Tecnología genética detecta el linfoma de Burkitt

Hasta ahora, se había confundido con frecuencia con otro tipo cáncer de la sangre

Please note: This article was published more than one year ago. The facts and conclusions presented may have since changed and may no longer be accurate. And "More information" links may no longer work. Questions about personal health should always be referred to a physician or other health care professional.

In English

Por
Reportero de HealthDay

MIÉRCOLES 7 de junio (HealthDay News/HispaniCare) -- Investigadores informan que una nueva tecnología basada en genes está ayudando a los médicos a distinguir entre las personas que tienen un cáncer de la sangre llamado linfoma de Burkitt y aquellos que tienen una forma más común de linfoma.

Esto es importante porque el linfoma de Burkitt puede ser curado en muchos casos con quimioterapia intensiva, aunque no con los tratamientos farmacológicos usados para otros linfomas.

Un experto advirtió que esa nueva tecnología es altamente costosa.

Sin embargo, "si resulta ser la mejor manera de identificar el linfoma de Burkitt, entonces alguien hará que sea útil ponerlo en práctica", aseguró la Dra. Nancy Lee Harris, profesora de patología de la Facultad de Medicina de Harvard.

Harris es la coautora de un editorial acompañante del estudio, que aparece en la edición del 8 de junio del New England Journal of Medicine.

El linfoma de Burkitt es un tipo de linfoma no Hodgkin que se origina en las células B de la sangre, un tipo de glóbulos blancos. Es más común en niños, aunque también puede afectar a los adultos.

La enfermedad tiene características clínicas muy similares a las de otro linfoma no Hodgkin común llamado linfoma difuso de células grandes B, que hace que lograr un diagnóstico definitivo sea difícil. La manera tradicional de diagnosticar el linfoma de Burkitt, un examen de las células bajo el microscopio, con frecuencia puede resultar incorrecta.

Ahora, un estudio dirigido por expertos del U.S. National Cancer Institute halló que 19 de los 71 casos diagnosticados con el método tradicional eran, en realidad, diagnósticos incorrectos. Además, nuevo de los diagnósticos de linfoma de Burkitt resultaron incorrectos, lo que somete a los pacientes a tratamientos innecesarios.

Este estudio, y otro realizado en Berlín, utilizaron también versiones distintas de una técnica nueva. Con esta nueva tecnología, se hizo un perfil de muestras de tejido para buscar expresión de los genes que se piensa que tienen que ver con el linfoma de Burkitt.

Según el informe estadounidense, la técnica genética verificó el diagnóstico de linfoma de Burkitt en 25 pacientes de un grupo de 303 personas que tenían linfomas. Sin embargo, la técnica genética también halló que ocho casos diagnosticados como linfomas típicos tenían el perfil genético del de Burkitt.

En su estudio, los investigadores alemanes utilizaron la nueva técnica de perfiles de expresión genética en 220 casos de linfoma. Identificó 44 casos de linfoma de Burkitt, 11 de los cuales no habían sido detectados con el método tradicional.

Si bien los resultados fueron impresionantes, la técnica no está lista para su uso extendido, aseguró Harris.

"Es muy costosa y todavía no está claro del todo qué hacer con la información que se tiene para un paciente individual", advirtió Harris.

La tecnología de análisis de genes es "demasiado engorrosa y costosa para usar actualmente en el diagnóstico individual", agregó.

El equipo necesario para hacer el análisis genético no está disponible ampliamente, Aseguró Harris, y las muestras de tejido deben ser congeladas inmediatamente a 70 grados bajo cero. "El congelamiento instantáneo de la muestra es sumamente laborioso", aseguró.

Sin embargo, el diagnóstico preciso es crucial para un tratamiento adecuado, así que, si esta nueva técnica resulta útil, se podrían desarrollar tecnologías más sencillas y menos costosas, agregó Harris. Por ejemplo, es posible que sólo algunos genes entre los cientos que se analizan con el método actual sean importantes, lo que evitaría la necesidad de una evaluación genética más amplia.

Otro camino para hacer la técnica más útil ya se está intentando en Berlín, aseguró el Dr. Harald Stein, profesor de patología del Instituto de patología en el campus Benjamin Franklin de la Facultad de Medicina del Charity Universitatsmedizin de Berlín.

"Ahora hemos logrado un método para obtener muestras de tejido que sean más fáciles de aplicar", dijo. En lugar de ser congelados de inmediato, los especimenes se colocan en una solución que les permite ser restablecidos a temperaturas de nevera, anotó Stein.

Sin embargo, advirtió que los resultados obtenidos en ambos estudios deben ser verificados antes de que se pueda recomendar el uso extendido de la técnica.

"Necesitamos usar toda la información que recolectemos en ensayos prospectivos para asegurar que nuestras suposiciones son correctas", aseguró Stein.

Si las suposiciones son correctas, los niños serán los beneficiarios principales. El linfoma de Burkitt representa apenas el 1 por ciento de los linfomas de adultos, pero entre el 30 y el 50 por ciento de linfomas infantiles, aseguró Harris.

Más información

Para saber más acerca del linfoma de Burkitt, vaya a Lymphoma Information Network.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Nancy Lee Harris, M.D., professor, pathology, Harvard Medical School, Boston; Harald Stein, M.D., professor, pathology, Charity Universitatsmedizin Berlin, Campus Ben Franklin, University of Berlin, Germany; June 8, 2006 New England Journal of Medicine

Last Updated: