Las esposas que guardan silencio arriesgan sus vidas

Estudio halla que evitar el conflicto con sus esposos aumenta la probabilidad de muerte

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Reportera de HealthDay

JUEVES 17 de febrero (HealthDay News/HispaniCare) -- Las mujeres casadas que guardan silencio durante los conflictos que mantienen con sus parejas aumentan enormemente el riesgo de morir de cualquier causa, según los hallazgos de un nuevo estudio.

Y los hombres casados cuyas esposas llevan a casa sus preocupaciones del trabajo están en riesgo de desarrollar una enfermedad cardiaca, de acuerdo con el mismo estudio.

Los hallazgos fueron presentados el 17 de febrero en la Segunda Conferencia Internacional sobre las Mujeres, Enfermedad Cardiaca y Apoplejía en Orlando, Florida. La reunión está auspiciada por la American Heart Association, los U.S. Centers for Disease Control and Prevention y otras organizaciones.

Elaine D. Eaker, que lidera una firma de investigación independiente en Chili, Wisconsin, trabajó con colegas de la Universidad de Boston para analizar la discordia marital y sus efectos sobre la mortalidad cardiaca y la mortalidad general.

"Empezamos con personas sanas y dijimos, 'OK, ¿qué pasaría si su matrimonio enfrenta una tensión marital?' ", indicó Eaker. "Otras investigaciones han observado el efecto de tensión matrimonial sobre la enfermedad cardiaca. Básicamente hallaron que las personas cuyo matrimonio adolece de tensiones maritales negativas tienen un peor pronóstico de enfermedad cardiaca".

El estudio de Eaker' abarcó a 1,769 hombres y 1,913 mujeres, entre los 18 y 77 años, todos formaban parte del Estudio de la Prole de Framingham, un estudio en curso diseñado para rastrear la enfermedad cardiaca y otras características sociales y demográficas, incluido la tensión matrimonial. Del total de los participantes, 1,493 hombres y 1,501 mujeres estaban casados o describieron su situación como "matrimonial". Los participantes fueron evaluados por primera vez de 1984 a 1987, luego los investigadores hicieron un seguimiento durante 10 años de su salud para ver si desarrollaban una enfermedad cardiaca o morían.

Eaker destacó que, durante el estudio, "introducimos más medidas únicas de la tensión matrimonial en las que observamos si una persona se expresaba o guardaba silencio en un conflicto".

Guardar silencio fue considerado como "auto-silencio", señaló Eaker. Mientras que los hombres que guardaban silencio ante un conflicto no sufrían los efectos perjudiciales para la salud, como sucedía en las mujeres, hallaron.

"Las mujeres que afirmaron optar siempre o a menudo por el 'auto-silencio' eran cuatro veces más propensas a morir (de todas las causas) durante el seguimiento de 10 años", explicó Eaker. Esta tendencia se mantuvo incluso tras ajustar factores como la edad, presión arterial, colesterol y peso corporal, que pueden contribuir con un estado de salud más deficiente.

El grupo de Eaker también halló que los hombres que afirmaban que sus esposas traían a casa sus preocupaciones de trabajo era dos veces más propensos a desarrollar enfermedad cardiaca que los hombres que no padecían tal estrés.

En referencia a las mujeres que guardaban silencio durante el conflicto, Eaker apuntó, "no es que sean tímidas. Están tratando de preservar la relación. Piensan que hacen algo bueno. Podrían estar preservando la relación, pero no así sus vidas".

Eaker especuló que las mujeres que guardaban silencio durante un conflicto podrían activar las hormonas del estrés que afectan de una manera adversa a su salud.

Como otros investigadores, Eaker también halló que los hombres casados eran la mitad de propensos a morir durante un periodo de seguimiento de 10 años que los hombres solteros. Pero las mujeres casadas era tan propensas a morir como las mujeres solteras durante el seguimiento, reforzando el hallazgo de que el matrimonio protege la salud del hombre más que el de la mujer.

Otro experta cardiaca no está sorprendida con los hallazgos del estudio, la Dra. Nieca Goldberg, jefa del cuidado cardiaco de las mujeres en el Hospital Hill Lenox de Nueva York, afirmó que retener la ira durante un conflicto con la pareja "es sólo una aproximación cosmética a la ira".

"Las mujeres necesitan aprender a cuidarse de sí mismas, y a encontrar formas positivas de expresar su ira a fin de evitar el punto de ruptura", dijo Goldberg, autor de Women Are Not Small Men. Y las mujeres necesitan replantearse el viejo adagio de mantener la paz a toda costa, apuntó.

A la luz de sus hallazgos, Eaker afirmó que los médicos deben considerar incluir preguntas sobre discordia matrimonial y el el efecto del trabajo de la esposa cuando tomen cuenta historias médicas. De esa manera los médicos pueden abordar la cuestión o referir los pacientes a consejería, si es necesario, declaró.

Más información

Para tener más información sobre el seguimiento de un estilo de vida saludable para el corazón, visite la American Heart Association.


Artículo por HealthDay, traducido porHispaniCare

FUENTES: Elaine D. Eaker, Sc.D., president, Eaker Epidemiology Enterprises, LLC, Chili, Wisc.; Nieca Goldberg, M.D., chief of women's cardiac care, Lenox Hill Hospital, New York City, and author, Women Are Not Small Men; Feb. 17, 2005 presentations, Second International Conference on Women, Heart Disease and Stroke, Orlando, Fla.

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