La dieta mediterránea podría reducir el riesgo de ACV en las mujeres, pero no en los hombres

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Reportero de HealthDay

JUEVES, 20 de septiembre de 2018 (HealthDay News) -- Quizá la dieta mediterránea no solo ayude a llegar a un peso saludable y a mantenerlo. Una investigación reciente sugiere que las mujeres que siguen la dieta también tienen un riesgo más bajo de accidente cerebrovascular (ACV).

Pero los hombres no obtuvieron el mismo beneficio de la dieta, que se concentra en el pescado, las frutas, los frutos secos, las verduras y los frijoles, y evita la carne y los productos lácteos.

"Unos cambios sencillos en los hábitos dietéticos podrían ofrecer un beneficio sustancial respecto a la reducción del ACV, que sigue siendo una de las principales causas de muerte y discapacidad en todo el mundo", señaló el investigador principal, el Dr. Phyo Myint, presidente clínico de medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de Aberdeen, en Escocia.

Aunque se considera que la dieta mediterránea es saludable, este estudio no pudo probar que la dieta en sí provocara la reducción en el riesgo de ACV.

El motivo de que el riesgo de ACV de los hombres no se redujera tampoco está claro, dijo Myint.

Pero "se reconoce comúnmente que los hombres y las mujeres son muy distintos en relación con la fisiología normal", añadió.

Las mujeres tienen unos factores de riesgo exclusivos de ACV, que incluyen el uso de los anticonceptivos orales o la terapia de reemplazo hormonal. Y durante el embarazo, sufrir preeclampsia y diabetes gestacional se consideran como factores de riesgo del accidente cerebrovascular, apuntó Myint.

"Quizá ciertos componentes de la dieta mediterránea podrían influir en el riesgo de ACV de las mujeres más que en el de los hombres", planteó.

En el estudio, los investigadores recolectaron datos de más de 23,000 hombres y mujeres, de 40 a 77 años de edad, que participaron en un estudio de gran tamaño sobre el cáncer. Se hizo seguimiento a los participantes durante 17 años.

Los investigadores encontraron que, en promedio, los que seguían una dieta mediterránea redujeron su riesgo de ACV en un 17 por ciento. Pero al observar a hombres y mujeres por separado, las mujeres experimentaron una reducción en el riesgo de un 22 por ciento, mientras que los hombres experimentaron una reducción del 6 por ciento. Pero la reducción en el riesgo de los hombres quizá es tan pequeña que podría ser un hallazgo "aleatorio", añadieron los científicos.

Además, entre los que tenían un riesgo alto de ACV, el riesgo se redujo en un 13 por ciento entre los que seguían una dieta mediterránea, mostraron los hallazgos. Pero esa asociación se debió sobre todo a una reducción del 20 por ciento en el riesgo de las mujeres, encontraron los investigadores.

Los hallazgos aparecen en la edición en línea del 20 de septiembre de la revista Stroke.

Según Samantha Heller, nutricionista clínica sénior en el centro Médico Langone de la NYU, en la ciudad de Nueva York, "el estilo mediterráneo de alimentación, que presenta grandes variaciones a lo largo de varias culturas, se caracteriza por alimentos que son ricos en compuestos antiinflamatorios, que incluyen a la fibra, las vitaminas, los minerales, y los compuestos de plantas saludables".

Investigaciones anteriores han sugerido que la dieta mediterránea reduce el riesgo de enfermedad cardiaca, diabetes tipo 2, ciertos tipos de cáncer, obesidad y declives en las habilidades de pensamiento, indicó.

Alimentos como el aceite de oliva, el calabacín, los limones, el humus, el tabulé, la pasta, las berenjenas, las lentejas, los tomates, las alcachofas, las ensaladas y las especias son básicos en muchas partes del Mediterráneo, explicó Heller.

"Al contrario, la dieta occidental típica es rica en alimentos que aumentan la inflamación, como las hamburguesas, los perritos calientes, los filetes, la mantequilla, el sodio, las bebidas azucaradas, la comida frita, la comida rápida y basura, todos los cuales se han asociado con aumentos en los riesgos de enfermedades crónicas", apuntó.

Heller sugiere prescindir del sándwich de jamón y queso en pan blanco con mayonesa para el almuerzo, y en su lugar probar un humus en pan pita integral con pepinos y tomates. Para la cena, prueba no comer carne unas cuantas noches por semana, y opte por pasta primavera, verduras asadas, ensalada griega, quínoa y tortillas rellenas de lentejas, añadió.

Más información

La Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) ofrece más información sobre la dieta mediterránea.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Phyo Myint, M.D., clinical chair, medicine, University of Aberdeen School of Medicine, Scotland; Samantha Heller, M.S., R.D., senior clinical nutritionist, NYU Langone Medical Center, New York City; Sept. 20, 2018, Stroke, online

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