La mayoría de los adultos estadounidenses presenta cierto riesgo de enfermedad cardiaca

Un estudio encuentra que los crecientes índices de obesidad han revertido los avances

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Reportera de Healthday

LUNES, 14 de septiembre (HealthDay News/DrTango) -- Los expertos advierten que las décadas de avance en la lucha contra la enfermedad cardiaca podrían estarse acabando. Un estudio reciente muestra que apenas el 7.5 por ciento de los estadounidenses no presenta factores de riesgo de la enfermedad cardiaca en la actualidad.

Le epidemia actual de obesidad en EE. UU. podría tener gran parte de la culpa de este empeoramiento, añadieron los investigadores.

"Nuestros resultados plantean la inquietud de que un perfil de riesgo cardiovascular que empeora en la población podría potencialmente llevar a aumentos en la incidencia y prevalencia de la enfermedad cardiovascular", advirtió el investigador principal, el Dr. Earl S. Ford, de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. "Los aumentos potenciales en la enfermedad cardiovascular y la diabetes podrían afectar a los costos médicos del país".

Otro experto estuvo de acuerdo. El Dr. Gregg C. Fonarow, profesor de cardiología de la Universidad de California en Los Ángeles, afirmó que el estudio es "una llamada de alerta para que todo el país se haga más responsable de su propia salud, al conocer su propio perfil de factores de riesgo cardiovasculares y, en consulta con los médicos, tome medidas proactivas para reducir su riesgo cardiovascular".

El informe aparece en la edición en línea del 14 de septiembre de la revista Circulation.

Para el estudio, el equipo de Ford recolectó datos sobre adultos entre los 25 y los 74 años de edad. Buscaron específicamente los factores de riesgo bajos para la enfermedad cardiaca, como no fumar, tener colesterol bajo, presión arterial normal, un peso normal y no presentar señales de diabetes.

Mediante el uso de datos de las Encuestas Nacionales de Examen de Salud y Nutrición de EE. UU., el grupo de Ford encontró que en 1971 a 1975, apenas 4.4 por ciento de los adultos presentaban estos cinco factores de salud cardiaca. Sin embargo, para 1994 esa cifra había alcanzado el 10.5 por ciento de los adultos.

Pero los datos más recientes, de 2004, encontró que la fracción de adultos estadounidenses que tenían las cinco características saludables había disminuido a 7.5 por ciento.

Las minorías tenían una tendencia a que les fuera peor, ya que los blancos tendían a tener más factores de riesgo bajos que los negros o los estadounidenses de origen mexicano, encontró el estudio.

¿A qué se debe este empeoramiento en términos de salud cardiaca? Ford citó tres motivos: "reducciones en los porcentajes de adultos que no tenían sobrepeso ni obesidad, que tenían presión arterial favorable, y que no padecían diabetes".

Sin embargo, hubo un "punto positivo... Una reducción en el porcentaje de adultos que no fuma en la actualidad", dijo Ford.

Debido a que el exceso de peso es una importante causa de diabetes e hipertensión, es crítico que el porcentaje de adultos con sobrepeso u obesidad se reduzca, enfatizaron los investigadores.

"Para lograr ese cambio, se requerirán los esfuerzos de muchos", apuntó. "Además, los esfuerzos por reducir el tabaquismo y mejorar las prácticas nutricionales para reducir las concentraciones de colesterol en la población de EE. UU. se deben sostener. Claramente, hay muchas áreas en las que se debe mejorar".

Rob M. van Dam, profesor asistente de medicina de la Facultad de medicina de la Harvard, y autor de un editorial acompañante en la revista, dijo que "el declive en la mortalidad por enfermedad cardiovascular en EE. UU. parece estarse acabando, e incluso tal vez se revierta debido a que la obesidad y las afecciones relacionadas a ésta, como la hipertensión y la diabetes tipo 2, están aumentando".

"Este alarmante desarrollo ocurre a pesar de grandes mejoras en las intervenciones médicas para la prevención de las enfermedades cardiovasculares", señaló. "Es particularmente preocupante que estas tendencias no reflejan aún las consecuencias de la epidemia actual de obesidad pediátrica".

Millones de estadounidenses comienzan ahora sus vidas de adultos con obesidad, anotó van Dam. Esto podría aumentar mucho su riesgo de enfermedades crónicas y mortalidad prematura.

"Para abordar este tema en sus fundamentos, se necesitan iniciativas para prevenir la obesidad que incluyan a toda la población", afirmó.

Fonarow se mostró de acuerdo. "Si estas tendencias continúan, las mejoras recientes en la esperanza de vida en EE. UU. se perderán", advirtió.

Más información

Para más información sobre la enfermedad cardiaca, visite la American Heart Association.


Artículo por HealthDay, traducido por DrTango

FUENTES: Earl S. Ford, M.D., M.P.H., U.S. Centers for Disease Control and Prevention, Atlanta; Rob M. van Dam, Ph.D., assistant professor, medicine, Harvard Medical School; Boston; Gregg C. Fonarow, M.D., professor, cardiology, University of California, Los Angeles; Sept. 14, 2009, Circulation, online

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