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Los medicamentos para abrir las arterías no ayudan con el problema de las válvulas

Estudio español halla que los vasodilatadores no son eficaces para la regurgitación aórtica

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Por
Reportero de HealthDay

MIÉRCOLES 28 de septiembre (HealthDay News/HispaniCare) -- Cardiólogos españoles aseguran que los medicamentos que en algún momento se pensó que ayudan a las personas que padecían un problema de las válvulas cardiacas llamado regurgitación aórtica, en realidad no lo hacen.

Se trata de los vasodilatadores, un tipo de medicamentos que amplían las arterias y facilitan el flujo sanguíneo. Aunque las directrices oficiales de la American Heart Association no recomiendan su uso para la regurgitación aórtica, algunos médicos continúan recetándolas para la afección.

En la regurgitación aórtica, la válvula que controla el flujo sanguíneo desde el corazón hacia el resto del cuerpo es tan endeble que la sangre regresa, lo que causa que el ventrículo, la cámara del corazón que bombea, se agrande peligrosamente.

La teoría detrás de su uso es que los vasodilatadores podrían retrasar o prevenir la cirugía para reemplazar una válvula dañada. Pero un estudio realizado con 95 personas que presentaron regurgitación aórtica severa halló que dos vasodilatadores ampliamente utilizados, nifedipina y enalapril, no lo lograban.

Algunos de los 95 pacientes recibió nifedipina, otros recibieron enalapril y otros no recibieron ningún tratamiento farmacológico para servir como grupo de control.

"Luego de una media de siete años de seguimiento, la tasa de reemplazo de la válvula aórtica fue similar entre los grupos, el 39 por ciento del grupo de control, 50 por ciento en el grupo de enalapril y el 41 por ciento en el grupo de nifedipina", escribieron los investigadores españoles. Además, no hubo diferencias significativas en una cantidad de medidas de la función cardiaca, aseguraron.

Los hallazgos, realizados por médicos del Hospital Universitario Vall d'Hebron de Barcelona aparecen en la edición del 29 de septiembre del New England Journal of Medicine.

El Dr. Richard A. Stein, director de cardiología preventiva del Centro Médico Beth Israel de la ciudad de Nueva York y vocero de la American Heart Association, aseguró que el estudio reafirma las directrices de la asociación cardiaca, que durante siete años a recomendado no usar enalapril. "Y nadie usa nifedipina", dijo.

"El cuerpo como que se dilata a sí mismo cuando hay regurgitación aórtico", aseguró Stein. "Dilata las arterias tanto como puede como respuesta a la afección".

Pero Stein afirmó que era "muy importante que se realizara este [estudio]" porque "en mi experiencia, algunos cardiólogos y cirujanos sí prescriben vasodilatadores para la afección. Alguien tenía que hacer un estudio grande y controlado para demostrar que no servían, como este".

En un editorial acompañante en la publicación, el Dr. Blase A. Carabello, cardiólogo del Centro Médico de Asuntos de Veteranos Michael E. DeBakey de Houston, vio el valor del estudio con otros ojos. Según Carabello no tenía el tamaño necesario para resolver el asunto, cosa que suele ser el caso generalmente en los estudios realizados sobre las afecciones de la válvula cardiaca.

"En total, probablemente haya más de 3,000 ensayos aleatorios de subespecializaciones de la cardiología para explorar resultados en bastante más de 150,000 pacientes", escribió. "Sin embargo, hay menos de una docena de estudios aleatorios en los que participen pacientes de enfermedad valvular del corazón y en la mayoría participan menos de 200 pacientes".

Carabello enumeró varias razones para ese descuido, como la incidencia relativamente baja de las afecciones de las válvulas, el hecho de que los laboratorios farmacéuticos se muestran reacios a apoyar ensayos en el campo y la gran diferencia que hay entre los tratamientos de centros distintos, "cosa que hace difícil comparar la información".

"Desafortunadamente, los médicos que cuidan de pacientes que tienen enfermedad valvular cardiaca continuarán tratando de buscar a tientas la mejor terapia que puedan encontrar hasta que la medicina basada en evidencias, que es tan prevalente en el resto de la cardiología, esté disponible", especuló Carabello.

Más información

The American Heart Association tiene más información sobre la regurgitación aórtica.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Richard A. Stein, M.D., director of preventive cardiology, Beth Israel Medical Center, New York City; Sept. 29, 2005, New England Journal of Medicine

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