El alcohol podría ayudar o dañar al corazón, pero los ingresos importan

In English

MARTES, 2 de enero de 2018 (HealthDay News) -- El efecto del alcohol en la salud cardiaca, para bien o para mal, podría depender en parte de los ingresos del bebedor, sugiere una investigación reciente.

Por ejemplo, el estudio de más de 200,000 adultos noruegos encontró que tomarse unas cuantas copas por semana se vinculaba con una reducción en las probabilidades de morir de enfermedad cardiaca a lo largo de los 30 años del estudio.

Pero esa tendencia era más pronunciada entre las personas más ricas.

Por otra parte, beber más que eso (de cuatro a siete bebidas por semana) se vinculó con unas tasas más altas de mortalidad vinculada con el corazón, pero solo entre las personas con la "posición socioeconómica más baja", según un equipo dirigido por Eirik Degerud, del Instituto Noruego de Salud Pública, en Oslo.

Pero los hallazgos no pudieron probar causalidad. Sin embargo, los investigadores consideran que cualquier recomendación para la salud que se centre en el alcohol debe tener en cuenta el nivel de ingresos, dado que los efectos de la bebida parecen cambiar dependiendo de los ingresos de la persona.

Pero un tipo de consumo, los atracones de bebida regulares, parecieron ser malas noticias independientemente del estatus financiero.

Las personas que se emborrachan rutinariamente cada semana experimentaron un aumento en los eventos cardiacos letales sin importar su estatus financiero, encontró el estudio.

Los hallazgos se basan en un análisis de datos sobre la salud y la riqueza de casi 208,000 adultos noruegos. Todos habían nacido en 1960 o antes, y todos habían participado en tres décadas de censos obligatorios realizados en Noruega entre 1960 y 1990.

Dos cardiólogos concurrieron en que los efectos de la bebida para el corazón quizá no sean una cuestión "generalizable".

Respecto a los beneficios potenciales de dos a tres bebidas por semana, el Dr. Michael Goyfman dijo que los ricos parecen beneficiarse más que los pobres, pero que los motivos de la tendencia siguen sin estar claros.

Quizá simplemente los pobres sufran más daños al beber incluso un poco, comentó Goyfman, director de cardiología clínica en Long Island Jewish Forest Hills de Northwell Health, en Queens, Nueva York.

O las personas más ricas que toman unas cuantas copas por semana tal vez también sean más propensas a tener una alimentación más saludable y a hacer ejercicio, lo que explicaría el supuesto beneficio.

Cualquiera que sea el motivo, Goyfman cree que el estudio "no se debe interpretar como un permiso de los investigadores para animar al consumo de alcohol, dado que el alcohol podría tener un efecto adverso en personas con distintas afecciones médicas".

La Dra. Rachel Bond es directora asistente de Salud Cardiaca de las Mujeres en el Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York. Concurrió en que "en mi consultorio, aconsejo a mis pacientes que beban con moderación. Los efectos nocivos en otros sistemas orgánicos superan a cualquier beneficio cardiaco potencial".

"Aunque mis pacientes sin duda no tienen que abstenerse del alcohol, los educo sobre los riesgos de una ingesta excesiva de alcohol", añadió, "tanto desde un punto de vista cardiovascular como para su salud y bienestar generales, independientemente del estatus socioeconómico".

Los hallazgos noruegos se publicaron el 2 de enero en la revista PLOS Medicine.

Más información

La Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) ofrece más información sobre el alcohol y la salud cardiaca.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Rachel Bond, M.D., associate director, Women's Heart Health, Lenox Hill Hospital, New York City; Michael Goyfman, M.D., director, clinical cardiology, Northwell Health's Long Island Jewish Forest Hills, Forest Hills, N.Y.; PLOS Medicine, news release, Jan. 2, 2018

--

Last Updated: