical officer, American Cancer Society, Atlanta; James Eastham, M.D., chief, urology service, Memorial Sloan Kettering Cancer Center, New York City; Feb. 11, 2019, Journal of the American Medical Association, online

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