Las cifras de presión arterial advierten sobre el riesgo de arritmia cardiaca

Una investigación señala que la diferencia entre las lecturas altas y bajas puede indicar latidos anormales del corazón

Please note: This article was published more than one year ago. The facts and conclusions presented may have since changed and may no longer be accurate. And "More information" links may no longer work. Questions about personal health should always be referred to a physician or other health care professional.

In English

Por
Reportero de Healthday

MARTES 20 de febrero (HealthDay News/HispaniCare) -- Los datos de un estudio importante sobre el corazón señalan que el aumento en la presión del pulso, la diferencia entre las cifras altas y bajas que designan la presión arteria, es un indicador importante del riesgo de desarrollar una arritmia peligrosa llamada fibrilación auricular.

"El valor normal de la presión del pulso ronda los 40", explicó el Dr. Gary F. Mitchell, cardiólogo y presidente de Cardiovascular Engineering, una empresa privada que realiza investigaciones con fondos de los U.S. National Institutes of Health. "Al llegar al rango de 50, el riesgo de fibrilación auricular comienza a aumentar sustancialmente".

El equipo de Mitchell le dio seguimiento a más de 5,300 participantes del Estudio del corazón de Framingham durante un promedio de 16 años.

En su informe en la edición de 21 de febrero del Journal of the American Medical Association., hallaron que un aumento de 20 puntos en la presión del pulso se relacionaba con un aumento de 34 por ciento en el riesgo de fibrilación auricular.

Cuando hay fibrilación auricular, las cámaras superiores del corazón tienden a temblar en lugar de latir continuamente. Esta afección puede llevar a la formación de coágulos que se desplazan al cerebro y causan accidentes cerebrovasculares. También se relaciona con otros problemas importantes, como la insuficiencia cardiaca. Se calcula que se diagnostica fibrilación auricular a unos 2.3 millones de estadounidenses. Y se espera que la incidencia aumente a medida que la población envejezca.

El endurecimiento de las arterias es un indicador del riesgo de fibrilación auricular, aseguró Mitchell. "Hemos estado haciendo varias mediciones del endurecimiento arterial y se nos ocurrió que la presión del pulso era una medida bastante buena de esta condición que con frecuencia se ignora", aseguró.

Determinar la presión del pulso es simplemente un asunto de sustracción. Por ejemplo, si alguien tiene una lectura de presión arterial de 120 sobre 80 (el número mayor es la presión sistólica y el inferior la diastólica) tenía una presión del pulso de 40. Si la presión sistólica aumenta a 130 y la presión diastólica no cambia, la lectura de la presión del pulso es de 50.

"Aquí la clave es que se puede identificar a quienes están en alto riesgo de fibrilación auricular por endurecimiento de las arterias, además se puede intervenir y prevenir problemas como la fibrilación auricular", aseguró Mitchell.

Para el Dr. Andrea Natale, director médico del Centro de fibrilación auricular de la Clínica Cleveland, el informe es otro recordatorio de la importancia de la hipertensión en la enfermedad cardiovascular.

Tener un aumento en la presión arterial por una presión diastólica baja "es teóricamente posible pero muy poco probable", aseguró Natale. Casi de manera invariable, una presión del pulso elevada es un indicador de hipertensión "y la hipertensión es el principal factor de riesgo de fibrilación auricular", aseguró.

Los investigadores escriben que la conexión entre la presión del pulso y el riesgo de fibrilación auricular necesita ser estudiada con mayor profundidad. "Hace falta mayor investigación para determinar si las intervenciones que reducen la presión del pulso limitarán el crecimiento de la incidencia de la fibrilación auricular", decía el informe.

Mitchell y Natale estuvieron de acuerdo en que la presión del pulso elevada requiere intervención para reducir los riesgos relacionados con la hipertensión. "Si intervenimos farmacológicamente, podemos afectar ese riesgo", sostuvo Natale.

Además de los medicamentos, Mitchell señaló cambios en el estilo de vida que pueden ayudar a mantener la presión arterial a niveles normales. "Cuidar el peso, hacer ejercicio, mantener baja la cantidad de sodio en la dieta, todo puede ayudar", dijo.

Más información

Para saber más acerca de la fibrilación auricular, visite la American Heart Association.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Gary F. Mitchell, M.D., president, Cardiovascular Engineering, Waltham, Mass; Andrea Natale, M.D., director, Cleveland Clinic Atrial Fibrillation Center; Feb. 21, 2007, Journal of the American Medical Association

Last Updated: