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La COVID y la hipocondría: la terapia en línea podría ayudar a aliviar los miedos

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Reportero de HealthDay

MARTES, 19 de mayo de 2020 (HealthDay News) -- Este no es un buen momento para sufrir de hipocondría. En las personas que en general están obsesionadas con su salud, la crisis del coronavirus podría magnificar la angustia psicológica. Pero hay buenas noticias para ellas en esta época de confinamiento en casa.

Aunque la psicoterapia en persona es el estándar de excelencia para ayudar a los pacientes hipocondríacos a vencer su abrumador miedo a las amenazas de salud, un nuevo estudio sugiere que la terapia en línea puede ser igual de efectiva.

Investigaciones anteriores sugieren "que las personas que típicamente se preocupan mucho de su salud reaccionan de forma más contundente a las amenazas relacionadas con la salud, como la que representa una pandemia", señaló Erland Axelsson, autor del estudio. Y si es así, la capacidad de acceder a opciones de tratamiento en línea podría resultar invaluable para esos pacientes, afirmó.

El estudio de más de 200 suecos se realizó entre 2014 y 2020. Aunque precede a la COVID-19, podría ofrecer un consuelo muy necesario a los pacientes que quizá consideren al tratamiento en línea como su opción más segura en las circunstancias presentes.

"Encontramos que la 'terapia cognitivo conductual' (TCC), que es el tratamiento más investigado y recomendado para la ansiedad sobre la salud, se puede administrar como tratamiento basado en texto a través de internet, con efectos equivalentes al tratamiento en persona", aseguró Axelsson, psicólogo clínico e investigador postdoctoral del Instituto Karolinska, en Estocolmo.

Anotó que la hipocondría, también conocida como "trastorno de ansiedad por la salud", implica una preocupación excesiva con la salud que dura seis meses o más. En general "conduce a un sufrimiento o a una discapacidad sustanciales, o a ambas cosas", y se arraiga en la depresión y la conducta basada en el miedo, que pueden minar el trabajo y las relaciones, añadió.

Los participantes del estudio tenían una edad promedio de 39 años, y habían tenido problemas con las ansiedades por la salud durante un promedio de nueve años.

Tras completar una encuesta sobre la ansiedad por la salud, la mitad de los pacientes se seleccionaron al azar para que recibieran tres meses de terapia conductual en persona, ofrecida por cinco psicólogos. La primera sesión semanal duró 80 minutos, mientras que cada sesión subsiguiente duró unos 45 minutos.

La meta era romper los patrones que fomentan la ansiedad por la salud. Por ejemplo, se animó a los que se sentían paranoicos sobre su salud cardiaca a hacer ejercicio sin revisar su pulso.

El otro grupo recibió tres meses de terapia en línea. La meta era la misma, pero sin ninguna interfaz personal ni de video. En su lugar, cada semana los pacientes recibieron una orientación escrita de autoayuda de parte de los mismos psicólogos, junto con la opción de enviar cualquier pregunta por correo electrónico. Ofrecer ese servicio conllevó unos 10 minutos por paciente por semana.

Al final, todos los pacientes completaron unas encuestas adicionales de ansiedad por la salud cuando sus programas de terapia terminaron, y de nuevo seis meses y un año después.

En todas las etapas del seguimiento, a ambos grupos les fue igual de bien en términos de la capacidad de controlar mejor la ansiedad, la depresión y el insomnio procedentes de los miedos sobre la salud que antes no controlaban.

"La TCC administrada por internet requiere menos tiempo del terapeuta, se puede administrar independientemente de la distancia geográfica, y no requiere que el paciente tome tiempo libre en el trabajo", comentó Axelsson. "Además, el estigma que evita que las personas busquen ayuda sería menos problemático".

Aun así, un experto expresó cierta renuencia.

"Dada la expansión de la telesalud debido a la pandemia, todos tienen un mayor acceso a la atención", reconoció el Dr. John Torous, director de psicología digital del Centro Médico Beth Israel Deaconess, en Boston.

Pero eso no necesariamente significa que las personas reciban el tratamiento que necesitan, advirtió. Esto es particularmente así dado que muchas plataformas de telesalud no comparten los expedientes médicos, lo que "dificulta ofrecer una buena continuidad de la atención si un paciente usa distintos servicios múltiples", dijo.

Además, no todas las terapias en línea son iguales, apuntó Torous, presidente del comité de tecnología de la información en la salud mental de la Asociación Americana de Psiquiatría (American Psychiatric Association). "Hay un rico legado de investigación clínica potente que respalda la eficacia de la terapia cara a cara basada en internet", anotó. Y eso tiene sentido, aseguró, porque "sigue implicando una conexión directa entre el profesional clínico y el paciente".

Pero las terapias de autoayuda en línea que no implican una interacción humana "parecen ser menos efectivas que las terapias en que hay personas implicadas", anotó.

Los resultados del estudio aparecen en la edición en línea del 13 de mayo de la revista JAMA Psychiatry.

Más información

La Alianza Nacional sobre la Salud Mental (National Alliance on Mental Illness) ofrece más información sobre la ansiedad por la salud.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2020, HealthDay

FUENTES: Erland Axelsson, Ph.D., clinical psychologist and postdoctoral researcher, department of clinical neuroscience, Karolinska Institute, Stockholm, Sweden; John Torous, M.D., MBI, director, division of digital psychology, Beth Israel Deaconess Medical Center, Boston, and chair, American Psychiatric Association Committee on Mental Health Information Technology; May 13, 2020, JAMA Psychiatry

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