La prohibición de fumar en lugares públicos es buena para los corazones de los no fumadores, según plantea un estudio

Según los expertos, el informe podría lograr que más estados sancionen leyes para controlar el humo de segunda mano

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Reportero de Healthday

JUEVES, 15 de octubre (HealthDay News/DrTango) -- La prohibición de fumar en lugares públicos realmente funciona para reducir el ataque cardiaco por humo de segunda mano, según encuentra un nuevo estudio.

Las políticas sobre ambientes libres de humo pueden reducir el riesgo de ataque cardiaco en hasta un 47 por ciento y reducir significativamente la posibilidad de otros problemas cardiacos, según un estudio publicado el jueves por el Instituto de Medicina (IOM).

El informe también halló evidencia contundente de que incluso una ligera exposición al humo de segunda mano puede desencadenar un ataque cardiaco.

"Sí, concluimos que existe una relación causal entre la enfermedad cardiaca y la exposición al humo de segunda mano", señaló durante una conferencia de prensa el jueves la Dra. Lynn R. Goldman, presidenta del comité del IOM.

Además, existe suficiente evidencia para apoyar una relación causal "entre la exposición al humo de segunda mano y ataque cardiaco, o eventos coronarios agudos", aseguró Goldman, profesor de ciencias de la salud ambiental de la facultad de salud pública Bloomberg de la Johns Hopkins.

Es más, entre más sea el humo de segunda mano al que se esté expuesto, y más prolongada la exposición, mayor será el riesgo de problemas o ataque cardiacos, señaló Goldman.

En los EE. UU., cerca de un 43 por ciento de los niños no fumadores y un 37 por ciento de los adultos no fumadores están expuestos al humo de segunda mano. A pesar de los esfuerzos por reducir la exposición al humo de segunda mano, cerca de 126 millones de no fumadores continuaban inhalando el humo de otros en el año 2000, según el informe.

En 2006, un informe del Cirujano General de los EE. UU. conformó la relación entre la exposición involuntaria al humo del tabaco y la enfermedad cardiaca y determinó que las políticas de ambientes libres de humo eran una manera efectiva y poco costosa de reducir la exposición.

Sin embargo, que la prohibición de fumar en lugares públicos reduzca la enfermedad cardiaca ha sido un debate continuo, según el IOM.

Este nuevo informe da por terminada la discusión, según Danny McGoldrick, vicepresidente de investigación de la Campaign for Tobacco-Free Kids. No solo documenta que las leyes sobre ambientes libres de humo logran menos ataques cardiacos también podría ayudar a los estados y a las poblaciones a sancionar este tipo de legislación, dijo.

"Si los legisladores le prestan atención a la ciencia, y se tiene en cuenta que este informe constituye más evidencia de que se pueden salvar vidas y ahorrar costos en atención de la salud, los estados que aún no han actuado deben hacerlo", sentenció. "¿Cuántos hallazgos dramáticos serán necesarios antes de decidirse a actuar para proteger el derecho que tiene todo el mundo a respirar aire limpio?".

Para llegar a sus conclusiones, el IOM revisó datos publicados y no publicados, así como testimonios contundentes acerca de la relación entre el humo de segunda mano y los problemas cardiacos.

Los estudios han demostrado que la prohibición de fumar en lugares públicos reduce los ataques cardiacos en entre 6 y 47 por ciento. Debido a este rango tan amplio, el IOM no pudo determinar con precisión la reducción del riesgo, aunque aseguró que los beneficios eran obvios.

El informe halló que otros estudios concluyeron que inhalar humo de segunda mano (o "ambiental") aumentaba el riesgo de problemas cardiacos entre 25 y 30 por ciento.

El estudio también halló que, aunque no hubo evidencia directa de que la exposición breve al humo de segunda mano pudiera desencadenar un ataque cardiaco, la evidencia indirecta corroboró esta conclusión.

Los datos sobre humo de otras fuentes de contaminación sugieren que una exposición relativamente corta a la materia particulada puede causar un ataque cardiaco. El informe anotó que la materia particulada es un componente del humo de segunda mano.

"El informe deja cada vez más claro que las políticas sobre ambientes libres de humo están afectando positivamente la reducción de los índices de ataque cardiaco en muchas comunidades", aseguró en una declaración preparada el Dr. Clyde Yancy, presidente de la American Heart Association, AHA.

"No hay duda de que el humo de segunda mano tiene efectos adversos para la salud en sitios de trabajo y ambientes públicos. Necesitamos continuar promulgando leyes completas sobre ambientes libres de humo por todo el país para salvar vidas y reducir la cantidad de nuevos fumadores", dijo.

El Dr. Stanton A. Glantz, profesor de medicina del Centro de Investigación sobre el Control y la Educación del Tabaco de la Universidad de California en San Francisco recibió los hallazgos con beneplácito.

Teniendo en cuenta que el IOM está siendo precavido y conservador, el informe se debe tomar seriamente, recomendó Glantz. "Esto debería callar a la gente que ha estado quejándose y diciendo que no hay evidencia", dijo.

"No solo se logra una reducción inmediata en el riesgo de ataques cardiacos al implementar estas políticas sobre ambientes libres de humo, sino que el efecto aumenta con el tiempo", dijo.

Glantz señaló que espera que los hallazgos influyan sobre las políticas y hagan que más lugares promulguen leyes sobre ambientes libres de humo. "Por lo menos es lo que deben hacer si quieren reducir los ataques cardiacos", concluyó.

Más información

Para obtener más información sobre el humo del tabaco, visite la Biblioteca Nacional de Medicina.


Artículo por HealthDay, traducido por DrTango

FUENTES: Danny McGoldrick, vice president for research, Campaign for Tobacco-Free Kids; Stanton Glantz, Ph.D., professor of medicine, Center for Tobacco Control Research and Education, University of California, San Francisco; Oct. 15, 2009, teleconference with Lynn R. Goldman, M.D., M.P.H., Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health, Johns Hopkins University, Baltimore; Oct. 15, 2009, Institute of Medicine report, Secondhand-Smoke Exposure and Cardiovascular Effects: Making Sense of the Evidence; Oct. 15, 2009, news release, American Heart Association

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