Estrella de Los Sopranos se enfrenta a un papel más saludable

Aida Turturro abandona la serie y se dedica a educar sobre la diabetes

Please note: This article was published more than one year ago. The facts and conclusions presented may have since changed and may no longer be accurate. And "More information" links may no longer work. Questions about personal health should always be referred to a physician or other health care professional.

In English

Por
Reportero de Healthday

LUNES 23 de abril (HealthDay News/HispaniCare) -- El último episodio de primavera de Los Sopranos marcará el final del turno de Aida Turturro como la mala y feroz hermana del gángster más famoso de la televisión estadounidense.

Pero la actriz que adquirió reconocimiento por su fascinante interpretación de la ladina "Janice Soprano" ahora tiene que desempeñar un papel quizás más importante, el de vocera de la diabetes.

En 2001, apenas un año después de ser nominada por su trabajo en la aclamada serie de televisión, a Turturro se le diagnosticó diabetes tipo 2.

Ahora, apenas una semana después de completar la última grabación de la celebrada serie de HBO, se ha embarcado en una gira nacional de centros de diabetes y grupos de apoyo hospitalarios para promover un enfoque proactivo a vivir bien con una enfermedad que ahora afecta a 21 millones de niños y adultos estadounidenses.

"Al principio da miedo", comentó Turturro, al recordar el diagnóstico inicial. "Es una enfermedad muy, muy difícil porque nunca se acaba. Uno se puede sentir sobrecogido. Pero deja de ser así cuando uno comienza a enfrentarla. Yo sólo quiero que la gente sepa que es la vida de uno y que enfrentarla tiene que ser una prioridad.

Según la American Diabetes Association (ADA), la enorme mayoría de los diabéticos tienen la misma forma de la enfermedad que Turturro. Esta versión de la enfermedad, que a veces se conoce como resistencia a la insulina, es desencadenada por la incapacidad del organismo para utilizar la insulina, una hormona que ocurre naturalmente, con el fin de convertir azúcares y almidones en energía utilizable.

Entre el 5 y el 10 por ciento de los diabéticos tienen la de tipo 1, causada por la incapacidad del organismo para producir suficiente insulina.

Otros 54 millones de estadounidenses son considerados "prediabéticos" porque sus niveles de glucemia son superiores a los normales pero inferiores a los niveles de diabetes.

Muchos factores, en lugar de un solo culpable, se han relacionado con un mayor riesgo de desarrollar finalmente diabetes completa, como obesidad, hipertensión, hipercolesterolemia, un estilo de vida sedentario y un historial familiar de la enfermedad.

"En mi familia es supremamente común", señaló Turturro en una entrevista reciente.. "Tengo historial por los dos lados, mi mamá, mi tía, mi abuelo de un lado y mi abuela del otro, además de algunos parientes lejanos. Pero no vengo de una familia en que se sentaran a explicártelo, así que no tenía ni idea sobre el riesgo".

Traer esa información a la luz y desmitificar la diabetes con el ejemplo es el objetivo de la gira actual de Turturro, patrocinada por el laboratorio farmacéutico Sanofi Aventis. Este laboratorio fabrica Lantus, una insulina inyectable de una vez al día que Turturro comenzó a usar hace unos cuatro años.

Turturro habló por primera vez acerca de la diabetes hace tres años y ya ha llevado su mensaje de "hacerse cargo" a los diabéticos y a cuidadores de Los Ángeles, Chicago, Boston, Atlanta y Detroit, y tiene planes de dirigirse a Miami la semana entrante.

De hecho, su trabajo con la diabetes no es su primera incursión en la defensoría de la salud pública. En 2002, fue vocera de una campaña de concienciación sobre la artritis financiada por la Arthritis Foundation y patrocinada por Centocor, fabricante de un medicamento popular contra la artritis. Ha combatido la artritis reumatoide, una dolorosa enfermedad autoinmune en la que se inflaman las articulaciones, desde los 12 años.

Aún así, Turturro insistió en que no siempre ha sido un modelo de alguien que toma las riendas de su propia vida.

A pesar de haber pasado seis temporadas maquinando y abriéndose camino descaradamente en un mundo imaginario televisivo de bates, balas y zapatos de cemento, reconoció con toda candidez que cuando se trataba de enfrentar su propia enfermedad, no siempre era tan valiente.

"No soy una persona perfecta, soy sumamente normal, como la mayoría", dijo esta neoyorquina de pura cepa. "Entonces, cuando me diagnosticar diabetes por primera vez, me negué a aceptarlo. Comencé con medicamentos orales, pero no me estaba cuidando. Fueron momentos muy estresantes de mi vida, mi mamá y mi mamá estaban enfermos y, con el tiempo, murieron".

"Pero hace unos cuatro años, tuve una llamada de advertencia, fui al médico, nos sentamos y me dijo que me estaba poniendo en riesgo. Me dijo que con el tiempo iba a desarrollar complicaciones, de las graves, como enfermedad cardiaca y, posiblemente, la muerte. Me explicó que, aun así, la diabetes se puede controlar". "

Además de la enfermedad cardiaca y el accidente cerebrovascular, la ADA asegura que la diabetes también aumenta significativamente el riesgo de ceguera, enfermedad renal, daños en el sistema nervioso, pérdida de miembros por amputación, enfermedad dental y disfunción sexual.

La gestión de la diabetes y sus riesgos asociados generalmente involucra mantener un peso saludable, hacer ejercicio regularmente y planear las comidas con cuidado para prevenir la aparición de la hiperglucemia o de la hipoglucemia.

Regular los niveles de glucosa también se logra con el uso de dispositivos portátiles de monitoreo, inyecciones y bombas de insulina, y tabletas de glucosa. Ahora los pacientes de la tipo 2 cuentan con cinco clases de pastillas para la diabetes que reducen la glucosa para mantener la enfermedad a raya.

Para Turturro, el control de la enfermedad, por cualquier medio necesario, es lo esencial.

"No lo va a lograr si vive con hiperglucemia", advirtió. "Sería devastador. Entonces, es importante ir al médico, al endocrinólogo y determinar lo que hace falta para controlarla. Cada persona es diferentes. A veces, la diabetes se puede controlar sólo con la dieta, a veces con la dieta y medicamentos orales, y a veces con insulina".

Turturro aseguró que ahora que su participación en Los Sopranos ha llegado a su fin, está evaluando sus opciones a largo plazo, como un posible proyecto televisivo con su primo, John Turturro.

Entretanto, espera que su historia pueda inspirar a quienes se enfrentan a la diabetes a buscar la atención que necesitan.

"Me gusta hablar de esto", aseguró, "porque me mantiene haciendo lo que tengo que hacer". Hace que siga pensando. Además, equilibrar mi glucemia me ha cambiado la vida. No tenia ni idea de lo enferma que me podía sentir. De lo cansada, irascible, gruñona y enferma que podía estar. Ahora", agregó, "estoy de vuelta".

Más información

Para mayor información sobre la diabetes, visite la American Diabetes Association.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Aida Turturro, actor

Last Updated: