Los testigos son clave para reducir las muertes por el paro cardiaco

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MARTES, 12 de marzo de 2019 (HealthDay News) -- El paro cardiaco fuera del ambiente hospitalario es una importante causa de pérdida de salud relacionada con la enfermedad en Estados Unidos, señala un estudio reciente.

Pero el uso de la RCP y los desfibriladores externos automáticos (DEA) de parte de los testigos reduce el riesgo de muerte y discapacidad.

"El paro cardiaco es único porque la supervivencia depende de la repuesta oportuna de los testigos, el despacho médico, el personal de los servicios médicos de emergencias, los médicos y el personal del hospital", comentó el autor principal, el Dr. Ryan Coute, residente en medicina de emergencias en la Universidad de Alabama, en Birmingham.

Coute dijo que las personas deben saber que "paro cardiaco" y "ataque cardiaco" no son lo mismo.

El paro cardiaco, una pérdida abrupta de la capacidad de latir del corazón, conduce a la muerte en cuestión de minutos, si no se trata. Un ataque cardiaco sucede cuando el flujo sanguíneo al corazón se bloquea.

Los investigadores analizaron casi 60,000 casos de paro cardiaco que ocurrieron fuera del ámbito hospitalario en 2016. Su objetivo era averiguar los años de vida que se perdieron de forma prematura, junto con los años vividos con discapacidad debido a una enfermedad.

Esa tasa se conoce como años de vida ajustados por discapacidad (AVAD).

En 2016, los AVAD por el paro cardiaco fuera del hospital fueron de 1,347 por cada 100,000 personas. Esto lo convirtió en la tercera causa principal de pérdida de la salud debido a enfermedad, detrás de la cardiopatía isquémica (2,447) y el dolor lumbar y de cuello (1,565).

Las personas que sufrieron un paro cardiaco fuera del hospital perdieron, en promedio, 20.1 años saludables. A nivel nacional, esto se tradujo a 4.3 millones de años de vida saludables perdidos en Estados Unidos.

Las mujeres tenían unas tasas de AVAD más altas que los hombres. Los hispanos tenían unas tasas más altas que los blancos, que tenían unas tasas más altas que los negros, encontró el estudio.

Los investigadores también observaron cómo influía el uso de RCP y DEA de los testigos.

Encontraron que la supervivencia hasta el alta del hospital era más alta en los pacientes de paro cardiaco que recibieron RCP de los testigos que en los que no (del 21.5 frente al 12.9 por ciento).

El estudio fue publicado en la edición del 12 de marzo de la revista Circulation: Cardiovascular Quality and Outcomes.

Anteriormente, se ignoraba el impacto del paro cardiaco en los años perdidos ante la muerte prematura y la discapacidad.

"Nuestros resultados muestran que las intervenciones de los testigos reducen la muerte y la discapacidad, lo que subraya la importancia de la educación sobre la RCP y los DEA para los testigos, además de la vigilancia nacional del paro cardiaco", enfatizó Coute en un comunicado de prensa de la revista.

"Nuestros resultados también podrían ayudar a orientar a las agencias de financiación y a los legisladores sobre la mejor forma de utilizar unos recursos limitados para mejorar la salud pública", añadió.

Más información

La Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) ofrece más información sobre los paros cardiacos.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTE: Circulation: Cardiovascular Quality and Outcomes, news release, March 12, 2019

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