Dos tratamientos para los bebés prematuros tal vez no resulten útiles

La insulina y la terapia con luz muestran resultados decepcionantes para los bebés más pequeños, según estudios

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Reportera de Healthday

MIÉRCOLES, 29 de octubre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Dos terapias que aparentemente tal vez podrían ayudar a prevenir complicaciones graves y muertes en los bebés prematuros más pequeños han dado resultados decepcionantes, según unos estudios.

Los estudios, uno que examinó la terapia con insulina y uno que evaluó los efectos de la fototerapia agresiva, encontraron que ninguno de los tratamientos era eficaz en la reducción del riesgo de muerte, y que incluso hubo un ligero aumento en el índice de mortalidad para el grupo de insulina. Sin embargo, el estudio de fototerapia (con luz) agresiva sí encontró un menor riesgo de discapacidades del neurodesarrollo en los bebés prematuros.

Los resultados de ambos estudios fueron publicados en la edición del 30 de octubre de la revista New England Journal of Medicine.

Más del doce por ciento de los bebés de los Estados Unidos nacen de manera prematura (antes de la semana 37 de embarazo), según March of Dimes, y ese número ha aumentado en 30 por ciento desde 1981. Los bebés nacidos prematuramente se enfrentan a una variedad de problemas médicos, y mientras menos desarrollados están al nacer, más problemas enfrentan en general.

Un problema al que con frecuencia se enfrentan los bebés nacidos con un peso muy bajo es unos niveles de glucosa en sangre muy altos (hiperglucemia). Esto puede llevar a hemorragia cerebral, y también aumenta el riesgo de infección, explicó el Dr. David Dunger, autor principal del autor de insulina, y profesor de pediatría de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido.

En los adultos en cuidados intensivos, controlar los niveles altos de insulina lleva a mejores resultados, así que los científicos teorizaron que lo mismo podía suceder con los bebés.

El estudio actual incluyó a 389 bebés de varios centros médicos. A la mitad de los bebés se le administró infusiones continuas de insulina junto a respaldo de dextrosa [azúcar] continuo, y la otra mitad recibió la atención estándar.

"El tratamiento con insulina fue eficaz para reducir los niveles de glucosa y permitir que se suministrara más carbohidratos a los bebés, resultando en una menor pérdida de peso", apuntó Dunger. "Sin embargo, el tratamiento no tuvo efecto sobre la morbilidad o mortalidad, y se asoció con un mayor riesgo de azúcares bajas en sangre".

Además, señaló el autor de un editorial, el Dr. Richard Polin, del Colegio de médicos y cirujanos de la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York, "hubo un hallazgo inesperado de una mayor mortalidad [entre los que recibieron insulina]".

El mensaje final: "Se trata de una población especial, los más pequeños y enfermos bebés prematuros, pero el uso rutinario de insulina no está indicado en este momento", según Polin.

Dunger se mostró de acuerdo, pero añadió que hay que seguir tratando los niveles demasiado altos de azúcar en sangre.

El segundo estudio evaluó una forma más agresiva de un tratamiento comúnmente usado llamado fototerapia. Esta terapia con luz se usa comúnmente para tratar a los bebés que tienen ictericia leve, lo que significa que sus niveles de bilirrubina (una sustancia secretada por el hígado) están elevados. Los bebés que tienen ictericia presentan un aspecto amarillento.

En los bebés prematuros, los niveles de bilirrubina pueden estar elevados, y el estudio actual buscaba evaluar si una fototerapia agresiva, o sea, un uso más intenso de la luz, mejoraría los resultados de neurodesarrollo o enfermedades en los bebés nacidos con un peso extremadamente bajo.

El estudio incluyó a casi 2,000 bebés de 12 a 36 horas de edad. La mitad se asignó a fototerapia agresiva, y la otra mitad recibió fototerapia estándar.

Cuando los investigadores observaron los índices de muerte y de trastornos del neurodesarrollo en conjunto, no encontraron diferencias significativas entre los grupos. El índice de mortalidad fue ligeramente más elevado en el grupo de fototerapia agresiva, pero no alcanzó la significación estadística.

"En los bebés más pequeños, nos preocupó una tendencia hacia un mayor índice de mortalidad", apuntó la autora principal del estudio, la Dra. Brenda Morris, profesora asociada de pediatría en la Universidad de medicina de Texas en Houston en el momento del estudio.

Cuando los investigadores observaron sólo los resultados del neurodesarrollo, encontraron una disminución del catorce por ciento en el riesgo de trastornos del neurodesarrollo en el grupo que recibió la fototerapia más agresiva. Tras el análisis inicial, los investigadores también observaron los índices de discapacidad profunda y encontraron que los bebés que recibieron la terapia agresiva tenían 32 por ciento menos probabilidades de presentar discapacidades profundas.

"Creo [que la decisión de si usar fototerapia agresiva o no] dependerá de los médicos individuales, quienes tal vez tengan que sentarse a hablar con los padres y sopesar los riesgos y beneficios. En los bebés de mayor tamaño, parece que este podría ser el tipo de tratamiento preferido, pero en los bebés realmente pequeños, tendrá que haber una decisión individual, probablemente en conjunto con los padres", apuntó Morris.

Más información

Para más información sobre el nacimiento prematuro, visite March of Dimes.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango

FUENTES: Brenda Morris, M.D., associate professor, pediatrics, and medical director, neonatal intensive care unit, Trinity Mother Frances Hospital, Tyler, Texas; Richard A. Polin, M.D., professor, pediatrics, College of Physicians and Surgeons, Columbia University, and director, neonatology, Morgan Stanley Children's Hospital, New York City; David Dunger, M.D., professor, pediatrics, University of Cambridge, U.K.; Oct. 30, 2008, New England Journal of Medicine

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