¿Qué ayuda a calmar a los pacientes con demencia que están agitados?

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Reportera de HealthDay

MARTES, 15 de octubre de 2019 (HealthDay News) -- Gestionar la agitación, la ansiedad y la agresividad que con frecuencia aparecen con la demencia es uno de los aspectos más difíciles de cuidar a alguien que sufre del trastorno del cerebro. Pero una nueva investigación sugiere que el masaje y otros tratamientos no farmacológicos podrían ser más efectivos que los medicamentos.

Incluso tan solo sacar a las personas con demencia al aire libre puede ayudar, aseguró la autora del estudio, la Dra. Jennifer Watt, geriatra y científica clínica en el Instituto del Conocimiento Li Ka Shing del Hospital St. Michael's-Unity Health, en Toronto.

"La conclusión de nuestro estudio es que la terapia no farmacológica y la atención multidimensional parecen ser mejores que los medicamentos para tratar los síntomas de agresividad y agitación en las personas con demencia", señaló.

La demencia, una pérdida progresiva de las habilidades de pensamiento y memoria, afecta a 50 millones de personas en todo el mundo. Hasta tres cuartas partes presentan síntomas conductuales y psicológicos. Con frecuencia, las personas con esos síntomas necesitan una atención institucionalizada antes.

Los profesionales de la atención de la salud utilizan varios medicamentos para reducir los síntomas de agitación y agresividad, pero esos medicamentos conllevan unos riesgos significativos. Uno, irónicamente, es un empeoramiento de la memoria y el pensamiento, comentaron los investigadores.

Algunos fármacos (como los antipsicóticos) quizá hagan poco por controlar los síntomas, según la American Board of Internal Medicine Foundation. Además, tienen la advertencia más severa de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU., porque aumentan el riesgo de accidente cerebrovascular y muerte en las personas con demencia.

Dadas las dificultades del uso de los medicamentos, los investigadores deseaban saber más sobre las alternativas, apuntó Watt.

Su análisis incluyó a 163 estudios con un total de más de 23,000 personas. Los estudios incluyeron intervenciones farmacológicas y no farmacológicas.

En la mayoría de los estudios, la edad promedio de los pacientes era de a partir de los 75 años. Había una variedad de tipos de demencia, como la enfermedad de Alzheimer y la demencia vascular, en etapas desde leve hasta grave.

Entre los medicamentos estudiados se incluyeron los antidepresivos, los antipsicóticos, medicamentos específicos para la demencia, los cannabinoides y un medicamento combinado, dextrometorfano y quinidina (Nuedexta), para tratar la risa o el llanto incontrolables.

Las intervenciones no farmacológicas incluyeron cambios en el ambiente, actividades al aire libre, terapia recreativa, ejercicio, masaje, musicoterapia y estimulación cognitiva, además de educación y respaldo para los cuidadores.

Los investigadores encontraron que las actividades al aire libre eran las más efectivas para reducir la agitación y la agresividad. Las actividades al aire libre, el masaje y la terapia de toque tuvieron las calificaciones más altas para el tratamiento de la agresividad verbal. El ejercicio y la modificación de las actividades cotidianas parecieron lo mejor para afrontar la agresividad física, reportó el estudio.

Nuedexta y los medicamentos de cannabis fueron más efectivos que un placebo para reducir la agitación y la agresividad. Pero Watt apuntó que esos fármacos no se recetan de forma tan común, y que podría haber efectos secundarios.

"Es importante darle la mayor prioridad posible al uso de los tratamientos no farmacológicos", aseguró.

Watt reconoció que no es posible implementar todos, o incluso algunos, de esos tratamientos no farmacológicos.

"Ofrecer cuidados es duro", reconoció Watt. "Las personas hacen todo lo que pueden con el tiempo y los recursos que tienen. Debemos aumentar la concienciación y propugnar por más recursos financieros para respaldar estos tipos de intervenciones".

Dicho esto, anotó que algunas intervenciones pueden ser sencillas. Un reproductor de música con auriculares puede resultar calmante, y simplemente salir al aire libre puede ayudar. Si alguien está en un hogar de ancianos, Watt sugirió decorar su habitación con fotografías y otros objetos que evoquen recuerdos agradables.

Keith Fargo, director de programas y alcance científicos de la Asociación del Alzheimer (Alzheimer's Association), revisó el análisis, y afirmó que era una observación informativa de un problema importante.

"La agresividad, la agitación y otros síntomas no cognitivos de la demencia con frecuencia se pasan por alto, pero la realidad es que, en la mayoría de las personas con demencia, los síntomas no cognitivos pueden ser más problemáticos", enfatizó. "Esas conductas son muy perturbadoras para la vida diaria y la armonía familiar, y hay una gran necesidad de tratamientos efectivos".

Como este estudio encontró, anotó Fargo, los medicamentos no siempre son la mejor opción.

"Parte de esto tiene que ver con prestar atención a las personas", afirmó. "Cuando las personas tienen una demencia de moderada a grave, presentan dificultades para comunicarse. Quizá se sientan incómodas y no puedan comunicar que no les gusta una silla en particular o que tienen calor. Podrían portarse mal. A veces, se trata de las cosas pequeñas del ambiente, que se pueden cambiar".

Fargo se mostró de acuerdo en que los "cuidados centrados en la persona" pueden ser desafiantes.

"La carga del cuidador es un problema real, y algunas personas podrían estar abrumadas. Pero usted no tiene que hacerlo todo. Un método de primera línea sería intentar comprender qué podría estar sucediendo en el mundo de esa persona", añadió.

El estudio se publicó el 14 de octubre en la revista Annals of Internal Medicine.

Más información

Para más información sobre la gestión de los síntomas conductuales relacionados con la demencia, visite la Asociación del Alzheimer.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Jennifer Watt, M.D., Ph.D., geriatrician and clinical scientist, Li Ka Shing Knowledge Institute, St. Michael's Hospital-Unity Health, Toronto, Canada; Keith Fargo, Ph.D., director, scientific programs and outreach, Alzheimer's Association; Annals of Internal Medicine, Oct. 14, 2019

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