Expertos crean un nuevo pronosticador de riesgo cardiaco para mujeres

Según los cardiólogos, ayudará a más mujeres a obtener la ayuda que necesitan antes

Please note: This article was published more than one year ago. The facts and conclusions presented may have since changed and may no longer be accurate. And "More information" links may no longer work. Questions about personal health should always be referred to a physician or other health care professional.

In English

Por
Reportero de Healthday

MARTES 13 de febrero (HealthDay News/HispaniCare) -- Las mujeres podrían pronto tener una mejor idea de su riesgo real de enfermedad cardiovascular para los siguientes 10 años y después.

Eso se debe a que los investigadores del Hospital Brigham and Women en Boston han desarrollado una nueva herramienta de evaluación para la enfermedad cardiovascular, especialmente para las mujeres.

El nuevo modelo de riesgo, conocido como la Escala de riesgo de Reynolds, incluye los antecedentes familiares y los niveles de proteína C reactiva, un marcador de inflamación altamente sensitivo, en la sangre, además de factores de riesgo más tradicionales.

"La Escala de riesgo de Reynolds ofrece una manera muy fácil para que las mujeres y los médicos entiendan de verdad cuál es el riesgo cardiovascular, no sólo para los siguientes 10 años, sino para 20 ó 30", explicó el autor principal del estudio, el Dr. Paul Ridker, director del Centro de prevención de la enfermedad cardiovascular del Hospital Brigham and Women de Boston. "De los aproximadamente 10 millones de mujeres estadounidenses que tienen un riesgo intermedio de enfermedad cardiaca según las directrices actuales, alrededor del 50 por ciento serían clasificadas en categorías superiores o inferiores [según la Escala de riesgo de Reynolds]".

Los resultados del estudio aparecen en la edición del 14 de febrero del Journal of the American Medical Association.

La enfermedad cardiaca sigue siendo la principal causa de muerte entre las mujeres estadounidenses. "Las mujeres necesitan entender que su riesgo de sufrir un ataque cardiaco, un accidente cerebrovascular o alguna otra enfermedad cardiovascular es el mismo que para los hombres, pero que sucede 10 años más tarde. Si bien prevenir el cáncer de mama y de ovario es importante, prevenir la enfermedad cardiaca tiene que ser la prioridad", afirmó Ridker.

Pero señaló que las directrices actuales, diseñadas originalmente en los 50 y 60, no contemplan por completo el riesgo de enfermedad cardiaca de la mujer. De hecho, hasta el 20 por ciento de las mujeres que tienen ataque cardiacos no presenta ninguno de los factores de riesgo importantes conocidos y, según Ridker, alrededor de la mitad de los ataques cardiacos ocurren en mujeres que tienen niveles normales de colesterol.

Para desarrollar un mejor modelo de riesgo en las mujeres, Ridker y sus colegas evaluaron 35 factores de riesgo distintos de casi 25,000 mujeres que participaban en el Women's Health Study (Estudio de salud de la mujer). Las mujeres tenían más de 45 años de edad y estaban libres de enfermedad cardiaca al inicio del estudio. Además, ninguna de las mujeres que participó en el estudio de la escala de riesgos tenía diabetes, porque tener diabetes pone a una mujer automáticamente en la categoría de alto riesgo para la enfermedad cardiaca.

El tiempo promedio de seguimiento fue de 10.2 años.

Los investigadores usaron información de dos terceras partes del grupo para diseñar el nuevo modelo de riesgo y la otra tercera parte para validar la Escala de riesgo de Reynolds.

La Escala de riesgo de Reynolds incluye la edad, la presión arterial sistólica (el número superior en una lectura de la presión arterial), los niveles de colesterol total y HDL o "bueno", estatus de tabaquismo, niveles de proteína C reactiva (PCR) de alta sensibilidad, y antecedentes familiares de problemas cardiovasculares (si uno de los padres había sufrido o no un ataque cardiaco antes de los 60).

Según el estudio, entre el 40 y el 50 por ciento de las mujeres consideradas en riesgo intermedio en realidad tenían un riesgo superior o inferior, según la Escala de riesgo de Reynolds.

"Al añadir la PCR y los antecedentes familiares, podemos hacer una mucho mejor evaluación de riesgo", señaló Ridker. "Esto tendrá un enorme impacto en la prevención. Podemos suministrarle aspirina y estatinas a las mujeres que realmente las necesitan, sin exponer a las que no las necesitan. Es rentable además de ser una buena práctica médica".

Otro experto estuvo de acuerdo. "El hecho de que comenzamos a evaluar y refinar el riesgo de enfermedad cardiaca en las mujeres es una gran noticia", afirmó Nieca Goldberg, directora médica del Programa cardiaco femenino del Centro médico de la Universidad de Nueva York y autora de Women Aren't Small Men: Life-Saving Strategies for Preventing and Healing Heart Disease in Women (Las mujeres no son hombres pequeños: estrategias que salvan vidas para prevenir y sanar la enfermedad cardiaca en las mujeres).

Pero apuntó que no toda mujer necesita que le midan sus niveles de PCR y que hay algunas limitaciones del uso de los niveles de PCR. Si bien la dieta y el ejercicio pueden disminuir los niveles de PCR, actualmente no hay evidencia de que disminuir la PCR pueda disminuir el riesgo de enfermedad cardiaca, señaló.

Goldberg apuntó que la nueva herramienta de evaluación será útil como parte de una evaluación global de los factores de riesgo de una mujer, lo que incluye factores del estilo de vida, como la dieta y los hábitos de ejercicio.

"Es tan sólo una herramienta, no la medida completa del riesgo de enfermedad cardiaca de una mujer", apuntó Goldberg.

Ridker declaró que la Escala de riesgo de Reynolds podría ser más útil en mostrarle a las mujeres lo que pueden lograr mediante el manejo de sus factores de riesgo. Por ejemplo, la escala muestra que una mujer de 45 años que fuma, tiene antecedentes familiares de enfermedad cardiaca y tiene colesterol, PCR y presión arterial ligeramente elevados podría reducir su riesgo de sufrir un ataque cardiaco a la mitad durante los próximos 10 años si deja de fumar. También podría reducir su riesgo a la mitad llevando sus niveles de colesterol a la normalidad.

El factor de riesgo más importante para la enfermedad cardiaca sigue siendo fumar, afirmó Ridker, pero este estudio encontró que los antecedentes familiares y la PCR también son clave. Recomendó que las mujeres informen a sus médicos si sus padres tuvieron enfermedad cardiaca antes de los 60 años de edad.

Más información

Se puede acceder en línea a la nueva herramienta de evaluación de riesgo en www.ReyoldsRiskScore.org.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Paul Ridker, M.D., M.P.H., cardiologist and director, Center for Cardiovascular Disease Prevention, Brigham and Women's Hospital, and professor, medicine, Harvard Medical School, Boston; Nieca Goldberg, M.D., medical director, the Women's Heart Program, New York University Medical Center, and associate professor, New York University School of Medicine, New York City, and author, Women Are Not Small Men: Life-Saving Strategies for Preventing and Healing Heart Disease in Women; Feb. 14, 2007, Journal of the American Medical Association

Last Updated: