Otro peligro de los incendios forestales: los ataques cardiacos

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Reportera de HealthDay

MIÉRCOLES, 11 de abril de 2018 (HealthDay News) -- El humo de los incendios forestales podría desencadenar una complicación cardiaca o un accidente cerebrovascular (ACV) en las personas vulnerables, sugiere un nuevo estudio de EE. UU.

Los investigadores observaron el impacto de los fuegos forestales generalizados en California en 2015, y encontraron un aumento marcado en las visitas al departamento de emergencias por ataques cardiacos, ACV y otras complicaciones cardiovasculares.

El riesgo se observó en gran medida entre los adultos de a partir de 65 años de edad.

En un plazo de un día tras la exposición al humo denso, su riesgo de una visita al departamento de emergencias por un ataque cardiaco aumentó en un 42 por ciento. Por otra parte, sus probabilidades de un ritmo cardiaco anómalo eran un 24 por ciento más altas en un día de exposición al humo denso, y permanecieron más altas durante unos cuantos días después.

Los hallazgos tienen sentido, según los investigadores de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de EE. UU.

Muchos estudios han vinculado la contaminación atmosférica con efectos a corto y a largo plazo en la salud cardiovascular de las personas.

De hecho, cuando se trata de unos contaminantes del aire conocidos como materia particulada, "los datos son extraordinariamente potentes", apuntó el Dr. Wayne Cascio, director del Laboratorio Nacional de Salud y Efectos Ambientales de la EPA en Durham, Carolina del Norte.

La materia particulada se refiere a unos contaminantes atmosféricos extremadamente finos que se pueden inhalar hasta los pulmones, lo que tiene el potencial de agravar las enfermedades cardiacas o pulmonares existentes, según la EPA.

El humo de los incendios forestales contiene materia particulada y otros contaminantes, como ozono y monóxido de carbono. Pero hasta ahora los estudios han arrojado conclusiones conflictivas sobre si el humo de los incendios forestales puede aumentar los riesgos cardiovasculares de las personas.

Esto es "sorprendente", dijo Cascio, pero quizá se deba a que los estudios anteriores en general se han enfocado en un solo episodio de incendio forestal.

El nuevo estudio, publicado en la edición en línea del 11 de abril de la revista Journal of the American Heart Association, analizó la temporada de incendios forestales de 2015 en California, cuando una serie de incendios arrasó a más de 800,000 acres (unos 3,237 KM cuadrados).

Los investigadores se enfocaron en las visitas a los departamentos de emergencias en las ocho "cuencas de aire" de California más afectadas por el humo de los incendios forestales. En total, hubo 376,000 visitas al departamento de emergencias por problemas cardiacos o ACV en el periodo del estudio.

En general, los investigadores encontraron que había más probabilidades de que esas visitas ocurrieran los días en que había humo denso, o unos pocos días después, en comparación con los días sin humo.

Los riesgos se concentraron sobre todo en los adultos mayores de 64 años. Además de los riesgos elevados de ataque cardiaco y ritmos cardiacos anómalos, los adultos mayores tenían un 22 por ciento más de probabilidades de sufrir un empeoramiento de la insuficiencia cardiaca en los días en que había humo denso.

Además, los adultos mayores tenían hasta un 25 por ciento más de probabilidades de sufrir un ACV isquémico (el tipo provocado por un coágulo sanguíneo) en un plazo de unos días tras la exposición al humo, mostraron los hallazgos.

"Esto sugiere que el riesgo no es solo el día de la exposición al humo", planteó la Dra. Karin Pacheco, de National Jewish Health, un hospital de Denver especializado en enfermedades pulmonares y cardiacas.

"El riesgo persiste durante unos pocos días después", dijo.

Eso es algo a recordar si se encuentra en un área que se está evacuando debido a un incendio forestal, según Pacheco.

"Si vive en un lugar donde están evacuando", dijo, "en parte se debe a [la mala calidad del aire]. No se debe solo a que su casa pudiera quemarse".

Cascio apuntó a varios motivos por los cuales el aire malo puede provocar un ataque cardiaco o ACV en las personas vulnerables. La materia particulada podría, por ejemplo, desencadenar respuestas inflamatorias en los vasos sanguíneos que podrían romper una "placa" que estuviera obstruyendo a la arteria y conducir a un ataque cardiaco.

Los contaminantes atmosféricos también pueden llegar a receptores en los pulmones que, a su vez, envían mensajes al cerebro para que activen la respuesta de "lucha o huída", señaló Cascio. Entre otras cosas, la respuesta de lucha o huída aumenta la frecuencia cardiaca y la presión arterial.

En general, lo mejor es permanecer bajo techo con el aire acondicionado encendido, en lugar de las ventanas abiertas, cuando la calidad del aire es mala, según el Dr. Gerald Fletcher, cardiólogo en la Clínica Mayo en Jacksonville, Florida, y vocero de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).

Si su rutina usual de ejercicio implica estar al aire libre, aconsejó, hágala adentro en los días con un aire de mala calidad.

Y en general, dijo Fletcher, lo mejor es asegurarse de tener bajo control cualquier factor de riesgo de problemas cardiacos o ACV, como la hipertensión o el colesterol.

Las personas pueden seguir la calidad del aire local, añadió Cascio, en el sitio web de la EPA, AirNow.gov.

Más información

La EPA ofrece información en tiempo real sobre la calidad del aire.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Wayne Cascio, M.D., director, National Health and Environmental Effects Laboratory, U.S. Environmental Protection Agency, Durham, N.C.; Karin Pacheco, M.D., M.S.P.H., associate professor, division of environmental and occupational health sciences, National Jewish Health, Denver; Gerald Fletcher, M.D., professor of medicine, Mayo Clinic, Jacksonville, Fla., and spokesman, American Heart Association; April 11, 2018, Journal of the American Heart Association, online

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