Las afecciones de salud por los huracanes aún no terminan

No hay calma tras la tormenta para los trabajadores de salud pública

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Reportero de HealthDay

MARTES 21 de septiembre (HealthDayNews/HispaniCare) -- Con su triple fuerza devastadora, Charley, Frances e Iván han dejado a la Florida y a la Costa del Golfo como "la tierra de los mojados y cansados," dijo la administradora del departamento de salud del condado de Miami-Dade, Lillian Rivera.

Incluso aunque los intensos vientos de la tormenta se han debilitado, los peligros para la seguridad pública en las secuelas de estas tormentas todavía prevalecen, desde inundaciones hasta aguas y alimentos contaminados, hasta satisfacer las necesidades de los enfermos y ancianos desplazados.

Rivera conoce de primera mano qué tan destructivos pueden resultar los huracanes. "Cuando Andrew impactó la Florida 12 años atrás, sentí en primera persona su furia", afirmó. "Mi familia de cinco y yo quedamos sin hogar. No hay nada comparable con sobrevivir a un huracán para hacerte más conciente de la necesidad de prepararse".

Afortunadamente, las lecciones aprendidas con Andrew, y con los eventos del 11 de septiembre de 2001, dieron sus frutos, indicó Rivera en una teleconferencia de prensa especial llevada a cabo el martes por la National Association of County and City Health Officials (NACCHO). "Con este reciente ataque violento de tormentas en Florida, hemos tenido la oportunidad de comprobar nuestro progreso, y estamos orgullosos de lo que hemos hecho", declaró.

En la conferencia también estuvo presente el Dr. Jeffrey Goldhagen, director del departamento de salud del condado Duval (Florida), ubicado en el área de costa más angosta de Florida, conocida como el panhandle, que padeció la violenta furia de Iván la semana pasada.

Goldhagen señaló que los equipos de su oficina estuvieron cepillando todo el área de Jacksonville, buscando la manera de prevenir o paliar las amenazas a la salud pública relacionadas con el huracán.

De acuerdo con los expertos, algunas de esas amenazas son:

  • Inundaciones. "Más personas murieron por las inundaciones después de la tormenta que realmente a consecuencia de la tormenta," explicó Goldhagen. Aquellos atrapados en inundaciones tienden a no estar preparados, ya que muchas veces viven en áreas que están río abajo del centro de la tormenta.
  • Intoxicación con monóxido de carbono. Como las tormentas cortan la electricidad, las personas que habitan en habitaciones poco ventiladas a menudo encienden generadores de energía con gas que despiden este silencioso asesino y sin olor. "Hemos tenido muchas, muchas muertes o personas gravemente enfermas a causa de una intoxicación con monóxido de carbono", informó Goldhagen.
  • Brotes de enfermedad. Los alimentos y suministros de aguas contaminados, refugios llenos de personas y sistemas de aguas residuales sobrecargados son áreas propicias para el cultivo de enfermedades contagiosas. "Experimentamos un brote de tuberculosis en uno de nuestros refugios, que tuvimos que enfrentar activamente durante el Huracán Frances", dijo Rivera, mientras Goldhagen afirmaba que su equipo luchó contra un brote de diarrea en un centro de alojamiento local.
  • Problemas de salud mental. Las tasas de suicidio y trastornos por estrés postraumático se elevan tras cada desastre natural. Los U.S. Centers for Disease Control and Prevention informaron que un residente de Florida se quitó la vida durante el Huracán Charley después de presenciar un evento terrorífico. De acuerdo con Rivera, profesionales capacitados de la salud mental son ahora una parte estándar de la respuesta de salud pública, al trabajar para calmar la crispación nerviosa en refugios y en la comunidad después de una tormenta.
  • Poblaciones médicamente vulnerables. Cada vez que se avecina una tormenta, los funcionarios de salud pública contactan a miles de individuos con necesidades especiales, enfermos o individuos discapacitados, o aquellos que requieren una medicación específica, oxígeno o diálisis. "Nos aseguramos de que haya farmacias abiertas en la comunidad", declaró Goldhagen, "y si los centros de diálisis no están trabajando, nos cercioramos de que los clientes tengan un recurso alternativo para la diálisis". Y antes de que los pacientes con necesidades especiales se les permita abandonar los refugios, los equipos de salud pública del condado Duval primero inspeccionan sus hogares para verificar que haya electricidad, agua y otros servicios disponibles para un seguro retorno.

Según Rivera, las lecciones del Huracán Andrew en 1992 crearon un cambio en las actitudes de los habitantes de Florida hacia la seguridad en caso de huracanes. Cuando se refiere al llamado de advertencia sobre salud pública, "las personas son mucho más obedientes ahora", señaló. "Antes, muchas personas solían permanecer en sus casas y decían 'no, nosotros sobreviviremos a la tormenta'. Pero ese ya no es el caso, ahora proceden a evacuar".

Y los expertos coincidieron en que otro trágico evento, que ocurrió mucho más hacia el norte, tuvo un impacto real en los preparativos contra la tormenta.

"Para mucho de nosotros, la llamada de alerta vino el 11 de septiembre de 2001", dijo el Dr. Michael Caldwell, presidente de la NACCHO. "Después de aquello, trabajamos de manera nacional para prepararnos contra los brotes de salud pública y emergencias que nos afectan drásticamente".

Goldhagen está de acuerdo, indicando que con el aumento de fondos estatales y federales, "hemos establecido una infraestructura que de otra manera, no hubiéramos tenido los recursos económicos suficientes para lograrlo".

El 11 de septiembre también aumentó la cooperación entre varias entidades públicas. "Estamos estableciendo vínculos más fuertes con personas con las que no nos habíamos relacionado antes", indicó Rivera, "personas como el FBI, con quienes que no teníamos relación antes. Todos estos dólares que estamos recibiendo están fortaleciendo el sistema público de salud, para cualquier eventualidad".

Más Información

Para mayor información sobre planes de protección nacional de la salud en caso de huracán u otros desastres, vaya a la Federal Emergency Management Agency.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Sept. 21, 2004, news conference, National Association of County and City Officials, with Lillian Rivera, R.N., M.S.N., administrator, Miami-Dade County Health Department, Fla.; Jeffrey Goldhagen, M.D., M.P.H., director, Duval County Health Department, Jacksonville, Fla.; Michael Caldwell, M.D., M.P.H., commissioner of health, Dutchess County, New York, and president, National Association of County and City Officials

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