El calor dentro de un coche cerrado puede resultar letal en minutos

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Reportero de HealthDay

JUEVES, 24 de mayo de 2018 (HealthDay News) -- Un coche parqueado en el sol apenas tarda 60 minutos en convertirse en una trampa mortal para un niño de 2 años, encuentra un estudio reciente.

Una hora bajo la luz solar directa es suficiente para provocar una hipertermia potencialmente letal, señaló la autora principal del estudio, Jennifer Vanos.

¿Y qué pasa con un coche parqueado en la sombra?

Dos horas pueden resultar letales, aseguró Vanos, profesora asistente de clima y salud humana en la Universidad de California, en San Diego.

"Algunas personas quizá piensen que parquear a la sombra es aceptable", dijo Vanos. "Sin duda es mejor, pero no previene la muerte o las lesiones por calor".

El estudio evaluó cómo distintos coches se calientan en los días que hace calor en distintos periodos.

En Estados Unidos, este año han muerto seis niños en coches calientes hasta ahora, y unos 750 desde 1998, anotaron los autores del estudio.

"Las circunstancias usualmente implican que se olviden de un niño o que un niño juegue sin supervisión y se encierre en un coche", dijo Vanos. Esas situaciones explican un 54 y un 27 por ciento de los casos, respectivamente, añadió.

Vanos y otros creen que los fabricantes de coches pueden tomar medidas para salvar vidas de niños.

Según el Dr. Gene Brewer Jr., "debemos desarrollar una tecnología mejor que sea más rápida y fiable, que ayude a avisar a los padres y cuidadores que han dejado niños en el coche". Brewer es profesor asociado de psicología en la Universidad Estatal de Arizona.

"Estos resultados son importantes, en cuanto ilustran el poco tiempo que un bebé tiene después de que lo dejen en un coche", dijo Brewer.

Vanos dijo que "la narrativa del niño olvidado con frecuencia implica a un padre distraído o a un hábito que se rompe. Quizá la mamá lleva al niño a la guardería usualmente y ese día no puede, así que el papá cambia su rutina normal antes del trabajo. Pero el niño se duerme en el asiento trasero mientras conduce al trabajo, y a él se le olvida. Vuelve ocho horas después y encuentra a su hijo".

Esas muertes han aumentado de forma marcada tras la implementación de leyes que requieren las bolsas de aire para los pasajeros en los asientos delanteros, y las sillas de coche en los traseros. "Lo que no se ve se olvida", dijo Vanos.

En el estudio, los investigadores rastrearon las temperaturas interiores en seis coches en Tempe, Arizona, durante tres días en junio y julio de 2014. Los vehículos (dos sedanes medianos, dos camionetas y dos coches compactos) se dejaron bajo la luz directa del sol o a la sombra.

Con temperaturas externas de más de 100 ºF (casi 38 ºC), los coches al sol alcanzaron una temperatura interior promedio de 116 ºF (46.6 ºC) tras una hora, observaron los investigadores. Esa cifra llegó a los 157 ºF (69 ºC) en la región del panel de instrumentos, a 127 ºF (casi 53 ºC) en el volante, y 123 ºF (50.5 ºC) en los asientos.

Los interiores de los coches a la sombra alcanzaron un promedio de unos 100 ºF (casi 38 ºC) en una hora, aumentando a 118 ºF (casi 48 ºC) en el panel de instrumentos, a 107 ºF (41.6 ºC) en el volante, y 105 ºF (40.5 ºC) en los asientos, mostraron los hallazgos.

Los investigadores modelaron entonces la forma en que podría irle a un niño de 2 años en esas condiciones, dado que el riesgo de insolación aumenta cuando la temperatura corporal supera los 104 ºF (40 ºC).

La conclusión: una hora en un lugar soleado o dos horas en un vehículo a la sombra podrían provocar daño o incluso la muerte.

El equipo de investigación calculó que una hora era la duración de un típico viaje de compras.

Dado que "nadie en el mundo tiene una memoria infalible", señaló Vanos, se están produciendo presiones para que se utilice la tecnología para limitar el riesgo.

Instalar sensores en los coches que avisen a los padres que han dejado a un niño es una opción. Las aplicaciones telefónicas son otras, dijo.

"Incluso el padre más perfecto puede cometer un error", explicó Vanos. "Probablemente el mayor error que alguien puede cometer es dar por sentado que esto no puede ocurrirles a ellos".

Brewer se mostró de acuerdo. "Casi todas las personas que han dejado a niños en coches reportan lo mismo. 'Nunca pensé que pudiera ocurrirme a mí'", dijo. "Prácticamente no hay forma de saber si olvidará o no a su hijo".

Los hallazgos aparecen en la edición del 24 de mayo de la revista Temperature.

Más información

Para más información sobre los niños y la seguridad en los coches, visite la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Autopistas de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Jennifer Vanos, Ph.D., assistant professor in climate and human health, department of family medicine and public health, University of California, San Diego, La Jolla, Calif.; Gene A. Brewer Jr., Ph.D., associate professor of psychology, Arizona State University, Tempe; May 24, 2018, Temperature

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