La terapia con testosterona podría vincularse con coágulos sanguíneos graves

El riesgo alcanza su máximo en los seis primeros meses del tratamiento hormonal, pero las probabilidades generales son bajas, encuentra un estudio

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Reportero de HealthDay

MIÉRCOLES, 30 de noviembre de 2016 (HealthDay News) -- El tratamiento con testosterona puede aumentar el riesgo de un hombre de coágulos sanguíneos potencialmente letales, sugiere un nuevo estudio.

Los investigadores encontraron que los hombres que toman la hormona masculina parecen tener un aumento del 63 por ciento en el riesgo de que se forme un coágulo en una vena, una afección conocida como tromboembolismo venoso (TEV).

Esos coágulos pueden provocar un ataque cardiaco, un accidente cerebrovascular (ACV), daño en los órganos e incluso la muerte, según la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).

"El riesgo alcanza su punto máximo rápidamente en los seis primeros meses del tratamiento, dura unos nueve meses, y desaparece de forma gradual a partir de entonces", apuntó el investigador líder, el Dr. Carlos Martínez, del Instituto de Epidemiología, Estadísticas e Informática de Frankfurt, en Alemania.

Millones de hombres estadounidenses usan en la actualizad pastillas, geles o inyecciones de testosterona, con la esperanza de que la hormona masculina mejore su libido, resistencia y fuerza.

Hace algo de tiempo que se sabe que el estrógeno de las pastillas anticonceptivas aumenta el riesgo de coágulos sanguíneos de las mujeres, y estudios anteriores han planteado preocupaciones similares respecto a la terapia con testosterona, señaló el Dr. Mark Creager, director del Centro Cardiaco y Vascular Dartmouth-Hitchcock en Lebanon, New Hampshire, y ex presidente de la Asociación Americana del Corazón.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. requirió en junio de 2014 que todos los productos de testosterona lleven una advertencia sobre el riesgo de TEV, dijeron los investigadores en las notas de respaldo.

Desde entonces, la FDA ha ampliado su advertencia sobre la testosterona para incluir el riesgo de ataques cardiacos, cambios en la personalidad y esterilidad.

Para este estudio, Martínez y sus colaboradores revisaron datos de unos 19,000 pacientes británicos con un TEV confirmado. Se comparó a esos hombres con 909,000 pacientes emparejados según la edad de un grupo de "control".

A lo largo de los seis primeros meses del tratamiento con testosterona, el riesgo de coágulos sanguíneos de un hombre aumentó en un 63 por ciento, en comparación con los que no tomaban la hormona, hallaron los investigadores.

Pero el estudio no estableció una relación causal directa.

Tampoco significa que haya un riesgo adicional significativo de TEV para el hombre promedio, dado que el riesgo es bajo en primer lugar, dijeron Martínez y Creager. El aumento en el riesgo general se traduce a alrededor de un caso adicional de coágulos sanguíneos por cada mil hombres al año.

Pero la testosterona podría resultar peligrosa para los hombres que ya tienen un riesgo alto de coágulos sanguíneos, dijeron Creager y el Dr. Windsor Ting, profesor asociado de cirugía vascular de la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

Esos coágulos sanguíneos por lo general se forman en una vena profunda, una afección llamada trombosis venosa profunda. Si un coágulo se desprende puede desplazarse a través de los vasos sanguíneos y provocar un bloqueo en otro lugar del sistema circulatorio, potencialmente provocando un ataque cardiaco, un ACV o una embolia pulmonar (un bloqueo repentino de una arteria en un pulmón).

"Mi consejo es revisar los factores de riesgos subyacentes de TEV del paciente, y sopesar ese riesgo con el beneficio potencial de la terapia con testosterona", planteó Creager. "Esos individuos deben como mínimo enterarse del hecho de que su riesgo sería incluso más alto con la testosterona".

Los factores de riesgo del tromboembolismo venoso incluyen la obesidad, la inmovilidad prolongada, una edad avanzada y los episodios previos de coágulos sanguíneos, según la Asociación Americana del Corazón.

"No puedo imaginarme por qué alguien se arriesgaría", dijo Ting. "Son sustancias muy potentes. La usaría con mucho cuidado. Me parece tonto ponerme en un gran riesgo por beneficios que ni siquiera están tan claros".

Los expertos se mostraron de acuerdo en que nadie sabe por qué la testosterona podría ayudar a provocar coágulos sanguíneos.

Una teoría sostiene que la testosterona interfiere de alguna forma con las enzimas que descomponen a los coágulos sanguíneos, sobre todo en las personas que ya tienen una tendencia a al TEV, dijo Martínez.

"Se necesitan investigaciones futuras que confirmen este aumento temporal en el riesgo de tromboembolismo venoso", señaló Martínez. Los estudios también deben investigar el riesgo en los que usan testosterona por primera vez, determinar qué tanto tiempo persiste el riesgo, y si el riesgo se relaciona con el motivo para comenzar la terapia con testosterona, añadió.

El estudio aparece en la edición en línea del 30 de noviembre de la revista BMJ.

Más información

Para más información sobre el tromboembolismo venoso, visite la Asociación Americana del Corazón.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2016, HealthDay

FUENTES: Carlos Martinez, M.D., Institute for Epidemiology, Statistics and Informatics, Frankfurt, Germany; Mark Creager, M.D., director, Dartmouth-Hitchcock Heart and Vascular Center, Lebanon, N.H., and past president, American Heart Association; Windsor Ting, M.D., associate professor, vascular surgery, Icahn School of Medicine at Mount Sinai, New York City; Nov. 30, 2016, British Medical Journal, online

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