Las lesiones por patinar sobre hielo una cuestión de resbalones

Estudio señala que en una superficie resbalosa, las manos no están habituadas a frenar la caída

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Reportera de HealthDay

Lunes 30 de enero (HealthDay News/HispaniCare) -- Los jóvenes ya se preparan para ver actuar a sus ídolos del patinaje en las Olimpiadas de invierno mientras sueñan con hacer ellos mismos las piruetas sobre el hielo que desafían la ley de la gravedad, por lo que los padres deben tener en cuenta que la salud de los jóvenes patinadores muchas veces es tan delicada como un lago a medio congelar.

Según una reciente investigación, los patinadores sobre el hielo son casi cinco veces más propensos a sufrir lesiones de cabeza y rostro, en comparación con los patinadores sobre ruedas.

Los investigadores hallaron que el problema reside en la manera como caen los patinadores sobre el hielo. Si bien todos los patinadores intentan frenar su caída con los brazos o las manos, el hielo es una superficie sin fricción, por lo que esta técnica con frecuencia no funciona como debiera.

Para remediar la situación, investigadores estadounidenses han diseñado un nuevo tipo de protector para las muñecas.

Sin embargo, los expertos aseguran que esto es simplificar el problema demasiado.

"Hasta donde yo sé, las lesiones de cabeza se deben menos a golpes en el hielo que a golpes con las tablas en los lados de la pista", aseguró el Dr. Gerard Varlotta, director de rehabilitación deportiva del Instituto de medicina de rehabilitación Rusk del Centro médico de la Universidad de Nueva York.

Los patinadores sobre el hielo siguen necesitando el uso del casco, sostuvo Varlota, quien también fue jugador de hockey sobre el hielo por mucho tiempo y se dedica a atender jugadores de equipos de hockey sobre patines y sobre hielo.

Según la información de respaldo del estudio, la American Academy of Pediatrics recomienda que los patinadores sobre ruedas utilicen equipo de protección, aunque no se ha pronunciado respecto a los patinadores sobre el hielo.

Los autores de este estudio examinaron información nacional de la Consumer Products Safety Commission y hallaron que los patinadores sobre el hielo se estaban golpeando la cabeza con mayor frecuencia.

Entonces, se dedicaron a encontrar la razón. Para lograrlo, hicieron grabaciones de video de más de 400 niños patinadores, bien fuera sobre el hielo o sobre ruedas.

En su informe de la edición de febrero del British Journal of Sports Medicine, hallaron que todos los patinadores tendían a caerse hacia adelante y que la mayoría (más del 90 por ciento) también intentaba frenar su caída con los brazos y las manos.

Sin embargo, cerca del 13 por ciento de los patinadores sobre el hielo se golpearon la cabeza al caer, mientras que apenas el 3 por ciento de los patinadores sobre ruedas lo hicieron.

"Todos los patinadores, tanto los que lo hacían sobre el hielo como los que lo hacían sobre ruedas, se estaban cayendo hacia adelante e intentaban poner las manos abajo en la mayoría de los casos", aseguró Christy Cox, autora del estudio y asociada de investigación del Centro de investigación y políticas sobre lesiones del Hospital Infantil de Columbus en Ohio. "Lamentablemente, cuando los patinadores sobre el hielo ponen las manos sobre la superficie deslizante del hielo, sus manos resbalan, por lo que no lograban evitar que la cabeza o la cara se golpearan contra el hielo.

"Cuando los patinadores sobre ruedas se caen hacia adelante y bajan las manos, logran frenar su caída porque la superficie tiene fricción", agregó Dawn Comstock, autor principal del estudio, quien forma parte del profesorado de investigación del Centro de investigación y políticas sobre lesiones del Hospital. "Por eso es que, tradicionalmente, hemos visto un alto índice de fracturas de muñeca y la razón por la que se desarrollaron protectores para éstas".

Típicamente, los protectores de muñecas ofrecen apoyo a los huesecillos de la muñeca y el antebrazo, mientras que el metal o el plástico de la palma del protector permiten que las manos se deslicen hacia adelante para disipar la energía de la caída.

"El problema con los patinadores [sobre el hielo] es el opuesto", explicó Comstock. "Tratan de protegerse con la manos, pero la superficie que golpean no tiene fricción. Eso significa que sus manos simplemente se resbalan. No hay reducción de la energía relacionada con la caída, por lo que la cabeza se estrella contra el hielo".

La siguiente pregunta lógica fue qué hacer al respecto. Usar casco no es algo que los niños quieren hacer y, además, no evita las lesiones faciales, a menos que sea un casco que también proteja la cara.

"Ya es suficientemente difícil lograr que los niños se pongan el casco", señaló Comstock. "Pedirles que se pongan uno que también proteja la cara para patinar por recreación sería bastante difícil. Desde el punto de vista de la prevención de lesiones, queremos asegurarnos de que esta parte del equipo se use".

Con la ayuda de otros departamentos del Centro de investigación y políticas sobre lesiones, los autores desarrollaron un diseño para un protector de muñeca con material antideslizante en la palma para que las manos no resbalen sobre el hielo.

Se ha otorgado una patente provisional y los investigadores se encuentran negociando la producción con algunas empresas.

Entretanto, según Knox, "sugerimos que los niños lleven casco bien ajustado y del tamaño adecuado".

A Varlotta le preocupa que el nuevo protector de muñeca pueda empeorar algunos problemas. "Si una persona cae sobre el hielo, puede deslizarse. Esto evita lesiones de muñeca, cadera y rodilla", dijo. "Con este dispositivo, en realidad se podría aumentar la incidencia de fracturas de muñeca".

Más información

Para más información sobre la Prevención de lesiones, visite los U.S. Centers for Disease Control and Prevention.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Dawn Comstock, Ph.D., research faculty, Columbus Children's Hospital Center for Injury Research and Policy, and assistant professor, pediatrics, Ohio State University College of Medicine, Columbus; Christy Knox, M.A., research associate, Columbus Children's Hospital Center for Injury Research and Policy; Gerard Varlotta, D.O., director, Sports Rehabilitation, Rusk Institute of Rehabilitation Medicine, New York University Medical Center, New York City; February 2006 British Journal of Sports Medicine

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