La terapia de estrógeno no tiene valor para la salud cardiaca

Sin embargo, un estudio encuentra que podría ofrecer cierta protección a las mujeres posmenopáusicas más jóvenes

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Reportera de HealthDay

LUNES 13 de febrero (HealthDay News/HispaniCare) -- La terapia de estrógeno parece no hacer ningún daño (ni bien) cuando se trata de la salud cardiaca en las mujeres posmenopáusicas.

Según los últimos resultados del gigantesco estudio Women's Health Initiative (WHI), la hormona ni disminuyó ni aumentó el riesgo de enfermedad cardiaca coronaria.

Sin embargo, la hormona podría reducir este riesgo en las mujeres entre los 50 y 59, según el estudio, el cual aparece en la edición del 13 de febrero de Archives of Internal Medicine.

Pero investigaciones anteriores han encontrado que la terapia con estrógeno puede causar otros problemas, incluso un mayor riesgo de accidente cerebrovascular.

"Con relación a la enfermedad cardiaca, resultó neutral", afirmó la coautora del estudio, la Dra. Judith Hsia, profesora de medicina en la Universidad George Washington en Washington, D.C.

"Pero también hay que tomar en cuenta que aún hay un aumento en el riesgo de accidente cerebrovascular, demencia y coágulos sanguíneos en las piernas, así como una reducción en el riesgo de fracturas", añadió Hsia. "La recomendación de la [U.S.] Food and Drug Administration de que el estrógeno no debe ser utilizado para el propósito de la enfermedad cardiaca, y la recomendación de que las mujeres que necesitan tomarlo para los síntomas menopáusicos deben hacerlo en las más bajas dosis y durante la menor duración posible aún son aplicables".

La Dra. Nieca Goldberg, jefa de atención cardiaca de las mujeres en el Hospital Lenox Hill de la ciudad de Nueva York, apuntó que el nuevo hallazgo "no cambia nada. Aunque hubo una tendencia para las mujeres más jóvenes, no se ha comprobado definitivamente. Estamos tratando de que las mujeres comprendan que para reducir su riesgo de enfermedad cardiaca tienen que hacer más que tomar una pastilla".

El WHI incluyó dos ensayos clínicos que evaluaban si la terapia hormonal con estrógeno solamente reducía el riesgo de enfermedad cardiaca coronaria en las mujeres posmenopáusicas.

Esta investigación sobre el estrógeno sólo se detuvo a principios de marzo de 2003 porque el tratamiento parecía aumentar el riesgo de accidente cerebrovascular. Los nuevos hallazgos son los resultados finales de ese ensayo.

La rama de estrógeno y progestina del Women's Health Initiative (WHI) también se detuvo temprano cuando los investigadores encontraron que el régimen aumentaba el riesgo de cáncer de mama invasivo y coágulos de sangre en las piernas y pulmones, y que además no protegía a las mujeres de la enfermedad cardiaca y el accidente cerebrovascular.

Luego del estudio de la WHI, la American Heart Association recomendó que no se usara terapia hormonal a largo plazo para proteger a las mujeres contra la enfermedad cardiovascular, y que su uso por otros motivos "debe ser cuidadosamente considerado con la asesoría de un médico".

Investigaciones recientes han sugerido que el momento en que una mujer comienza la terapia podría ser clave en determinar si la protegerá o no de la enfermedad cardiaca. Según esa investigación, las mujeres que comienzan la terapia de reemplazo hormonal (TRH) cuando son más jóvenes, cerca del inicio de la menopausia, tienen un riesgo alrededor de 30 por ciento menor de enfermedad cardiaca coronaria, en comparación con las mujeres que nunca usan las hormonas. Sin embargo, las mujeres que comienzan con la TRH 10 años o más después de la menopausia, o después de los 60, no obtienen ningún beneficio cardiovascular de la terapia.

Algunos de los nuevos hallazgos podrían apoyar esa conclusión.

Para este ensayo, 10,739 mujeres, entre los 50 y los 79, que se habían sometido a una histerectomía fueron aleatoriamente elegidas para tomar estrógenos equinos conjugados o un placebo. Debido al aumento en el riesgo de cáncer endometrial, el estrógeno no puede ser administrado sólo a mujeres que todavía tienen su útero.

Durante un periodo de seguimiento de 6.8 años (originalmente se planeó que el ensayo durara 8.5 años), el riesgo de eventos coronarios, que incluían ataques cardiacos y muerte coronaria, fue similar en ambos grupos de mujeres.

Hubo una insinuación de una disminución en el riesgo de las mujeres en el rango de 50 a 59 años de edad, que fue rápidamente captado por Wyeth, fabricante de la terapia de estrógeno Premarin.

"Puede que de hecho el momento sea clave", afirmó en una conferencia de prensa el viernes el Dr. James Pickar, vicepresidente asistente de investigación y desarrollo clínicos de Wyeth. "La terapia hormonal menopáusica continúa siendo el mejor tratamiento para los síntomas menopáusicos y la prevención de osteoporosis posmenopáusica y, a medida que esta nueva información continúe emergiendo, esperamos que esto animará a las mujeres a hablar con sus médicos y discutir su perfil de riesgos y beneficios".

La Dra. Lila Nachtigall, profesora de obstetricia y ginecología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, apuntó que "sí hay que evaluar a las mujeres individualmente en cuanto a todos sus riesgos y beneficios, pero esto nos coloca en una mucho mejor posición para ayudar a las mujeres".

Pickar dijo que Wyeth está en "conversaciones regulares" con la FDA para determinar cualquier cambio en el etiquetado.

Por ahora, aplican las mismas recomendaciones: Tomar la menor dosis posible en la menor cantidad de tiempo si se necesita la terapia hormonal para los síntomas menopáusicos, como los calores.

"Realmente no cambia nada, y pienso que hasta este momento las mujeres han votado con sus patrones de consumo", dijo Hsia.

Más información

Para más información sobre la Women's Health Initiative, visite el National Heart, Lung, and Blood Institute.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUERTES: Judith Hsia, M.D., professor, medicine, George Washington University, Washington, D.C.; Nieca Goldberg, M.D., chief, women's cardiac care, Lenox Hill Hospital, New York City, and author, The Women's Healthy Heart Program; Feb. 10, 2006, news conference with James Pickar, M.D., assistant vice president, clinical research and development, Wyeth, and Lila Nachtigall, M.D., professor, obstetrics and gynecology, New York University School of Medicine, New York City; Feb. 13, 2006, Archives of Internal Medicine

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