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Un nuevo objetivo medicamentoso para la esclerosis múltiple se muestra prometedor

Investigadores señalan que dirigirlo a la vía de coagulación sanguínea mejoró la parálisis asociada con la enfermedad en un modelo de ratón

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Reportero de Healthday

LUNES 18 de febrero (HealthDay News/Dr. Tango) -- Una expedición molecular de alta tecnología condujo a los investigadores a dos objetivos terapéuticos potenciales para el tratamiento de la esclerosis múltiple.

Los datos involucran a una vía que normalmente se asocia más a la curación de heridas, la cascada de coagulación, que al desarrollo de la esclerosis múltiple (EM).

"No existe un componente de coagulación en la esclerosis múltiple", explicó Patricia O'Looney, vicepresidenta de investigación biomédica de la National Multiple Sclerosis Society.

Pero los factores de coagulación también podrían tener que ver con la inflamación, que sí es un componente de la enfermedad, anotó.

"Si se puede usar está vía para diseñar una nueva terapia de medicamentos que active la vía antiinflamatoria, esto podría beneficiar a los que tienen EM", concluyó O'Looney. "Es posible que esta vía resulte en nuevos objetivos terapéuticos".

La investigación aparece en la edición anticipada en línea del 17 de febrero de Nature.

En el estudio, un equipo dirigido por el Dr. Lawrence Steinman de la Facultad de medicina de la Universidad de Stanford clasificó las lesiones cerebrales de la esclerosis múltiple de seis autopsias en humanos en tres clases según criterios histológicos. Luego examinaron a fondo esas muestras, junto con las muestras de dos controles sanos, por medio de una técnica llamada espectrometría de masas, que identifica en esencia las proteínas de un tejido según su masa.

El resultado fue un "proteoma", un tipo de índice proteico de los tejidos. De las 2,574 proteínas identificadas por el equipo en todas las muestras, hallaron que cientos de ellas eran exclusivas de la esclerosis múltiple. Más de la mitad tenían una función desconocida, pero cinco eran agentes conocidos en la coagulación de la sangre, una vía que no se había investigado previamente como parte del origen y el desarrollo de la EM. Las cinco se encontraban en tipo único de lesión, designado como "placa activa crónica".

Intrigado por esa observación, el equipo de Steinman evalúo posteriormente si los medicamentos que se dirigían a dos proteínas de las cinco de la vía de coagulación, conocidas como factor tisular e inhibidor de la proteína C, podrían aliviar los síntomas de la EM en un modelo de ratón de la enfermedad.

Al parecer lo consiguieron: los ratones que habían sufrido parálisis debido a una enfermedad similar a la EM volvieron a recuperar su capacidad de caminar tras el tratamiento, destacaron los investigadores. "Pasaron de tener una parálisis que afectaba las extremidades de la parte trasera a una puntuación mucho más funcional", dijo Steinman. El efecto duró al menos dos meses, agregó.

De acuerdo con la National Multiple Sclerosis Society, la EM afecta al menos a 400,000 estadounidenses. La enfermedad resulta de la destrucción de la capa aislante de mielina que rodea las fibras nerviosas, y, por lo tanto, interrumpe la transmisión nerviosa, lo que causa daños en las mismas fibras nerviosas. Los síntomas varían de paciente a paciente, pero pueden incluir visión borrosa, dificultades del habla, pérdida de coordinación y parálisis. El curso de la enfermedad puede variar también, con cuatro formas características de la enfermedad, siendo la más común la esclerosis múltiple recurrente-remitente.

De acuerdo con O'Looney, esa variabilidad es "el mayor desafío" de la enfermedad.

"Los síntomas pueden variar de una persona a otra, el curso de la enfermedad es variable y no entendemos por qué existe esa diferencia entre personas con EM", agregó.

"Por tanto," agregó, "lo fantástico de este estudio es que compara las diferentes formas de esclerosis múltiple".

La US Food and Drug Administration ha aprobado seis tratamientos para la EM, pero aún no hay cura para la enfermedad, de acuerdo con O'Looney. Sin embargo, los dos medicamentos usados por Steinman fueron aprobados también por la FDA para el tratamiento de otras enfermedades. El Hirulog es un anticoagulante natural aislado de las sanguijuelas; Xigris es una forma recombinante de la proteína C activada, que se usa para tratar la sepsis severa.

Estas aprobaciones suponen para los científicos una ventaja para usar esos compuestos en los ensayos clínicos de la EM, dijo Steinman. "Ya podemos saltarnos las pruebas de toxicidad, porque los medicamentos están aprobados de por sí", anotó.

Pero eso no quiere decir que los médicos debieran administrar estos medicamentos a sus pacientes de EM a partir de ahora, advirtió Steinman.

"Necesitan evaluarse en ensayos clínicos. Necesitamos evidencia y estos medicamentos tienen graves efectos secundarios potenciales", destacó. "No obstante, se deben llevar a cabo ensayos clínicos bien dirigidos y organizados, ya que estos medicamentos pueden constituir un beneficio potencial inmenso para los que tienen esclerosis múltiple".

Al elogiar el uso que hizo el estudio de muestras humanas donadas, O'Looney declaró que "es un ejemplo perfecto de cómo podemos aprender mucho mediante el uso de muestras de tejidos. Estamos en deuda con los pacientes de EM que dejan el mensaje de que sus cuerpos están a la disposición de los investigadores. Así que éste es un ejemplo perfecto de lo valioso que es. Eso fue lo que impulsó este estudio",

Más información

Para obtener más información sobre la esclerosis múltiple, visite la National Multiple Sclerosis Society.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango

FUENTES: Larry Steinman, M.D., professor, neurology and neurological sciences, and chair, Interdepartmental Program in Immunology, Stanford University School of Medicine; Patricia A. O'Looney, Ph.D., vice president of biomedical research, National Multiple Sclerosis Society; Feb. 17, 2008, advance online publication, Nature

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