La TRH acelera la progresión de la enfermedad cardiaca en las diabéticas

Un estudio encuentra que esas mujeres posmenopáusicas deben evitar la terapia hormonal

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Reportera de HealthDay

MARTES 29 de junio (HealthDayNews/HispaniCare) -- La terapia hormonal puede contribuir al desarrollo de enfermedad cardiovascular en mujeres posmenopáusicas diabéticas o prediabéticas.

Este hallazgo, que aparece en la edición del 29 de junio de Circulation, refuerza investigaciones previas que sugerían que la terapia de reemplazo hormonal (TRH) no debe ser usada para reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular entre las mujeres posmenopáusicas en general.

Tanto la diabetes como la prediabetes son de por sí factores de riesgo para la enfermedad cardiovascular, especialmente entre las mujeres. Y la Women's Health Initiative (WHI) nacional encontró que el estrógeno en combinación con la progestina aumentaba el riesgo de enfermedad cardiaca, apoplejía y coágulos sanguíneos. Sin embargo, investigadores de la Universidad de Yale reportaron el lunes que los resultados del histórico estudio no pueden ser aplicados a todas las mujeres menopáusicas debido a que la edad promedio de las participantes era de 63 años. Típicamente, la menopausia ocurre entre los 50 y los 55 años de edad.

El estudio de Circulation usó datos del estudio Women's Angiographic Vitamin and Estrogen (WAVE), el cual suministró aleatoriamente estrógeno, estrógeno más progestina o un placebo a 423 mujeres posmenopáusicas durante tres años. Muchas de las participantes tenían diabetes o intolerancia a la glucosa cuando el estudio fue iniciado y todas tenían evidencia de arterosclerosis, un endurecimiento de las arterias. El ensayo fue el primero en usar angiografía (rayos X de los vasos coronarios) para registrar la progresión de la arterosclerosis en mujeres posmenopáusicas con diabetes o una tolerancia disminuida a la glucosa.

Al final del periodo del estudio, los perfiles de colesterol eran mejores entre las mujeres que habían recibido TRH, así como sus niveles de glucosa y resistencia a la insulina en ayunas. Todos estos son factores de riesgo para la enfermedad cardiaca.

Por otro lado, las mujeres en los grupos de hormonas exhibieron arterias más estrechas y peores niveles de marcadores inflamatorios tales como la proteína reactiva C y fibrinogeno, ambos asociados con la enfermedad cardiovascular. Los niveles de proteína reactiva C y de fibrinogeno disminuyeron ligeramente en las mujeres que tomaban las hormonas y tenían una tolerancia normal a la glucosa. Cuando se acabaron los cálculos, la TRH parecía haber acelerado la progresión a la arterosclerosis.

"El estudio mostró que en las mujeres con diabetes [que recibieron terapia hormonal], el bloqueo de las arterias se mueve más rápidamente que en las mujeres sin diabetes", afirmó la autora del estudio Barbara Howard, presidenta de MedStar Research Institute en Hyattsville, Md.

El Dr. Alan J. Garber es profesor de medicina y bioquímica y biología celular en el Baylor College of Medicine en Houston. Dijo que "las pacientes con diabetes tienen tantos factores de riesgo cardiovascular concomitantes que son prácticamente una colección de problemas de riesgo de enfermedad cardiaca, así que sólo se está agregando otro artículo a la colección" con la terapia hormonal. "Esto se hace importante cuando se considera que las pacientes con diabetes tienen una tendencia bien conocida y previamente descrita de traducir pequeños factores negativos en grandes factores negativos. Esto es lo que sucedió aquí".

El uso de hormonas para tratar los síntomas menopáusicos (tales como el acaloramiento o la resequedad vaginal) en mujeres con diabetes o prediabetes debería ser una decisión individualizada tomada en conjunto con el médico de una mujer, recalcaron los autores del estudio.

"Siempre se trata de un cálculo del riesgo y el beneficio", apuntó Howard. "A las mujeres sin diabetes menores de 50 años de edad, en las que el riesgo absoluto para algunos de estos eventos no es alto, podemos decirles que usen estrógeno por un año o dos para ayudarlas con los síntomas [de la menopausia]. El problema es que las mujeres están en mayor riesgo de enfermedad cardiovascular si tienen diabetes, entonces no deberíamos estar tan ansiosos por ponerlas en este tratamiento".

Garber añadió que "las pacientes con diabetes necesitan tener mucho cuidado sobre cada factor de riesgo individual que tienen. Cuando está presente en pacientes diabéticas, se convierte en un gran problema. Hay que sopesar la severidad de los síntomas [de la menopausia] contra el riesgo de tratar los síntomas con hormonas. Hay otras formas de tratar los síntomas. Cada mujer menopáusica debe consultar a su médico".

Más Información

Para más información sobre la diabetes y la enfermedad cardiaca, visite la American Diabetes Association.

FUENTES: Barbara Howard, Ph.D., president, MedStar Research Institute, Hyattsville, Md.; Alan J. Garber, M.D., Ph.D., professor, medicine and biochemistry and cell biology, Baylor College of Medicine, Houston; June 28, 2004, Circulation

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