Muchos niños de los EE.UU. no reciben las vacunas a tiempo

Según los expertos, el retraso deja a los niños vulnerables a enfermedades prevenibles

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Reportero de HealthDay

VIERNES 18 de agosto (HealthDay News/HispaniCare) -- Millones de niños de los EE.UU. no están recibiendo las vacunas programadas para protegerlos de las enfermedades, advierten expertos.

"A pesar del éxito en aumentar el número de niños que son vacunados, es muy preocupante que 2.1 millones de niños no reciben sus vacunas a tiempo", apuntó Amy Pisani.

Pisani es directora ejecutiva de Every Child By Two: The Carter/Bumpers Campaign for Early Immunization of Every Child By Two, una campaña para la vacunación de los niños antes de los dos años de edad, que tuvo una conferencia de prensa al respecto el jueves.

El problema es particularmente agudo en los barrios de las grandes ciudades, aseguró Pisani. "Los índices entre los niños afroamericanos son actualmente13 puntos porcentuales menores que los de los niños blancos e hispanos", apuntó. "Esto se debe a la falta de fondos del Congreso", aseguró Pisani.

Cuando los niños no cumplen con su plan de vacunas, la mayoría no puede remediarlo y son vulnerables a enfermedades prevenibles por las vacunas, como la tos ferina, hepatitis, o meningitis e influenza.

Un participante en la conferencia de prensa describió la llegada de las vacunas como uno de los mayores logros de la salud en el siglo XX.

Las vacunas han sido muy exitosas y han resultado en la eliminación de muchas enfermedades infantiles, opinó el Dr. Richard Judelsohn, pediatra en Buffalo Pediatric Associates y asesor del Departamento de Salud del Condado de Erie en Nueva York. "Queremos realizar todo esfuerzo para que nunca volvamos a una situación en que podríamos comenzar a ver [estas] enfermedades nuevamente, enfermedades que han sido erradicadas", enfatizó.

La programación de vacunas para los niños está cuidadosamente diseñada, y toma en cuenta las opiniones de los expertos sobre los mejores momentos para inmunizar contra enfermedades particulares, explicó Judelsohn. La programación, diseñada por el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización de los U.S. Centers for Disease Control and Prevention, puede ser confusa, admitió.

"Es un desafío para los proveedores de salud pediátricos seguir la programación y todas las pruebas asociadas que conlleva", dijo Judelsohn. "Y los padres también se sienten igual", añadió.

En los primeros dos años de vida, un niño podría recibir hasta 24 inyecciones, aseguró Judelsohn. Esto incluye vacunas que previenen la hepatitis A, hepatitis B, polio, influenza tipo B, sarampión, paperas, rubéola, neumonía, meningitis, difteria, tétano y tos ferina. Con frecuencia, esta complicada programación resulta en atrasos en las vacunas, dijo.

Pero las dosis retrasadas significan que muchos niños no están obteniendo una inmunización completa durante el periodo recomendado, señaló Judelsohn. "Las dosis retrasadas podrían resultar en una protección inferior, que deja al bebé o al niño vulnerable a infecciones por enfermedades prevenibles con vacunas y sus complicaciones, o incluso la muerte", subrayó.

Judelsohn considera que los recordatorios telefónicos, por correo electrónico y los sistemas de recordatorios podrían ayudar mucho para asegurar que no se olviden las vacunas. "Otra cosa que puede hacerse es reducir el número de inyecciones usando vacunas combinadas", apuntó.

Otro participante en la conferencia, el Dr. Gary Marshall, profesor de pediatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de Louisville, estuvo de acuerdo en que las vacunas combinadas pueden hacer mucho para asegurar que los niños reciban sus vacunas cuando las necesitan.

"Menos inyecciones significa menos dolor para el niño, menos ansiedad para la madre, menos ansiedad para la enfermera, y menos visitas al médico", apuntó Marshall.

Además, combinar vacunas podría también tener un beneficio médico en la reducción de enfermedades, según algunos estudios, aseguró Marshall. "Esperamos desarrollar más datos que apoyen la idea de que estas combinaciones tienen beneficios más allá de la reducción del dolor y la ansiedad, y que podamos ver beneficios reales en términos de salud pública".

Otro experto aseguró a los padres que las vacunas son tanto seguras como efectivas.

"Si se evalúan las consecuencias de las enfermedades en comparación con los efectos secundarios de las vacunas, el riesgo de las enfermedades y sus resultados son mucho mayores", afirmó el Dr. Joseph Bocchini, miembro del Comité de Enfermedades Infecciosas de la American Academy of Pediatrics y jefe de enfermedades infecciosas pediátricas en el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Estatal de Louisiana, en Shreveport.

"Las vacunas son una de las medidas más importantes que los padres pueden tomar para proteger a sus hijos", agregó.

Varios grupos han externado inquietudes de que las vacunas podrían estar asociadas a otros problemas médicos, dijo Bocchini. Pero casi siempre, esas asociaciones son fortuitas, afirmó.

"Una de las dificultades con las vacunas es que se administran a cierta edad a una gran población de niños, y podría ser la misma edad en que comienzan a aparecer ciertas enfermedades", explicó.

Bocchini anotó que en algunos casos, se administra una vacuna poco antes de que se desarrolle una enfermedad, y un padre hace la asociación entre la vacuna y el desarrollo de esa enfermedad. "De hecho, ocurren al mismo tiempo, pero no están relacionadas", apuntó.

Por ejemplo, ha habido una controversia continua sobre una supuesta asociación entre el autismo y la ampliamente usada vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (SPR). "El autismo comienza a manifestarse alrededor del segundo año de vida", señaló Bocchini. "Aplicamos la vacuna SPR a principios del segundo año de vida. Así que no sería inusual que un niño reciba la vacuna y entonces comience a mostrar señales de autismo, y sin embargo, ambas cosas no están conectadas", aseguró.

Otra experta en vacunas advirtió que los padres necesitan informarse sobre las vacunas antes de vacunar a sus hijos.

"Cuando los padres toman una decisión, necesitan estar bien informados sobre los riesgos y complicaciones de la enfermedad y la vacuna", señaló Barbara Loe Fisher, cofundadora y presidenta del National Vaccine Information Center.

Más información

Para más información sobre la vacunación infantil, diríjase a la American Academy of Pediatrics.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Amy Pisani, executive director, Every Child By Two: The Carter/Bumpers Campaign for Early Immunization, Washington, D.C.; Richard Judelsohn, M.D., pediatrician, Buffalo Pediatric Associates, Erie County Department of Health, Buffalo, N.Y.; Gary Marshall, M.D., professor of pediatrics, University of Louisville School of Medicine, Ky.; Joseph Bocchini, M.D., member, Committee on Infectious Diseases, American Academy of Pediatrics, and chief, pediatric infectious disease, Louisiana State University Health Sciences Center, Shreveport. La.; Barbara Loe Fisher, co-founder and president, National Vaccine Information Center, Vienna, Va.; Aug. 17, 2006, press conference, Every Child By Two

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