Un estudio revela que la cirugía es la mejor opción para el cáncer de próstata

Sin embargo, los expertos sugieren que es mejor que esta decisión la tomen el paciente y su médico

Please note: This article was published more than one year ago. The facts and conclusions presented may have since changed and may no longer be accurate. And "More information" links may no longer work. Questions about personal health should always be referred to a physician or other health care professional.

In English

Por
Reportera de HealthDay

MIÉRCOLES 11 de mayo (HealthDay News/HispaniCare) -- Los hombres con cáncer de próstata en las etapas iniciales generalmente se enfrentan a una confusa variedad de opciones de tratamiento. Sin embargo, un reciente estudio halla que un procedimiento quirúrgico llamado prostatectomía radical incrementa las probabilidades de sobrevivir al cáncer de próstata y reduce las probabilidades de que el cáncer se propague.

Esa es la conclusión de un nuevo estudio sueco publicado en la edición del 12 de mayo del New England Journal of Medicine.

"La prostatectomía radical reduce la mortalidad del cáncer de próstata, así como el riesgo de metástasis, cosa que se vuelve aparente luego de 10 años", aseguró la Dra. Anna Bill-Axelson, uróloga del Hospital Universitario de Uppsala y autora del estudio.

En la prostatectomía radical, los cirujanos extirpan la próstata, así como el tejido circundante y los nódulos linfáticos. Entre los efectos secundarios de esta cirugía se encuentran impotencia e incontinencia, explicó Bill-Axelson.

A primera vista, estos recientes hallazgos parecen contradecir los de la investigación dada a conocer en la edición del 4 de mayo del Journal of the American Medical Association. Ese estudio concluyó que la terapia hormonal no era mejor para los cánceres de próstata locales de bajo grado que la "espera vigilante" y que probablemente no mejoraría los índices de supervivencia de los pacientes por hasta 15 años luego del diagnóstico.

El Dr. Jay Brooks, presidente de hematología y oncología de la Fundación Clínica Ochsner de Nueva Orleáns, aseguró que los estudios en realidad no se contradicen porque sus diseños fueron distintos.

Lo que ambos estudios sí muestran, dijo, es que "en el mundo del cáncer de próstata, todavía estamos tratando de determinar que personas necesitan ser tratadas y cuáles no. El punto es que el tratamiento del cáncer de próstata necesita ser individualizado.

El estudio escandinavo le hizo seguimiento a los resultados de ocho años de 695 hombres a los que se les había diagnosticado cáncer de próstata en etapas iniciales. La edad promedio de los hombres era 65 años y fueron reclutados de 14 centros de Suecia, Finlandia e Islandia.

A los pacientes se les asignó aleatoriamente para que fueran sometidos a una prostatectomía radical (347) o a espera vigilante (348), en la que los médicos simplemente observan cuidadosamente la próstata a través del tiempo.

Menos del 9 por ciento de los hombres sometidos a prostatectomía radical murieron a causa del cáncer, en comparación con el 14.4 por ciento de los que estaban en el grupo de la espera vigilante.

La mortalidad, en general, también se redujo en el grupo de la cirugía. Luego de 10 años, el 27 por ciento de los que estaban en el grupo de la prostatectomía radical había muerto por cualquier causa, en comparación con el 32 por ciento del grupo de la espera vigilante.

Fue menos probable que el cáncer de próstata tratado con prostatectomía radical se propagara localmente a otras ubicaciones. Luego de 10 años, el 19.2 por ciento de los hombres del grupo de la cirugía presentaba progresión local, mientras que 15.2 por ciento presentaba progresión distante del cáncer de próstata. En contraste, en el grupo de espera vigilante, el 44.3 por ciento experimentó progresión local, mientras que el 25.4 por ciento experimentó propagación.

"Este es el primer estudio aleatorio en mostrar que existe un beneficio de supervivencia con la prostatectomía radical. Reduce significativamente la mortalidad por cáncer de próstata, el riesgo de metástasis, el riesgo de progresión local del tumor y la mortalidad en general", aseguró Bill-Axelson.

Brooks recomendó que cualquier hombre al que se le diagnostique cáncer de próstata debe hablar con varios médicos sobre cuál podría ser el mejor curso de acción. Y la respuesta, dijo, será distinta según el paciente.

Algunos hombres pueden elegir con seguridad ningún tratamiento porque su cáncer se desarrolla lentamente y podrían tener otras afecciones, como enfermedad del corazón, que es más posible que causen su muerte. Sin embargo, Brooks aseguró que si uno es joven y por lo demás saludable, podría querer ser tratado porque es probable que viva lo suficiente como para que el cáncer de próstata comience a causar síntomas, y posiblemente la muerte.

Bill-Axelson aseguró que lo difícil del cáncer de próstata es que, aunque es fácil detectar quién lo tiene, no es tan fácil predecir quién morirá por su causa.

"El riesgo de exceso de tratamiento es abrumador", dijo.

"Como la reducción en la mortalidad es moderada, en términos absolutos, la toma de decisiones clínicas y la consejería a los pacientes seguirá siendo difícil", escribieron los autores. "El hallazgo adicional de que la prostatectomía radical reduce sustancialmente el riesgo de metástasis y crecimiento local sintomático de tumores, podría, sin embargo, ayudar en algo para guiar la terapia".

Más información

Para saber más acerca del tratamiento del cáncer de próstata, visite el National Cancer Institute.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Anna Bill-Alexson, M.D., urologist, University Hospital, Uppsala, Sweden; Jay Brooks, M.D., chairman, hematology/oncology, Ochsner Clinic Foundation Hospital, New Orleans; May 12, 2005, New England Journal of Medicine

Last Updated: