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Un paciente con Parkinson mejora tras la primera terapia con células madre de la historia

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Por
Reportera de HealthDay

MIÉRCOLES, 13 de mayo de 2020 (HealthDay News) -- Por primera vez, los científicos han tratado a un paciente con enfermedad de Parkinson con las células de su propia piel, al rediseñarlas para que se convirtieran en unas células cerebrales clave que la enfermedad elimina.

Dos años tras recibir el tratamiento experimental, el paciente no ha sufrido efectos adversos, informan sus médicos. Por otro lado, sus síntomas se han estabilizado o han mejorado un poco.

"La mejora ha sido modesta", señaló el investigador sénior Kwang-Soo Kim, director del laboratorio de neurobiología molecular del Hospital McLean, afiliado con la Universidad de Harvard en Belmont, Massachussets.

"Pero antes de su tratamiento estaba deteriorándose con rapidez, y luego su empeoramiento se detuvo", añadió.

Kim y su equipo planifican estudiar la terapia en pacientes adicionales.

Por ahora, este paciente representa una demostración de que el método es factible. Pero James Beck, director científico de la Parkinson's Foundation, planteó algunas salvedades.

Una, dijo, es que sería difícil "masificar" la terapia y hacer que estuviera ampliamente disponible, al menos en la forma en que la tecnología existe hoy en día.

Además, sus beneficios para los pacientes no están claros, según Beck, que no participó en la investigación.

El paciente en este caso, que tenía 69 años, reportó unas mejoras rápidas en las medidas de calidad de vida poco después de la realización del procedimiento, lo que podría reflejar un "efecto placebo", apuntó Beck. Y no hay evidencias todavía de que la terapia pueda ralentizar la progresión del Parkinson, añadió.

La enfermedad de Parkinson afecta a casi un millón de personas en Estados Unidos, según la Parkinson's Foundation.

La causa no está clara, pero a medida que la enfermedad avanza, el cerebro pierde las células que producen dopamina, una sustancia que regula el movimiento y las respuestas emocionales. Los síntomas más visibles se relacionan con el movimiento (temblores, rigidez en las extremidades y problemas de coordinación), pero los efectos son abarcadores, e incluyen depresión, irritabilidad, y problemas con la memoria y las habilidades de pensamiento. Todos empeoran de forma gradual con el tiempo.

Los medicamentos y otros tratamientos pueden reducir esos efectos, pero no hay una cura.

El método usado por el equipo de Kim se describe en la edición del 14 de mayo de la revista New England Journal of Medicine. Se basa en la premisa de que las células madre pueden servir como fuente de nuevas células cerebrales productoras de dopamina. Las células madre son células primitivas que tienen la capacidad de madurar y convertirse en distintos tipos de células del cuerpo.

En este caso, los investigadores crearon células madre pluripotentes inducidas, o CMPI. Tomaron células de la piel del paciente, y las reprogramaron para que se convirtieran en CMPI, que son similares a las células madre embrionarias, las células madre con la mayor capacidad de generar tejidos corporales.

Entonces, cultivaron esas CMPI para que asumieran las propiedades de las neuronas (células nerviosas) productoras de dopamina, que el equipo implantó mediante cirugía en el cerebro del paciente.

Dado que esas células de reemplazo se derivaron del cuerpo del propio paciente, la esperanza era que su sistema inmunitario las toleraría, sin la necesidad de fármacos para suprimir la respuesta inmunitaria.

Y eso es lo que sucedió, afirmó Kim. Dos años más tarde, unas pruebas de imágenes mostraron que las células trasplantadas seguían con vida y funcionaban. En cuanto a la calidad de vida del hombre, ha experimentado avances. Su paso al caminar ha mejorado, y ha vuelto a realizar algunas actividades que había abandonado antes, como la natación y el ciclismo.

Pero Beck apuntó al momento en que ocurrió: el paciente reportó una mejora sustancial en la calidad de vida justo tras la cirugía, un periodo demasiado corto como para que las células implantadas tuvieran efectos.

"Entonces, fue su percepción", dijo Beck. "Y ahora sabemos que los síntomas del Parkinson de verdad están sujetos al efecto placebo".

Apuntó a otro motivo por el cual reemplazar las células productoras de dopamina quizá no sea una "panacea". Los medicamentos actuales que actúan en la dopamina ayudan a mejorar los problemas del movimiento, pero no la variedad de síntomas que no están relacionados con el movimiento.

Kim apuntó que todavía hay mucha investigación por delante. Por ejemplo, no está claro cuál "dosis" de células productoras de dopamina podría funcionar de la mejor manera, o en qué punto de la enfermedad sería mejor intervenir.

Otra pregunta es si las células trasplantadas durarán o al final funcionarán mal, lo que, dijo Beck, es una posibilidad clara. Cualquier proceso subyacente que haya provocado a la enfermedad de Parkinson en primer lugar podría seguir estando presente.

Por ahora, Beck enfatizó que este procedimiento se realizó en dos centros médicos "de primera", y que la terapia no está disponible fuera del ámbito investigativo. Enfatizó este punto porque, en Estados Unidos, varias supuestas "clínicas de células madre" mercadean tratamientos que no han sido probados y que no tienen la autorización de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU.

"No puede conseguirlo en cualquier centro quirúrgico ambulatorio del barrio", advirtió Beck.

Más información

La Parkinson's Foundation ofrece más información sobre la gestión de la enfermedad de Parkinson.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2020, HealthDay

FUENTES: Kwang-Soo Kim, Ph.D., director, molecular neurobiology laboratory, McLean Hospital, Belmont, Mass.; James Beck, Ph.D., chief scientific officer, Parkinson's Foundation, Miami/New York City; May 14, 2020, New England Journal of Medicine

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