Dos endoprótesis vasculares recubiertas de fármacos logran resultados similares

Ensayo comparativo directo sobre estos dispositivos de apertura de arterias halla pocas diferencias

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Reportero de HealthDay

MARTES 21 de febrero (HealthDay News/HispaniCare) -- Los cirujanos utilizan estos dispositivos para abrir arterias bloqueadas, pero un importante estudio europeo no haya diferencias significativas en el desempeño de los dos modelos de endoprótesis vasculares o stents recubiertos de fármacos.

Los resultados de una comparación directa entre estos dos costosos tubos de malla liberadores de fármacos podría tener efectos importantes, tanto financieros como médicos.

El estudio, sobre el que se informó en la edición del 22 de febrero del Journal of the American Medical Association, fue financiado por Cordis Corp., una unidad de Johnson & Johnson que comercializa un stent recubierto con el medicamento sirolimus. El dispositivo compite con otro stent recubierto con el medicamento paclitaxel, comercializado por Boston Scientific.

En concordancia con estudios anteriores, ambos stents recubiertos lograron mejores resultados que las endoprótesis no recubiertas para mantener las arterias despejadas. La verdadera cuestión ha sido si uno es claramente mejor que el otro. El sirolimus ha logrado resultados ligeramente mejores en algunos estudios europeos, al igual que en este ensayo, pero no de manera abrumadora.

En el estudio, dirigido por médicos del Instituto cardiovascular del sur de París en Massey, Francia, participaron 1,400 pacientes de angina (dolor en el pecho causado por una reducción en el riesgo sanguíneo al corazón) y una o dos lesiones nuevas en el corazón. Los pacientes fueron tratados en 90 hospitales de Europa, América Latina y Asia.

El estrechamiento promedio de la arteria en la que se implantaba un stent era del 9.6 por ciento para los dispositivos con sirolimus y del 11.1 por ciento para los de paclitaxel, una diferencia que no era estadísticamente significativa.

La incidencia de problemas cardiacos de consideración durante los doce meses siguientes a la implantación de los stents fue del 10.7 por ciento en el grupo del sirolimus y del 11.4 por ciento en el grupo del paclitaxel, de nuevo sin mayor trascendencia estadística.

Según los investigadores, podría hacer falta un seguimiento más largo para determinar si las diferencias con el tiempo alcanzarán el umbral de significación estadística.

Entonces, ¿qué pueden hacer los médicos entretanto? Según el Dr. David Zimrin, director del laboratorio de cateterismo cardiaco del Centro médico de la Universidad de Maryland, los médicos podrían tener que diseñar un tratamiento distinto para cada paciente.

Esa diferencia tan pequeña entre los dos productos podría hacer que un tipo de stent sea más adecuado para un tipo de paciente que para otro, dijo.

Por ejemplo, el stent de paclitaxel es más fácil de implantar, por lo que podría ser preferible para un paciente cuya anatomía arterial haga de la implantación un proceso complicado, aseguró Zimrin.

Por otro lado, "si hay un paciente para el que se piensa que las posibilidades de reangostamiento [arterial] son muy altas, por diabetes o arterias que ya estén estrechadas, se puede elegir el stent de sirolimus", sostuvo Zimrin. "Puede hacer la diferencia para ese paciente específico".

Para los pacientes del medio, "las diferencias son suficientemente pequeñas como para que las consideraciones financieras cobren importancia", dijo.

Un stent recubierto generalmente cuesta alrededor de $2,000, anotó Zimrin, y los centros médicos muchas veces tratan de reducir ese precio. Entonces, si todo lo demás es igual, el precio del stent podría resultar siendo un factor decisivo, anotó.

Un aspecto más financiero podría influir sobre la decisión del médico, agregó el Dr. Gene Chang, director del laboratorio de cateterismo del Centro médico presbiteriano de Pensilvania en Filadelfia. Anotó que los pacientes que reciben el stent también deben tomar Plavix después, un medicamento anticoagulante. Los pacientes generalmente toman el medicamento durante dos meses después de haber recibido el stent recubierto de sirolimus y seis meses después de recibir el stent recubierto de paclitaxel.

Para las personas de mayor edad que tienen un ingreso fijo, esos cuatro meses adicionales de necesitar un medicamento costoso pueden ser un factor de consideración, sostuvo Chang.

En cuanto a los aspectos médicos, en cuanto a los resultados en sí, no parece haber una diferencia en la información publicada en los estudios a gran escala realizados hasta la fecha, aseguró Chang. La sensación que tiene la mayoría de que el stent de sirolimus es mejor se basa en ensayos pequeños. El problema es que eso no se ha traducido en beneficios clínicos, agregó.

Más información

Para obtener más información sobre las endoprótesis vasculares, visite la National Library of Medicine.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: David Zimrin, M.D., assistant professor, medicine, University of Maryland Medical Center, Baltimore; Gene Chang, M.D., assistant professor, medicine, and director, Cardiac Catheterization Laboratory, Penn Presbyterian Medical Center, Philadelphia; Feb. 22, 2006, Journal of the American Medical Association

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