Vinculan las conmociones con un aumento en el riesgo de demencia décadas más tarde

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Reportera de HealthDay

MARTES, 30 de enero de 2018 (HealthDay News) -- Una lesión grave en la cabeza podría aumentar el riesgo de demencia incluso décadas después, sugiere un nuevo estudio de gran tamaño.

Una lesión traumática en el cerebro, como una conmoción por un golpe al jugar un deporte o un accidente en un vehículo motorizado, ya se asocia con un riesgo a corto plazo de demencia. Pero la nueva investigación encuentra que, aunque el riesgo se reduce a lo largo del tiempo, continúa durante muchos años.

"El hallazgo principal es la asociación firme entre una lesión cerebral traumática anterior y el riesgo de demencia", dijo el autor principal del estudio, Peter Nordstrom.

"La asociación es más firme en las lesiones cerebrales traumáticas más graves o múltiples, y la asociación persiste durante más de 30 años tras el traumatismo", añadió Nordstrom, profesor de medicina geriátrica en la Universidad de Umea, en Suecia.

Este no es el primer estudio en vincular las lesiones cerebrales traumáticas (LCT) con problemas posteriores de memoria y pensamiento. Varios estudios han observado a deportistas profesionales (como jugadores de fútbol americano, boxeadores y luchadores de artes marciales mixtas) y han encontrado una conexión con problemas cerebrales posteriores graves. Éstos incluyen la demencia o la encefalopatía traumática crónica (ETC), una enfermedad neurodegenerativa del cerebro.

Al igual que estudios anteriores, este no puede probar una relación causal ni apuntar exactamente cómo una LCT podría provocar una demencia posterior.

Pero este estudio sí observó a una gran cantidad de personas de la población general de Suecia. Comenzó con más de 3.3 millones de personas de a partir de 50 años de edad en 2005.

En ese grupo, los investigadores encontraron a más de 164,000 personas que tuvieron lesiones cerebrales suficientemente graves como para buscar atención en un departamento de emergencias entre 1964 y 2012, señaló Nordstrom.

Los investigadores también observaron a más de 136,000 personas diagnosticadas con demencia durante el periodo de seguimiento del estudio.

Los investigadores emparejaron a cada una de esas personas en esos dos grupos con dos personas sanas, para que sirvieran como grupo de control.

Un tercer grupo fue conformado por casi 47,000 parejas de hermanos, de las cuales solo un hermano había experimentado una lesión grave en la cabeza.

En el primer año tras la lesión en la cabeza, el riesgo de demencia se multiplicó más o menos de cuatro a seis veces. El riesgo se redujo con rapidez, pero nunca volvió a la normalidad. Incluso 30 años tras la lesión cerebral, las probabilidades de demencia eran un 25 por ciento más altas, mostraron los hallazgos.

En algunos casos, es posible que la demencia se desarrollara primero y contribuyera a la lesión en la cabeza, sugirieron los investigadores.

El Dr. Daniel Kaufer, directora del programa de trastornos de la memoria en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, comentó que "este estudio ilustra con claridad que la LCT es algo a lo que debemos prestar atención y dar seguimiento". Kaufer no participó en el nuevo estudio.

"La gente de verdad comienza a prestar atención a la LCT, y no nos la tomamos a la ligera", añadió Kaufer.

"Ya no se trata solo de las consecuencias a corto plazo; por ejemplo, si Gronk puede jugar en la Super Bowl este fin de semana", dijo, en referencia al ala cerrada Rob Gronkowski, de los New England Patriots, que sufrió una conmoción hace poco. "Es preocupante por el riesgo a largo plazo de desarrollar síntomas cognitivos", explicó Kaufer.

Igual que los médicos controlan la hipertensión y el colesterol alto, deben controlar la lesión cerebral de forma más sistemática, planteó Kaufer.

El Dr. Ajay Misra, presidente de neurociencias en el Hospital de Winthrop de la NYU en Mineola, Nueva York, afirmó que este estudio es importante en gran medida debido a su tamaño, y que confirma lo que las personas sabían de forma intuitiva.

Pero anotó que todavía no se sabe con certeza si esta relación es causal.

Mientras la investigación continúa, los expertos sugieren tomar medidas para evitar la LCT siempre que sea posible. Quizá algunas personas elijan no jugar deportes de contacto, o no permitir que sus hijos los jueguen. "Creo que se volverá algo más común", dijo Kaufer.

Pero lo más importante es recordar que hay que proteger la cabeza. Con frecuencia esto puede lograrse usando un casco al participar en actividades como andar en motocicleta o bicicleta, apuntó.

El estudio fue publicado en línea en la edición del 30 de enero de la revista PLOS One.

Más información

Para más información sobre las lesiones cerebrales traumáticas, visite el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Peter Nordstrom, professor, geriatric medicine, Umea University, Sweden; Ajay Misra, M.D., chairman, department of neurosciences, NYU Winthrop Hospital, Mineola, N.Y.; Daniel Kaufer, M.D., director, memory disorders program, University of North Carolina at Chapel Hill; Jan. 30, 2018, PLOS One, online

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