¿Un control estricto de la presión arterial puede reducir el riesgo de demencia?

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Reportero de HealthDay

MARTES, 29 de enero de 2019 (HealthDay News) -- Un control estricto de su presión arterial no necesariamente le libre de una demencia en toda regla, concluye un ensayo reciente.

Pero podría reducir el riesgo de ligeros declives en el pensamiento y en la memoria, una afección conocida como deterioro cognitivo leve (DCL), añadieron los investigadores.

El ensayo clínico es el "primer estudio en la historia que muestra que alguna intervención puede reducir el riesgo de desarrollar deterioro cognitivo leve, una forma temprana de la demencia", señaló el investigador principal, el Dr. Jeff Williamson, profesor de gerontología y medicina geriátrica en la Facultad de Medicina de la Universidad de Wake Forest, en Winston-Salem, Carolina del Norte.

"Lo que es bueno para el corazón, en términos de reducir la presión arterial, también es bueno para el cerebro", añadió Williamson. Anotó que el ensayo acabó temprano, lo que probablemente afectara al resultado sobre la demencia. "Simplemente no se desarrollaron suficientes casos de demencia con el tiempo" en el grupo con la presión arterial menos restringida, explicó.

La hipertensión afecta a más de tres cuartas partes de las personas mayores de 65 años, y estudios observacionales la han identificado como un factor de riesgo potencial del DCL y de demencia, apuntaron los autores del estudio en las notas de respaldo.

El nuevo ensayo clínico se enfocó en casi 9,400 personas, con una edad promedio de 68 años, a quienes se asignó al azar a un tratamiento que mantuviera su presión arterial en o por debajo de un objetivo de 120 o 140 mm Hg.

Todos los participantes tenían un riesgo alto de enfermedad cardiaca, y el ensayo clínico buscaba inicialmente ver si una meta más estricta respecto a la presión arterial salvaría vidas.

Se había planificado que el ensayo clínico durara cinco años, pero se finalizó antes, después de poco más de tres años, porque al grupo que mantuvo la presión arterial sistólica en 120 le fue mucho mejor que al otro grupo, señalaron los investigadores.

El objetivo más bajo de presión arterial "previno la muerte, el accidente cerebrovascular, el ataque cardiaco y la insuficiencia cardiaca de una forma que fue mucho más rápida y muchísimo más potente", de manera que a las personas en el grupo de presión arterial sistólica de 140 se les permitió iniciar la misma terapia que el grupo con la presión arterial más baja, apuntó Williamson.

Pero una rama del ensayo continuó siguiendo a los participantes, para ver si un control estricto de la presión arterial tenía algún efecto en el riesgo de desarrollar demencia o deterioro cognitivo leve.

Tras cinco años de seguimiento, los investigadores encontraron que un control más estricto de la presión arterial reducía el riesgo de DCL en un 19 por ciento, y el riesgo combinado de DCL o demencia probable en un 15 por ciento.

El grupo de la presión arterial sistólica en 120 también experimentó una reducción del 17 por ciento en el riesgo de demencia, pero ese resultado no alcanzó la significación estadística, según el informe.

La Asociación del Alzheimer (Alzheimer's Association) aceptó seguir proveyendo fondos para continuar rastreando a los pacientes durante un par de años más, dijo Williamson.

"Creemos que un seguimiento adicional de esta cohorte proveerá la última pieza que necesitamos del rompecabezas", afirmó.

La presión arterial podría influir en la salud del cerebro de un par de formas, sugirió Williamson. La hipertensión podría dañar los minúsculos vasos sanguíneos del cerebro, dañando así al tejido cerebral. También podría afectar a la cantidad de sustancias tóxicas que entran y se incrustan en el cerebro.

La Dra. Kristine Yaffe, jefa de neuropsiquiatría y directora de la Clínica de Trastornos de la Memoria del Centro Médico de Asuntos de Veteranos de San Francisco, comentó que aunque el ensayo no llegó a su criterio de evaluación primario de reducir la demencia de forma significativa, de cualquier forma es "emocionante, porque nos recuerda lo importante que son la enfermedad cardiovascular y la salud cardiovascular para el cerebro y la cognición".

Yaffe, autora de un editorial publicado junto con los resultados, añadió que "creo que no se debe descartar lo bueno con lo malo. Aquí hay que ver el panorama completo. Encontraron un efecto en el DCL, y es la primera vez que alguien ha mostrado una forma de reducir el DCL. Ahora debemos estudiarlo más. Creo que podemos intentar comprender muchas más cosas".

El ensayo clínico se publicó en la edición en línea del 28 de enero de la revista Journal of the American Medical Association.

Más información

La Asociación del Alzheimer tiene más información sobre el deterioro cognitivo leve.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Jeff Williamson, M.D., professor, gerontology and geriatric medicine, Wake Forest School of Medicine, Winston-Salem, N.C.; Kristine Yaffe, M.D., chief, neuropsychiatry, and director, Memory Disorders Clinic, San Francisco Veteran's Affairs Medical Center; Jan. 28, 2019, Journal of the American Medical Association, online

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