La atención diligente después de un ataque cardiaco es clave para la supervivencia

La asociación del corazón señala que enfriar el cuerpo y examinar las arterias reduce el riesgo de lesiones futuras

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JUEVES, 23 de octubre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio reciente muestra que reanimar el corazón es solo el primer paso para salvar una vida después de un paro cardiaco repentino.

Un aviso publicado en la edición del 23 de octubre de Circulation señala que los proveedores de atención de la salud deben actuar más rápido después de la reanimación o se arriesgan a perder al paciente debido a la causa original de la insuficiencia cardiaca.

"Aunque hemos mejorado en la reanimación del corazón, apenas empezamos a aprender y a implementar la mejor forma de mantener al paciente con vida y a minimizar el daño cerebral después que su corazón vuelve a latir", dijo el Dr. Robert W. Neumar, líder del comité que redactó la declaración de la asociación del corazón y director asociado del Centro para la ciencia de la reanimación de la Universidad de Pensilvania en Filadelfia.

Un informe de 2006 sobre reanimación cardiaca encontró que para las más de 20,000 personas que fueron reanimadas, la tasa de mortalidad intrahospitalaria fue de 67 por ciento para los adultos y de 55 por ciento para los niños.

La lesión cerebral, la disfunción cardiaca, la inflamación sistémica y la enfermedad subyacente que causaron el paro cardiaco contribuyeron a esta tasa de mortalidad tan elevada. En conjunto, estos síntomas se conocen como síndrome postparo cardiaco.

Entre los tratamientos que según la declaración podrían mejorar el pronóstico de estos pacientes se encuentran:

  • someter a los adultos a una hipotermia terapéutica leve, enfriar el cuerpo a 32 ó 34 grados Celsius (entre 89.6 y 93.2 grados Fahrenheit) durante al menos 12 y hasta 24 horas. Esto puede mejorar la supervivencia y reducir el riesgo de daño cerebral.
  • Realizar una angiografía coronaria, una radiografía de las arterias del corazón para ver las obstrucciones de las arterias en pacientes reanimados después de un ataque al corazón (según lo determinado por un electrocardiograma). Esto podría conducir a un tratamiento que salva vidas, como la angioplastia para desobstruir las arterias o el uso de anticoagulantes para restablecer el flujo de sangre al corazón.

La declaración también recomendó el uso de un desfibrilador cardioversor implantable (DCI), si es necesario, en pacientes con una buena función neurológica. También subrayó la necesidad de tratar el alto nivel de azúcar en sangre, las convulsiones y la infección, afecciones comunes que ocurren tras la reanimación.

Más información

La American Heart Association tiene más información sobre las señales de un paro cardiaco.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango

FUENTE: American Heart Association, news release, Oct. 23, 2008

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