Los pacientes renales tienen menos probabilidades de recibir medicamentos para el ataque cardiaco

La prestación del servicio de salud podría ser un factor para el menor uso de bloqueadores beta y estatinas

Please note: This article was published more than one year ago. The facts and conclusions presented may have since changed and may no longer be accurate. And "More information" links may no longer work. Questions about personal health should always be referred to a physician or other health care professional.

In English

LUNES, 21 de julio (HealthDay News/Dr. Tango) -- Tras un ataque cardiaco, las personas de enfermedad tienen menos probabilidades de recibir los medicamentos recomendados, según halla un nuevo estudio.

El informe, que aparece en la edición de septiembre de la revista Clinical Journal of the American Society of Nephrology, halla que a los que tienen enfermedad renal en etapa terminal y que necesitan diálisis a menudo se les priva de medicamentos que protegen el corazón como los bloqueadores beta y la estatinas que reducen el colesterol.

"La función renal es un factor de riesgo bien establecido de eventos cardiovasculares como ataques cardiacos y también está relacionada con un mal pronóstico de tales eventos", advirtió Wolfgang C. Winkelmayer, del Hospital Brigham and Women's de Boston, en un comunicado de prensa emitido por la American Society of Nephrology. "Una posible explicación radica en las diferencias en la prestación del servicio de salud. Quizá los pacientes que tienen enfermedad renal en etapa más avanzada reciben menos atención de vanguardia tras un ataque cardiaco, incluido menos intervenciones coronarias agudas, menos intervenciones médicas agudas y menos prevención secundaria crónica".

Los investigadores analizaron los datos sobre los medicamentos que se usaban después de un ataque cardiaco, o infarto del miocardio, en aproximadamente 21,500 pacientes, 17 por ciento de los cuales tenía enfermedad renal. Tras ajustar otros factores, los que tenían enfermedad renal crónica tenían 22 por ciento menos probabilidades de empezar un tratamiento con bloqueadores beta. Los que tenían enfermedad renal en etapa terminal tenían 43 por ciento menos probabilidades de ser tratados con inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina o bloqueadores de los receptores de la angiotensina, y 17 por ciento menos probabilidades de recibir estatinas.

Estos tres medicamentos, junto con la aspirina, son considerados una parte vital de la estrategia para prevenir más problemas cardiovasculares después de un ataque cardiaco.

A medida que continúan aumentando las tasas de enfermedad renal, los investigadores concluyeron que la búsqueda de nuevas formas de reducir el riesgo de episodios cardiovasculares entre este grupo debería convertirse en una mayor prioridad.

Más información

La National Kidney Foundation tiene más información sobre la enfermedad renal crónica.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango

FUENTE: American Society of Nephrology, news release, July 9, 2008

--

Last Updated: