Más bares significa mayor número de agresiones

Estudio halla que mientras más establecimientos de venta de alcohol existan en el vecindario más violencia habrá

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Reportera de HealthDay

VIERNES 30 de junio (HealthDay News/HispaniCare) -- Mientras más bares abran sus puertas en el vecindario, mayor probabilidad habrá de que la violencia les siga.

Esa es la conclusión de un estudio que aparece en la edición de julio de la publicación Alcoholism: Clinical & Experimental Research en la que los investigadores analizaron la relación entre los establecimientos que venden alcohol y las estadías hospitalarias por una noche debido a las agresiones.

"Creíamos que era cierto, pero nunca habíamos tenido un estudio longitudinal que nos ofreciera un argumento causal", señaló Paul J. Gruenewald, científico investigador principal en el Centro de Investigación Preventiva en Berkeley, California. "Antes de este estudio, ya sabíamos que las áreas con mayor número de bares tenían más violencia. Ahora, sabemos que al aumentar el número de bares se incrementa la violencia", aseguró.

Para realizar el estudio, Gruenewald se valió de los datos del alta hospitalaria del estado de California que son registrados de manera meticulosa y clasificados por la causa de la lesión. Cerca de una de cada 10 agresiones registradas por la policía son lo suficientemente serias como para requerir hospitalización, dijo, así que al analizar los datos del alta hospitalaria sobre las agresiones, sabía que podía captar para el análisis las incidencias más graves de violencia en contra de las personas.

Gruenewald recopiló durante seis años los datos de 581 áreas de códigos postales. Correlacionó el tamaño de la unidad familiar y los negocios de venta al detalle con los datos de admisiones hospitalarias por agresiones violentas.

Aunque Gruenewald no puede responder a la pregunta sobre qué número de bares es demasiado elevado, sí halló que la adición de un bar al área promedio de código postal producía cerca de 0.17 más hospitalizaciones por agresión cada año, o una agresión por cada seis bares.

Hasta ahora, aseveró, "no teníamos evidencia de que incrementar o reducir el número de bares afectaba el nivel de violencia en la comunidad. Esto demuestra que incrementar el número de bares conducirá a un aumento en los niveles de violencia".

La violencia también se incrementó en las áreas con grandes poblaciones masculinas, hallaron los investigadores, y en áreas con un mayor porcentaje de minorías y hogares de menores ingresos.

Aunque el estudio sólo analizó los datos de California, dijo Gruenewald, "esto probablemente sea cierto en todos los estados".

Una de las próximas áreas de investigación, agregó, debería ser: "¿De qué manera podemos tomar una decisión sobre cómo reducir el número de establecimientos, y cuál es la mejor estrategia reguladora?".

Gruenewald dijo que la industria del alcohol apoya por lo general la "intervención del servidor de bebidas", en la que un servidor no suministra a un cliente en estado de ebriedad más licor, así como la adhesión a las prácticas de conductor designado para reducir la embriaguez y la violencia.

Pero, de las estrategias, apuntó que "hay muy poca evidencia de que funcionen en lo absoluto para evitar que las personas conduzcan bajo los efectos del alcohol".

En otro estudio que aparece en la misma publicación, investigadores de la Universidad de Minnesota hallaron que los bares cuyos administradores llevan más de un año trabajando son más propensos a vender licor al cliente habitual en estado de ebriedad.

Una explicación posible es que, podrían sentirse más a gusto en el trabajo y menos comprometidos a seguir las reglas. Los investigadores también hallaron que los bares que mantenían reuniones regulares con el personal y tenían licencias completas para la venta de licores eran menos propensos a vender a clientes borrachos, pero las tasas aún son elevadas, de 59 por ciento.

Los investigadores de Minnesota contrataron a actores profesionales que simularon estar borrachos mientras trataban de comprar alcohol en 251 bares y restaurantes. Luego, los investigadores realizaban una encuesta telefónica a los dueños y administradores del establecimiento. Los clientes "borrachos" pudieron comprar alcohol el 65 por ciento de las veces.

Ninguno de los dos estudios sorprendió al Dr. Wally Ghurabi, director de los servicios de emergencia en el Centro Médico UCLA- Santa Mónica, en Santa Mónica, California. "El alcohol entorpece nuestra capacidad para pensar con claridad. Uno se vuelve eufórico y se cree el rey de la carretera", explicó

Ghurabi y otros médicos de salas de emergencias saben que cuando los bares cierran, "vemos todas las heridas y moretones".

En su experiencia a cargo de un departamento de emergencia, Ghurabi agrega que "mientras más acceso tienen las personas al alcohol, lo cual se correlaciona al número de establecimientos, más agresiones hay. No tengo ninguna duda de que este [estudio] se correlaciona bastante bien con lo que he visto a lo largo de los años".

Más información

Para más información sobre el alcohol y el abuso del alcohol, visite el National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Wally Ghurabi, D.O., chief of emergency services, Santa Monica-UCLA Medical Center, Santa Monica, Calif; Paul J. Gruenewald, Ph.D., senior research scientist, Prevention Research Center, Berkeley, Calif.; July 2006, Alcoholism: Clinical & Experimental Research

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