Las salas 'libres de humo' siguen llenas de residuos de humo, según un estudio

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Reportero de HealthDay

MIÉRCOLES, 9 de mayo de 2018 (HealthDay News) -- El dañino residuo de humo de cigarrillo podría ocultarse en las salas donde nadie ha fumado nunca, según unos investigadores.

En un nuevo estudio, los científicos de la Universidad de Drexel, en Filadelfia, encontraron que en un aula vacía en la que no se fuma, casi el 30 por ciento de las partículas minúsculas del aire estaban vinculadas con el humo de cigarrillo, lo que se llama el humo de "tercera mano".

"No esperábamos ver que un lugar donde no se fuma tuviera un residuo tan grande de humo de tabaco", dijo el investigador principal, Peter DeCarlo, profesor asociado de ingeniería ambiental.

Los peligros del humo de segunda mano están bien documentados. Pero no se sabe si la exposición al humo de tercera mano conlleva los mismos peligros para la salud, indicó DeCarlo.

Sin embargo, estudios con animales han encontrado que la exposición al humo de tercera mano puede tener efectos negativos sobre la salud, advirtió.

En las áreas donde no se fuma, las partículas del humo de tabaco entran por los sistemas de ventilación o en la ropa, y estas partículas se quedan pegadas a las paredes y los muebles. Son difíciles de quitar y pueden emitir sustancias nocivas durante años, explicó DeCarlo.

En las pruebas de laboratorio, los investigadores usaron el humo de cigarrillo para confirmar que el residuo de tabaco puede viajar desde su lugar de origen a áreas en las que nadie ha fumado nunca.

El Dr. Norman Edelman, asesor científico principal de la Asociación Americana del Pulmón (American Lung Association), indicó que "durante mucho tiempo, muchas personas eran escépticas con respecto a si el humo de segunda mano era peligroso".

Luego, estudios exhaustivos demostraron con claridad que el humo de segunda mano es malo. "Ahora nos enfrentamos al humo de tercera mano", dijo.

Para algunas personas, como por ejemplo las que tienen asma, el humo de tercera mano es peligroso, dijo Edelman. La pregunta que sigue sin respuesta es si es peligroso para el público en general, señaló.

En general, el 29 por ciento de la materia particulada minúscula que hay en interiores y que las personas pueden inhalar en una sala en la que no se fuma se asoció con el residuo del humo de tercera mano, encontraron los investigadores.

Y, según DeCarlo, estos hallazgos también podrían aplicar a las partículas liberadas por los cigarrillos electrónicos.

"Las personas deberían saber que los ambientes en que no se fuma no están necesariamente libres del residuo del humo o de la exposición al humo del tabaco", advirtió.

Suzaynn Schick, profesora asociada en la división de medicina ocupacional y ambiental de la Universidad de California de San Francisco, explicó que una vez están en el aire, las partículas del humo de tabaco se mantienen en ese lugar durante mucho tiempo.

"Las investigaciones previas han mostrado que los compuestos orgánicos del humo de cigarrillo (el alquitrán) se quedan pegados a las paredes, las alfombras, los muebles, la ropa, la piel y el pelo", dijo Schick.

Una vez se han pegado, pueden permanecer allí durante meses, incluso años, y liberar nuevas sustancias, a veces más tóxicas, dijo.

"Lo que hace que este estudio sea tan notable es que la Universidad de Drexel ha estado libre de humo durante 20 años, y la calidad del aire en general durante los experimentos era muy alta", añadió Schick.

Este trabajo proporciona más pruebas de que incluso unas pequeñas cantidades de humo de cigarrillo tienen unos efectos grandes en la calidad del aire en interiores, dijo.

Las pequeñas partículas del aire son importantes porque llegan hasta la profundidad de los pulmones, e incluso unos pequeños aumentos en las concentraciones de las partículas del aire aumentan el riesgo de enfermedad cardiovascular y enfermedad pulmonar, indicó Schick.

"Dado que el uso de los productos de tabaco tiene un efecto tan fuerte en la química del aire en interiores, hacer cumplir unas estrictas políticas de espacios libres de humo y proporcionar servicios abarcadores a los fumadores que deseen dejar de fumar son herramientas vitales para mantener el aire de interiores limpio y proteger la salud pública", añadió.

El informe aparece en la edición en línea del 9 de mayo de la revista Science Advances.

Más información

Para más información sobre el humo de tercera mano, visite el Centro Nacional para la Investigación sobre la Salud.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Peter DeCarlo, Ph.D., associate professor, environmental engineering, Drexel University, Philadelphia; Norman Edelman, M.D., senior scientific adviser, American Lung Association; Suzaynn Schick, Ph.D., associate professor, division of occupational and environmental medicine, University of California, San Francisco; May 9, 2018, Sciences Advances, online

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