Nuevas directrices para tratar la insuficiencia cardiaca

Los criterios incluyen añadir una sección sobre atención hospitalaria y consejos sobre los medicamentos más eficaces en los negros

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Reportero de Healthday

JUEVES, 26 de marzo (HealthDay News/Dr. Tango) -- La American Heart Association y el American College of Cardiology publicaron nuevas directrices para el tratamiento de la insuficiencia cardiaca, con un fuerte énfasis en el control de los pacientes hospitalizados por la afección y también en el tratamiento de los negros.

"El cambio más importante es la adición de una nueva sección sobre pacientes hospitalizados", dijo la Dra. Mariell Jessup, profesora de medicina en la Universidad de Pensilvania y directora del grupo que elaboró las directrices. "Es poco habitual tener una sección completamente nueva, pero cada vez es mayor el reconocimiento de que la hospitalización por insuficiencia cardiaca contribuye sustancialmente a la morbilidad y mortalidad, así como a los costos de la atención médica".

Cerca de 5.7 millones de estadounidenses tienen insuficiencia cardiaca, una pérdida progresiva de capacidad para bombear la sangre, y cada año 1.1 millones de personas son hospitalizadas a causa de esta dolencia. El manejo de la insuficiencia cardiaca costará al sistema de atención de salud de EE. UU. más de $37 mil millones de dólares este año, según los cálculos del grupo de las directrices.

Las directrices se evalúan periódicamente para determinar si los resultados de los nuevos ensayos o estudios requieren cambios, apuntó Jessup. "Hallamos que ya ha ocurrido lo suficiente como para modificar las directrices", dijo. "Los estudios más importantes eran sobre pacientes hospitalizados, así que consideramos que había que llenar una brecha".

Las directrices aparecen en la Journal of the American College of Cardiology y en la revista Circulation de la asociación cardiaca.

Las nuevas directrices "especifican qué debe incluir la evaluación inicial, como medición de la fracción de eyección y si el paciente tiene o no enfermedad coronaria", dijo Jessup. "Describen qué se debe hacer cada día para evaluar al paciente y la necesidad de analizar meticulosamente qué medicamentos se deben administrar y por qué".

La evaluación de medicamentos incluye "el papel de los medicamentos cardioactivos como la nitroglicerina", destacó Jessup. "Las directrices también acentúan el papel de la medicina basada en pruebas, así como los aspectos que se deben tomar en cuenta para dar el alta médica a un paciente".

También dan una consideración especial a los negros, apuntó, porque "la insuficiencia cardiaca tiene una etiología [causa] diferente y suele ocurrir a una edad más temprana" en esta población que en otras razas. Las directrices también hacen énfasis en el uso de dos medicamentos, la hidralazina y el dinitrato de isosorbida, en los negros. Ambos alivian la presión sobre el corazón al relajar los vasos sanguíneos.

"Un ensayo demostró que tomar estos medicamentos en una combinación de dosis fija produjo una reducción notable en los índices de mortalidad de los afroestadounidenses, y queríamos, en efecto, fortalecer las recomendaciones para que se recetara a los afroestadounidenses", señaló Jessup.

Los medicamentos son eficaces porque según se ha demostrado, en los negros la insuficiencia cardiaca está más relacionada con la presión arterial que en los blancos, destacó. "Asimismo, entre los afroestadounidenses que tienen insuficiencia cardiaca no suele haber tanta incidencia de enfermedad coronaria", u obstrucción de las arterias del corazón, dijo Jessup.

Una sección revisada de las directrices contiene consejos sencillos sobre el uso de desfibriladores cardioversores implantables, que pueden evitar la muerte cardiaca súbita al administrar un choque que restablece el ritmo normal del corazón cuando éste tiene latidos irregulares repentinos. Se han publicado varias directrices sobre el uso de estos dispositivos, destacó Jessup, "y estamos tratando de simplificar lo que hemos dicho al respecto", señaló.

También se revisó la sección sobre el tratamiento de las personas que tienen insuficiencia cardiaca y la arritmia conocida como fibrilación auricular. Existe un debate en torno a si es mejor centrar el tratamiento en el alivio de la insuficiencia cardiaca o en restablecer el ritmo cardiaco normal, dijo Jessup. Varios estudios han demostrado que ninguna de estas dos estrategia es mejor que la otra, así que las directrices señalan que la decisión se debe basar en función de las características individuales del paciente, señaló.

Más información

La American Heart Association tiene más información sobre la insuficiencia cardiaca.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango

FUENTES: Mariell Jessup, M.D., professor of medicine, University of Pennsylvania School of Medicine, Philadelphia; March 26, 2009, Circulation; March 26, 2009, Journal of the American College of Cardiology

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