El agrandamiento en el corazón de los jugadores de la NFL podría dañar la salud durante décadas

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Reportero de HealthDay

MIÉRCOLES, 6 de marzo de 2019 (HealthDay News) -- El "corazón del deportista" (un corazón agrandado creado por el entrenamiento físico intenso) es una afección común y que con frecuencia se pasa por alto en los deportes de élite y profesionales.

Pero un nuevo estudio de jugadores de la Liga Nacional de Fútbol Americano (National Football League, NFL) plantea preocupaciones sobre las consecuencias a largo plazo del corazón del deportista en los jubilados que han dejado el campo ya hace tiempo.

Esos jubilados tienen las mismas probabilidades de presentar un corazón agrandado que los que se han jubilado recientemente, según un estudio de la Universidad de Tulane patrocinado por la NFL Player Care Foundation.

Esto contradice suposiciones anteriores de que el corazón agrandado de un jugador de élite volvería a la normalidad después de que el intenso entrenamiento asociado con el deporte parara, señalaron los investigadores.

"Creo que anticipábamos que a medida que esos hombres envejecieran, en realidad habría un cambio, de tener un corazón agrandado a un corazón con un tamaño más normal", comentó el autor sénior del estudio, el Dr. Gregory Stewart, codirector del Programa de Medicina del Deporte de la Universidad de Tulane, en Nueva Orleáns. "Eso no fue lo que vimos".

Los investigadores presentarán sus hallazgos en la reunión anual del Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology, ACC), del 16 al 18 de marzo, en Nueva Orleáns. Las investigaciones presentadas en reuniones por lo general se consideran preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

El Dr. Matthew Martínez, director del Consejo de Cardiología del Ejercicio del ACC, prevé que los hallazgos resulten "provocadores".

"Personas que cada vez son más grandes corren cada vez más rápido", dijo Martínez, cardiólogo en Allentown, Pensilvania. "Pueden hacerlo, son más grandes y más fuertes, pero el mensaje debe ser que ser un deportista profesional no elimina los factores de riesgo asociados con la enfermedad cardiaca".

El nuevo estudio observó en específico a la hipertrofia ventricular izquierda (HVI), una afección en que la pared del ventrículo izquierdo del corazón adquiere un grosor anómalo.

La HVI no se considera nociva cuando ocurre como resultado del entrenamiento deportivo, dado que usualmente desaparece cuando el entrenamiento para. Pero la afección puede aumentar el riesgo de enfermedad cardiaca si se desarrolla en personas de mediana edad o mayores como resultado de una hipertensión sin controlar, apuntaron los investigadores.

Los investigadores evaluaron las afecciones cardiacas de casi 1,200 exjugadores de la NFL como parte de los exámenes regulares de salud financiados por la NFL Player Care Foundation, indicó la investigadora principal, Genevieve Smith, instructora en la Facultad de Medicina de la Tulane.

En general, alrededor de un 12 por ciento de los jugadores tenían HVI, una tasa parecida a la del público general.

Pero sorprendentemente, los investigadores encontraron que los jugadores jubilados ya hacía más de dos décadas eran igual de propensos a presentar la HVI que los recién jubilados.

"Anticipábamos ver una prevalencia bastante alta entre los hombres a principios de la jubilación, pero que se reduciría en un plazo de unos 10 años tras la jubilación. Entonces, podría aumentar de nuevo con la edad, con la exposición a largo plazo a la hipertensión", apuntó Smith. "Encontramos que no había una diferencia significativa en la prevalencia de la hipertrofia ventricular izquierda entre los hombres que se habían jubilado hacía entre dos y 16 años y los que se habían jubilado hacía 40 años o más".

La presión arterial podría tener un rol en esto, planteó.

Los exjugadores con una HVI grave tenían una presión arterial significativamente más alta que los que no presentaban el agrandamiento en la cámara del corazón, y los jubilados con hipertensión tenían 1.5 veces más probabilidades de presentar HVI que los que tenían una presión arterial normal, mostraron los resultados del estudio.

"Muchos de estos hombres tienen hipertensión, e incluso tienen hipertensión en la época en que juegan", dijo Smith. "Lo que podría suceder es que la HVI se revierta muy rápidamente tras la jubilación, pero como estos hombres tienen hipertensión sin tratar, la HVI recurre de forma bastante rápida tras la reversión".

También podría ser que sus corazones siguen agrandados porque ya tenían hipertensión en el campo y persistió tras su jubilación, añadió Smith.

Stewart dijo que es demasiado pronto para decir si esto plantea un problema de salud para los jugadores de la NFL. Se necesitarán estudios de seguimiento para monitorizar su salud cardiaca y evaluar los cambios estructurales a largo plazo en sus corazones.

Los jugadores de la NFL, además de otros deportistas de élite que se someten a un entrenamiento intensivo, quizá deban pensar en realizar ecocardiogramas y otras evaluaciones cardiacas a una edad más temprana que las personas promedio, indicó Stewart.

"Como la HVI de larga duración puede ser problemática, ahora la recomendación es que estos hombres le den seguimiento con un poco más de frecuencia, ya sea en el médico de atención primaria o en el cardiólogo", recomendó Stewart.

Es probable que la calidad del sueño deba formar parte de esas evaluaciones de salud, según un estudio distinto que los investigadores presentarán en la reunión del ACC.

Smith y sus colaboradores encontraron que los exjugadores de la NFL que reportaban síntomas de apnea del sueño eran más propensos a tener hipertensión y HVI que los que tenían pocos o ningún síntoma.

Quizá también haya que tomar medidas para controlar mejor su presión arterial a lo largo de toda su vida, dijo Martínez.

"Es imposible que la prevención comience demasiado pronto, cuando se trata de la enfermedad cardiaca", añadió.

La posición del jugador parece afectar al riesgo de un corazón agrandado, encontraron los investigadores.

La HVI es más probable en posiciones que enfatizan el entrenamiento en fuerza y un tamaño corporal grande, por ejemplo el defensa, el fullback, el corredor, el apoyador, el mariscal de campo y el ala cerrada. El agrandamiento de la cámara del corazón se observó con menos frecuencia en los jugadores cuyas posiciones enfatizan la rapidez y la habilidad, como el defensa lateral, el profundo (o safety), el receptor, el retornador, el pateador y el punter.

Más información

El Colegio Americano de Cardiología ofrece más información sobre el corazón de un deportista.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Gregory Stewart, M.D., co-director, Sports Medicine Program, Tulane University, New Orleans; Matthew Martinez, M.D., chairman, Sports and Exercise Cardiology Council, American College of Cardiology; Genevieve Smith, Ph.D., research instructor, Center for Sport, Tulane University School of Medicine, New Orleans; American College of Cardiology's 68th Annual Scientific Session, March 16-18, 2019, New Orleans

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