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El planeta ya experimenta temperaturas más allá de la tolerabilidad humana

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Por
Reportera de HealthDay

VIERNES, 8 de mayo de 2020 (HealthDay News) -- Los investigadores han predicho que si el cambio climático sigue sin parar, el planeta experimentará un calor intolerable en varias décadas. Pero un nuevo estudio encontró que en ciertos focos globales, ya está sucediendo.

En los últimos años, ciertas regiones (entre ellas el golfo Pérsico, el subcontinente indio y algunos lugares en México) ya han registrado combinaciones fuera de serie de calor y humedad, señalaron los investigadores.

Y durante unos periodos breves, algunas ciudades han alcanzado el límite superior de la tolerancia humana.

"Estas condiciones están más cerca de lo que pensábamos", comentó el investigador principal, Colin Raymond, que trabajó en el estudio mientras era estudiante doctoral del Observatorio Terrestre Lamont-Doherty de la Universidad de Columbia.

En varios casos, encontró el estudio, las condiciones locales se han acercado o han llegado a la temperatura de "bulbo húmedo" de 35 grados centígrados.

Esta es una medida del calor y la humedad parecida a lo que los informes del tiempo llaman "índice de calor". La cifra de 35 grados C equivaldría a un "índice de calor" de 160 grados Fahrenheit.

Se cree que es el límite superior de lo que los humanos pueden aguantar. Las ciudades del golfo Pérsico ya han alcanzado ese umbral durante 14 breves periodos, encontró el estudio.

"Las personas pueden aclimatarse al calor y a la humedad, hasta cierto punto, y todos lo hacemos", señaló Raymond. "Pero llega un punto en que es como estar sentado en un sauna, y no podemos enfriarnos a través de la sudoración. No importa qué tan sano se esté".

Ante la alteración del mecanismo de enfriamiento natural del cuerpo, las personas expuestas a esos extremos podrían sucumbir ante un golpe de calor o incluso una insuficiencia orgánica, advirtió.

Y, anotó Raymond, los efectos de salud letales se pueden observar con una exposición prolongada a temperaturas menos agobiantes. Como ejemplo, apuntó a la letal ola de calor que atacó a Europa en 2003. La falta de aire acondicionado en lugares que no estaban acostumbrados a ese tipo de calor fue un factor en las pérdidas humanas.

Los nuevos hallazgos son otra señal de que "ya tenemos a muchas personas que viven muy por encima del nivel de riesgo", lamentó la Dra. Mona Sarfaty, directora del Programa de Clima y Salud de la Universidad de George Mason en Fairfax, Virginia.

"E incluso esas condiciones de calor tan extremas ya se están observando", dijo.

Sarfaty es directora ejecutiva del Consorcio de Clima y Salud de la Sociedad Médica (Medical Society Consortium on Climate and Health), un grupo de organizaciones médicas que ha resaltado la amplia gama de efectos de salud relacionados con el cambio climático.

El calor extremo puede provocar muertes directamente a través del golpe de calor, pero también de formas menos obvias, según Sarfaty.

En primer lugar, apuntó, contribuye a la contaminación del aire, que puede ser peligrosa para las personas con afecciones cardiacas y pulmonares. La humedad y el calor crecientes también pueden aumentar las tasas de infecciones transmitidas por los insectos, como la enfermedad de Lyme y el Zika. Y a medida que el nivel del mar sube, y los aguaceros e inundaciones se hacen más comunes, los suministros contaminados de alimentos y agua pueden conducir a enfermedades.

En su estudio, el equipo de Raymond analizó los datos por horas de casi 7,900 estaciones meteorológicas individuales de todo el mundo. Esto les permitió detectar los cambios de corta duración en el calor y en la humedad en áreas locales relativamente pequeñas.

Estudios anteriores han observado unos patrones más amplios en múltiples estaciones meteorológicas, dijo Raymond.

Su equipo observó que, entre 1979 y 2017, hubo unas 1,000 mediciones de 31 grados C (un índice de calor de 132 grados F), y unos 80 casos en que el calor y la humedad alcanzaron los 33 grados C. Antes se pensaba que esos niveles eran raros o no existían, y que literalmente eran fuera de serie, observaron los investigadores, dado que el índice de calor se detiene en 127 grados F.

Con el tiempo, el mundo también se ha vuelto más caliente. Desde 1979, encontró el estudio, las mediciones cercanas a o por encima de 30 grados C se han duplicado.

Los hallazgos se publicaron en la edición en línea del 8 de mayo de la revista Science Advances.

Si bien el golfo Pérsico experimentó el calor más peligroso, también se registraron extremos en India, Bangladesh, Paquistán, el noroeste de Australia y partes de México. En Estados Unidos, se observaron unos niveles de alrededor de 30 grados C cerca de la costa del golfo, en la parte este de Texas, Luisiana, Mississippi, Alabama y el mango de Florida.

En muchos de los puntos más calientes del mundo, anotó Raymond, las personas no solo carecen de acceso al aire acondicionado, sino que trabajan comúnmente al aire libre.

"Debemos pensar muy en serio en cómo aumentar el acceso al enfriamiento artificial", planteó.

Y también hay que resolver el asunto de raíz. Pasar de los combustibles fósiles a unas fuentes más limpias de energía, afirmó Sarfaty, ralentizaría el calentamiento del planeta.

"También nos ofrecería un aire y un agua más limpios", añadió, "dado que estaríamos enviando menos sustancias peligrosas al aire".

Más información

La Organización Mundial de la Salud ofrece más información sobre el cambio climático y la salud.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2020, HealthDay

FUENTES: Colin Raymond, Ph.D., postdoctoral researcher, NASA Jet Propulsion Laboratory/California Institute of Technology, Pasadena, Calif.; Mona Sarfaty, M.D., M.P.H., director, Program on Climate and Health, George Mason University, Fairfax, Va.; May 8, 2020, Science Advances, online

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