Quizá sea difícil mantener el propósito de reducir el consumo de alcohol

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Reportera de HealthDay

MARTES, 30 de enero de 2018 (HealthDay News) -- Es probable que los propósitos de Año Nuevo sobre reducir la ingesta de alcohol se hagan con las mejores intenciones. Pero las buenas intenciones con frecuencia no son suficientes, sugiere una nueva encuesta.

La encuesta de casi 3,000 bebedores con un "riesgo más alto" encontró que más o menos un 20 por ciento deseaban reducir el consumo en un futuro cercano. Pero seis meses después, no hubo señales de que su motivación se convirtiera en acción.

En promedio, todos los participantes bebían un poco menos en ese momento. Pero los que dijeron que estaban motivados para reducir su ingesta no habían reducido su consumo de alcohol más que los demás, encontraron los investigadores.

Los expertos afirmaron que los resultados no son necesariamente sorprendentes.

Muchas personas dicen que cuando han intentado reducir el consumo de alcohol, vuelven rápidamente a su "patrón normal", apuntó Frank de Vocht, investigador principal del estudio.

"Nuestro estudio muestra que en realidad es así", lamentó de Vocht, profesor principal en la Universidad de Bristol, en Reino Unido.

Linda Richter, directora de investigación y análisis de políticas en el Centro Nacional sobre la Adicción y el Abuso de Sustancias en la ciudad de Nueva York, se mostró de acuerdo en que con frecuencia la motivación sola no es suficiente.

"El alcohol afecta al cerebro y al cuerpo de muchas formas", dijo Richter, que no participó en el estudio. "Y simplemente estar motivado para reducir el consumo de alcohol, o incluso decidir beber menos, por lo general no es suficiente ante todas las pistas fisiológicas, sociales y ambientales que fomentan el consumo de alcohol".

En su lugar, dijo, por lo general las personas necesitan un plan de acción específico. Esto puede ser desde contar con el respaldo de la familia y los amigos, hasta una consejería profesional.

Los hallazgos, de una encuesta de 2,928 adultos de Reino Unido, se reportaron el 25 de enero en la revista Addiction.

Se consideró que todos eran bebedores de alto riesgo, según midió un cuestionario estándar. Sus hábitos de consumo de alcohol abarcaban de "justo por encima" de lo que se considera un límite saludable, hasta una posible dependencia del alcohol, según de Vocht.

Si la gente elige beber alcohol, las directrices de salud por lo general aconsejan que los hombres no deben consumir, en promedio, más de dos bebidas al día, mientras que las mujeres deben limitarse a una bebida al día.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., beber más tiene un costo económico de unos 250 mil millones de dólares y acaba con las vidas de unos 88,000 estadounidenses cada año.

En la encuesta, más o menos uno de cada cinco bebedores dijo que deseaba reducir el consumo de alcohol. Seis meses más tarde, ese grupo bebía un poco menos en promedio... igual que los demás encuestados.

De hecho, los bebedores "motivados" seguían bebiendo más que sus contrapartes que no expresaron la intención de reducir su consumo.

Es imposible saber por qué, exactamente, bajaron los niveles generales de consumo de alcohol, dijo Richter.

"Pero simplemente participar en este estudio quizá haya hecho que las personas fueran más conscientes de su propio nivel de consumo de alcohol", planteó.

¿Cómo puede saber si debe reducir el consumo?

Richter señaló que en Estados Unidos una definición de un consumo de alcohol "riesgoso" es consumir más que el límite de una y dos bebidas al día de las mujeres y los hombres, respectivamente. También se define como más de cuatro bebidas en cualquier día dado en los hombres, y más de tres en las mujeres.

Esas personas podrían o no cumplir con los criterios para ser diagnosticadas con una dependencia o abuso del alcohol, advirtió Richter. Y quizá puedan intentar reducir su consumo por sí mismos antes de buscar ayuda profesional.

Richter apuntó algunas tácticas que sugiere el Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo de EE. UU. Entre ellas: registre la cantidad de alcohol que bebe, evite a las personas y a los lugares que le animan a beber, encuentre pasatiempos y nuevas actividades para reemplazar parte del tiempo que por lo general dedica a consumir alcohol.

Pero, añadió Richter, "también es importante anotar que no hay necesidad de llegar 'a tocar fondo' antes de buscar la ayuda de un profesional médico o terapeuta entrenado por un consumo riesgoso del alcohol o una posible adicción".

Simplemente tener una "disposición de cambiar" podría ser suficiente para ciertos bebedores, aseguró de Vocht. Pero según esta encuesta, por lo general no es suficiente.

Dijo que para esas personas quizá sea útil hacer que un amigo o familiar se les una para cambiar sus hábitos de consumo de alcohol. También hay aplicaciones para smartphones que ayudan a las personas a monitorizar su consumo de alcohol, que podrían resultar útiles, anotó.

Más información

El Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo de EE. UU. ofrece más información sobre el tratamiento para los problemas con la bebida.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Frank de Vocht, Ph.D., senior lecturer, epidemiology and public health research, University of Bristol, Bristol, U.K.; Linda Richter, Ph.D., director, policy research and analysis, National Center on Addiction and Substance Abuse, New York City; Jan. 25, 2018, Addiction, online

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