Cambiar los medicamentos para el transplante de corazón podría mejorar la función renal

Según los investigadores, el cambio gradual debería beneficiar a los pacientes

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JUEVES 26 de abril (HealthDay News/HispaniCare) -- Cambiar el régimen farmacológico inmunosupresor de un paciente de transplante de corazón podría mejorar la función renal y ayudar a prevenir la enfermedad arterial coronaria, según los estudios de la Clínica Mayo.

Los pacientes de ataque cardiaco necesitan tomar medicamentos inmunosupresores para evitar que el organismo rechace al nuevo corazón. Los inhibidores de la calcineurina son el tratamiento principal, pero pueden causar disfunción renal y no previenen la enfermedad arterial coronaria por transplante, según la información de respaldo de un comunicado de prensa sobre los estudios.

"La inmunosupresión para los pacientes de transplante cardiaco con inhibidores de la calcineurina prácticamente no ha cambiado durante 25 años y los resultados no han sido ideales", aseguró en una declaración preparada el Dr. Sudhir Kushwaha, cardiólogo, autor líder del estudio.

"Entre cinco y diez años después del transplante, el 10 por ciento de los pacientes están en diálisis o necesitan un transplante de riñón. Y diez años después del transplante, el 50 por ciento de los pacientes está esperando otro transplante por enfermedad arterial coronaria o a muerto por su causa", anotó Kushwaha.

En esos estudios, el equipo de la Mayo examinó el uso del medicamento inmunosupresor sirolimus. Su investigación recibió fondos de Wyeth Pharmaceuticals, fabricantes de sirolimus (Rapamune).

Un estudio de cuatro años de 78 pacientes de transplante de corazón halló que pasar gradualmente a los pacientes estables de los inhibidores de la calcineurina al sirolimus logró una mejor función renal. El estudio no halló un aumento en el rechazo de corazón ni diferencia en la función cardiaca.

El otro estudio de 29 pacientes halló que un cambio gradual al sirolimus reducía el desarrollo de los cambios relacionados con la enfermedad arterial coronaria.

"Según nuestros hallazgos, los pacientes deberían seguir recibiendo inhibidores de la calcineurina como inmunosupresor principal justo después del transplante y la conversión al sirolimus debe ser gradual para evitar el rechazo", señaló Kushawa.

Se esperaba que los estudios fueran presentados el 26 de abril en la reunión anual de la International Society for Heart & Lung Transplantation en San Francisco.

Más información

La MedlinePlus Medical Encyclopedia tiene más información sobre el trasplante de corazón.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTE: Mayo Clinic, news release, April 26, 2007

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