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AA sigue siendo la mejor opción para vencer a los problemas con el alcohol, encuentra una revisión

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Por
Reportera de HealthDay

MIÉRCOLES, 11 de marzo de 2020 (HealthDay News) -- El grupo más antiguo de respaldo para el alcoholismo sigue siendo lo mejor para las personas que quieren dejar de beber alcohol, concluye una nueva revisión.

En un análisis de 27 estudios, los investigadores encontraron que Alcohólicos Anónimos (AA) era en general más efectivo que las terapias conductuales para ayudar a las personas a seguir siendo abstemias. AA también pareció ser tan bueno como esas terapias para reducir el consumo excesivo de alcohol, y sus consecuencias.

Los investigadores dijeron que los resultados podrían parecer sorprendentes ya que las terapias conductuales son administradas por profesionales de la salud mental, mientras que AA es un grupo de respaldo administrado por personas no expertas.

Keith Humphreys, un coinvestigador, dijo que antes se sentía escéptico.

"A principios de mi carrera, pensaba que sonaba ridículo", comentó Humphreys, profesor de psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, en California. "¿Qué podía salir de un grupo de personas que se sentaban a hablar?".

Pero resulta, indicó Humphreys, que el programa puede dar a muchas personas lo que necesitan: camaradería. Esto incluye a otros miembros del grupo que se enfrentan a los mismos problemas, y a un "padrino" que puede servir como modelo de rol: alguien que ha logrado mantenerse sobrio y recuperar el control de su vida.

AA fue fundado en 1935 por dos hombres de Akron, Ohio, que buscaban la forma de dejar de beber alcohol. Comenzaron un grupo de apoyo, y luego desarrollaron los famosos "12 pasos" de AA, que incluyen reconocer su impotencia ante el alcohol y entregar su vida a un "poder superior".

A pesar de la espiritualidad manifiesta, AA ha evolucionado con el tiempo a medida que la organización se difundió internacionalmente, y sus grupos son diversos, aseguró Humphreys. Por ejemplo, para las personas que lo desean, hay grupos para mujeres o para minorías sexuales. Y Humphreys anotó que "hay bastante ateos en AA".

Pero eso no quiere decir que AA sea para todo el mundo.

No hay una panacea universal para resolver el trastorno por consumo de alcohol, señaló el Dr. Timothy Brennan, director del Instituto de la Adicción de los Hospitales de Mount Sinai West y Mount Sinai St. Luke's, en la ciudad de Nueva York.

"Advertiría que no se debe concluir que AA sea mejor que la terapia conductual", comentó Brennan, que no participó en el estudio.

Según Brennan, no hay duda de que AA ayuda a las personas. "Si no fuera así habría desaparecido hace años", observó.

Pero, añadió Brennan, muchas personas que tienen problemas con la bebida ni siquiera saben que hay opciones de tratamiento, y deberían saberlo.

"Con los años, nos hemos dado cuenta de que las adicciones son problemas médicos", enfatizó Brennan.

Su recomendación para las personas que sienten que su consumo de alcohol está fuera de control es que primero acudan a un profesional de la atención de la salud para recibir una evaluación. Por ejemplo, muchas personas beben para "automedicarse" por la depresión u otros problemas de la salud mental, y es importante resolver esas afecciones.

Se estima que 15 millones de estadounidenses tienen un trastorno por el consumo de alcohol, según los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU. De los que reciben tratamiento, según la agencia, alrededor de un tercio no tienen síntomas un año más tarde, y muchos otros reducen su consumo.

En AA, la meta es la abstinencia completa del alcohol. Pero la consejería conductual, por ejemplo la terapia cognitivo conductual (TCC) y la terapia de mejora motivacional, en general tiene una perspectiva distinta, apuntó Brennan. Busca cambiar la conducta de consumo de alcohol y sus consecuencias.

Por ejemplo, en la TCC, la meta es cambiar el proceso de pensamiento que llevó a un consumo excesivo de alcohol y desarrollar formas de afrontar las situaciones cotidianas que desencadenan un consumo problemático de alcohol.

En los estudios que Humphreys y sus colaboradores analizaron AA fue, en promedio, más efectivo que la TCC y otras terapias para ayudar a las personas a alcanzar la abstinencia. Los estudios más largos dieron un seguimiento de cinco años a las personas, y la mayoría fueron ensayos clínicos donde las personas se asignaron al azar a un tratamiento en particular.

El hallazgo sobre la abstinencia no es necesariamente sorprendente, dada la meta de AA, dijo Brennan. Pero el grupo de respaldo también pareció ser igual de bueno que las terapias profesionales para ayudar a las personas a beber menos y a reducir el daño que su consumo de alcohol provocaba.

Según Brennan, tiene sentido que muchas personas se beneficien de AA.

"Con frecuencia, simplemente estar con otras personas que están pasando por lo mismo que uno, saber que uno no está solo, puede tener un significado profundo", aseguró.

Más allá de esto, aseguró Humphreys, AA es gratuito, está ampliamente disponible, y no tiene un límite de tiempo: muchas personas participan durante años.

"Ese podría ser uno de sus puntos fuertes", dijo Humphreys. "Es a largo plazo".

Pero al final no hay que decantarse por una opción u otra. Brennan señaló que es común que las personas que reciben terapia conductual también acudan a AA.

Y Humphreys añadió que "en AA no hay nada que diga que uno no puede recibir otros tipos de ayuda".

La revisión se publicó en la edición del 11 de marzo de la revista Cochrane Database of Systematic Reviews.

Más información

El Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo ofrece más información sobre el trastorno por el consumo de alcohol.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2020, HealthDay

FUENTES: Keith Humphreys, Ph.D., professor of psychiatry and behavioral sciences, Stanford University School of Medicine, Stanford, Calif.; Timothy Brennan, M.D., director, Addiction Institute, Mount Sinai West and Mount Sinai St. Luke's Hospitals, New York City; Cochrane Database of Systematic Reviews, March 11, 2020, online

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