Más niños de EE. UU. reciben diagnósticos de autismo y TDAH

In English

Por
Reportera de HealthDay

JUEVES, 26 de septiembre de 2019 (HealthDay News) -- Hoy en día, un mayor número de niños de EE. UU. tienen discapacidades del desarrollo, como el autismo y el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), que hace una década, aunque una mejora en el reconocimiento podría ser un motivo importante, según un estudio del gobierno.

Los investigadores encontraron que entre 2009 y 2017, el porcentaje de niños y adolescentes de EE. UU. con una discapacidad del desarrollo aumentó de poco más de un 16 por ciento a casi un 18 por ciento. Los aumentos en el TDAH y los trastornos del espectro autista (TEA) conformaron la mayor parte del cambio.

Pero los expertos dijeron que no está claro si el cambio se debe a aumentos reales en la incidencia de esos trastornos.

De hecho, unas tendencias positivas podrían tener gran parte de la responsabilidad, aseguró Maureen Durkin, profesora en la Facultad de Medicina y Salud Pública de la Universidad de Wisconsin en Madison.

Una mayor concienciación sobre los trastornos y unos mejores diagnósticos son probables factores contribuyentes, según Durkin, autora de un editorial publicado junto con el estudio en la edición del 26 de septiembre de la revista Pediatrics. Apuntó a los TEA como un gran ejemplo.

"El concepto de autismo ha cambiado con el tiempo", señaló Durkin.

Ahora incluye un rango más amplio de discapacidades sutiles en la interacción social, la comunicación y la conducta, no solo las dificultades más profundas que antes definían al autismo.

El investigador principal Benjamin Zablotsky, del Centro Nacional de Estadísticas de la Salud de EE. UU., se mostró de acuerdo en que los cambios en la concienciación y los criterios diagnósticos probablemente sean factores contribuyentes.

Además, dijo, la redacción de las preguntas de las encuestas ha cambiado con el tiempo, lo que probablemente hizo que más padres reportaran que sus hijos habían sido diagnosticados con ciertas afecciones.

Por ejemplo, en 2014 hubo un aumento de alrededor de un 80 por ciento en la prevalencia de los TEA, tras un cambio en esa pregunta.

En el estudio, Zablotsky y sus colaboradores examinaron datos de una encuesta periódica que su agencia realiza para monitorizar las tendencias de la salud en Estados Unidos. Se enfocaron en la prevalencia de 10 discapacidades del desarrollo en niños y adolescentes de 3 a 17 años, según reportaban sus padres.

Entre 2009 y 2017, la prevalencia del TDAH aumentó de alrededor de un 8.5 por ciento a un 9.5 por ciento, mientras que la prevalencia de los trastornos del espectro autista se multiplicó por más de dos, pasando de un 1.1 por ciento a un 2.5 por ciento. El porcentaje de niños con una discapacidad intelectual aumentó de un 0.9 a un 1.2 por ciento.

Los investigadores apuntaron que el aumento en la discapacidad intelectual coincidió con una actualización de la pregunta de la encuesta, que antes describía esas discapacidades como "retraso mental".

Lo que el estudio no puede hacer es responder sobre el motivo de forma definitiva, observó Zablotsky. Durkin se mostró de acuerdo, y anotó que incluso con cambios en la concienciación y el diagnóstico, quizá de cualquier forma hubo un cambio en la incidencia real de algunos trastornos.

Cualesquiera que sean los motivos de las tendencias, es esencial monitorizar cuántos niños de EE. UU. tienen discapacidades del desarrollo, enfatizó Durkin.

"Puede ayudarnos a planificar los servicios", explicó. "Contamos con intervenciones tempranas efectivas que mejoran los resultados, pero deben ser accesibles".

Tal como están las cosas, anotó Durkin, algunos niños pueden esperar hasta un año tan solo para recibir una evaluación de un posible trastorno del desarrollo.

El estudio encontró que algunas áreas del país podrían tener una necesidad particularmente aguda de servicios. A lo largo de los años, la prevalencia de los trastornos del desarrollo aumentó en las áreas urbanas, pero siguió siendo más baja que en la parte rural de EE. UU.: de un poco más de un 17 por ciento en 2017, frente a un 19.5 por ciento.

Ya se sabe, dijo Zablotsky, que las familias en las áreas rurales con frecuencia se enfrentan a obstáculos, que incluyen una falta de proveedores que traten los trastornos del desarrollo, y dificultades para desplazarse hasta los servicios.

"Publicamos los datos sobre la prevalencia", añadió, "con la esperanza de que los legisladores puedan usarlos".

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre las discapacidades del desarrollo.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Benjamin Zablotsky, Ph.D., National Center for Health Statistics, U.S. Centers for Disease Control and Prevention, Hyattsville, Md.; Maureen Durkin, Ph.D., Dr.P.H., professor, population health sciences and pediatrics, School of Medicine and Public Health, University of Wisconsin-Madison; Pediatrics, Sept. 26, 2019, online

Last Updated: