Un gen evitó que una mujer desarrollara Alzheimer. ¿Podría ayudar a otros?

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Reportero de HealthDay

LUNES, 4 de noviembre de 2019 (HealthDay News) -- ¿La rara mutación genética de una mujer podría algún día tener un impacto global en el riesgo de demencia?

Es posible, afirman unos investigadores que reportan un caso potencialmente revolucionario de una mujer cuya mutación genética mantuvo la demencia a raya durante décadas, aunque su cerebro ya había sido dañado por la enfermedad de Alzheimer.

Aunque la mayoría de los casos de Alzheimer no son causados por una predisposición genética, una mujer de Colombia está entre los 1,200 habitantes de su país que se enfrentan a un riesgo genético más alto de Alzheimer de inicio temprano.

¿Por qué? Todos portan la mutación E280A de un gen llamado presenilina 1 (PSEN1), que se sabe que aumenta las probabilidades de Alzheimer a una edad mucho más temprana que la usual.

"Identificamos a un individuo predispuesto a desarrollar Alzheimer en la cuarentena", anotó el autor del estudio, el Dr. Joseph Arboleda Velásquez, profesor asistente de oftalmología en el Instituto Schepens de Investigación sobre el Ojo de Massachusetts Eye and Ear, en la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, en Boston.

Pero, extrañamente, la mujer "siguió intacta hasta la setentena", añadió Arboleda Velásquez.

Lo inesperado fue que la mujer, de hecho, había desarrollado señales características claras del Alzheimer en el cerebro. Pero no había desarrollado demencia.

Por ejemplo, aunque tenía menos "nudos" neurales en el cerebro que los que se encuentran por lo general en los pacientes con Alzheimer, cuando cumplió los 40 años tenía el mismo nivel inusualmente alto de depósitos de beta amiloide en el cerebro que sus pares con la E280A. Esos depósitos son una característica clave del Alzheimer.

¿Por qué no desarrolló demencia en la mediana edad como sus pares?

Para desvelar el misterio, Arboleda Velásquez y sus colaboradores realizaron un análisis genético a profundidad de la mujer. Y lo que encontraron que fue no tenía una sola mutación, sino dos.

Además de la mutación E280A, también portaba la llamada mutación "Christchurch" en el gen APOE3.

Y hay más. No solo portaba la mutación de Christchurch, sino que portaba dos de ellas. Algunos de sus pares con la E280A (más o menos un 6 por ciento) también portaban una sola copia de la Christchurch. Pero ella era la única que portaba dos, encontraron los investigadores.

"Es rarísimo, con una prevalencia aproximada de menos de uno de cada 200,000 individuos", dijo Arboleda Velásquez.

Y tener una sola mutación tan rara no parecía ser suficiente. No se vinculó ninguna protección contra la demencia con una sola mutación de Christchurch. Pero como sugiere el caso de esta mujer, tener dos mutaciones de este tipo sí pareció proteger contra el Alzheimer, y preservar su capacidad de recordar las cosas y pensar con claridad durante algunas décadas, mucho después de que sus pares con la E280A habían comenzado a experimentar un deterioro cognitivo.

"Esta es la primera vez que una paciente específica que porta la mutación [doble] se ha vinculado con un efecto protector de este tipo", anotó Arboleda Velásquez.

¿Cómo funciona? Parece que "la mutación bloquea la cascada de eventos que vinculan a la acumulación de beta amiloide con la muerte neural [de las células del cerebro]", explicó.

El equipo reconoció que se necesitará más investigación para confirmar de forma definitiva el impacto de la mutación Christchurch, y para explorar a mayor profundidad cómo este retraso entre mutación y demencia funciona en realidad.

Pero, en teoría, la experiencia increíblemente rara de esta mujer en Colombia podría en última instancia tener ramificaciones profundas para los pacientes con Alzheimer en todo el mundo, si se pudieran desarrollar "nuevos fármacos que imiten el efecto de [la] mutación", indicó Arboleda Velásquez. En lugar de evitar que el Alzheimer se desarrolle, esos medicamentos podrían evitar que el Alzheimer provoque demencia.

El estudio se publicó el 4 de noviembre en la revista Nature Medicine, y fue financiado en parte por los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU. y la Asociación del Alzheimer (Alzheimer's Association).

Heather Snyder, vicepresidenta de relaciones médicas y científicas de la Asociación del Alzheimer, calificó a los hallazgos como "un descubrimiento importante".

El conocimiento obtenido de la observación de la experiencia de esta paciente en particular está "lleno de posibilidades para aumentar nuestra comprensión de la enfermedad de Alzheimer y todas las demencias, y de avanzar avenidas potenciales de tratamiento", sugirió Snyder.

"Comprender lo que sucede en los cerebros de las personas cuando parece que la progresión de la enfermedad se ha atrasado o detenido (debido a esta forma del gen o a otro motivo) plantea muchas posibilidades para investigar nuevas oportunidades de tratamiento y de reducción del riesgo", añadió.

Al mismo tiempo, Snyder advirtió que "se necesita mucha más investigación para comprender de forma más completa cómo la genética impacta al riesgo de Alzheimer/demencia, y para ampliar y confirmar estos hallazgos en un número más alto de personas".

Más información

La Asociación del Alzheimer ofrece más información sobre la enfermedad de Alzheimer.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Joseph Arboleda-Velasquez, M.D., Ph.D., assistant professor, ophthalmology, Schepens Eye Research Institute of Mass Eye and Ear, Harvard Medical School, Boston; Heather Snyder, Ph.D., vice president, medical and scientific relations, Alzheimer's Association, Chicago; Nov. 4, 2019, Nature Medicine

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