El riesgo cardiaco es mayor cuando los bomberos apagan incendios

Estudio halla que tienen más probabilidad de morir mientras responden a las emergencias

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Reportero de Healthday

MIÉRCOLES 21 de marzo (HealthDay News) -- Una investigación reciente halla que los bomberos son mucho más propensos a morir de enfermedad cardiaca cuando están apagando incendios.

"El hecho de que los bomberos sí tengan un riesgo no es nada nuevo", aseguró el Dr. Stefanos N. Kales, autor del estudio y profesor asistente de medicina ocupacional de la Facultad de salud pública de Harvard. "Ésta es la evidencia más contundente hasta la fecha de que ciertos tipos de acciones durante la extinción de incendios pueden desencadenar eventos cardiacos".

Aunque a los bomberos se les exige estar en buena forma física, la enfermedad cardiaca causa el 45 por ciento de las muertes que tienen lugar en el cumplimiento del deber, según concluye un informe de Kales y sus colegas en el New England Journal of Medicine.

Un estudio anterior sugirió que el estrés de apagar incendios podría tener que ver con las muertes cardiacas, aseguró Kales, y que esa sospecha se confirma con este estudio más reciente. En ella, los investigadores observaron todas las muertes de los bomberos que estaban de turno entre 1994 y 2004, excluido el 11 de septiembre de 2001, en el que muchas de las muertes se debieron al colapso del World Trade Center.

Los investigadores hallaron que la información de varias fuentes, incluidos 17 departamentos de bomberos metropolitanos, indicaron que el 32.1 por ciento de las muertes cardiacas se relacionaron con los actos relacionados con apagar incendios. Las probabilidades de muerte cardiaca eran entre 12 y 136 veces mas altas cuando se compararon con las del deber que no era de emergencia.

El informe tiene lecciones para los bomberos y sus médicos, aseguró Kales. "Los médicos deben ser agresivos para tratar factores de riesgo cardiaco para los bomberos", aseguró. "Cuando se les asesore acerca del regreso al trabajo, deberían ejercer con suma cautela".

Y aunque la buena forma física es parte del trabajo, según Kales, un estudio anterior de su grupo halló que "la cuarta parte de los bomberos que murieron de enfermedad cardiaca en cumplimiento del deber tenía un diagnóstico anterior de enfermedad cardiovascular".

No es fácil para un bombero prestar mucha atención a los factores de riesgo cardiaco, como la hipertensión, reconoció Kales. "Es difícil en cualquier población", aseguró. "La mayoría de los bomberos son hombres y, en general, a los hombres no les gusta ir al médico. Y podría preocuparles que, en una evaluación médica, se pueda hallar algo que podría no hacerlos elegibles para un trabajo que les encanta hacer".

La solución es preocuparse por que la buena forma cardiaca se haga parte integral del trabajo, aseguró Kales. "La salud y la buena forma física deben ser parte de la cultura del bombero desde el principio, cuando es un recluta", sostuvo.

El estudio no dice que los bomberos estén en un riesgo inusual de muerte cardiaca, advirtió la Dra. Linda Rosenstock, decana de la Facultad de la salud pública de la Universidad de California en Los Ángeles y ex presidenta del U.S. National Institute for Occupational Safety and Health, quien escribió un editorial acompañante.

"Son una fuerza de trabajo saludable", aseguró Rosenstock. "El riesgo general es casi el mismo que el de otras poblaciones de trabajo".

Pero combatir incendios no es un trabajo ordinario, dijo. "Hemos sabido durante un par de décadas que cuando se tiene enfermedad cardiaca subyacente y se está sometido al estrés, es probable tener un evento cardiaco", aseguró Rosenstock. "Es un fenómeno de clasificación. Podemos aprender de este estudio para tratar de poner en práctica la mejor protección que puedan tener los bomberos en esta situación".

La primera medida protectora es "la misma que para el resto de nosotros, mantener el corazón tan saludable como se pueda", dijo. "También tenemos que protegernos contra ciertas exposiciones que son únicas al trabajo del bombero". Hace falta protección contra particulados y monóxido de carbono, productos tóxicos de la combustión, tanto durante como inmediatamente después de un incendio, aseguró Rosenstock.

"Hemos progresado durante los últimos 20 años en cosas como la protección respiratoria", señaló.

Más información

Lea más sobre las fatalidades de los bomberos en el National Institute for Occupational Safety and Health.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Stefanos N. Kales, M.D., assistant professor, occupational medicine, Harvard School of Public Health, Boston; Linda Rosenstock, M.D., dean, University of California, Los Angeles, School of Public Health; March 22, 2007,

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